Conchello se defiende
Hay prominentes panistas que sirven al Grupo Monterrey
Elías Chávez
Acusado de ser un infiltrado al servicio del Grupo Monterrey, José Angel Conchello, ex líder del pan a quien los disidentes responsabilizan de la división en ese partido, reconoce:
—Hay muchos prominentes miembros de Acción Nacional que trabajan en el Grupo Monterrey
Y como ejemplo, menciona a José de Jesús Martínez Gil, que fue jefe regional en el DF, en tiempos de Efraín González Morfín
—¿Y usted?
Conchello admite que simpatiza con el Grupo Monterrey, elogia su “espíritu de trabajo”, pero indica:
—Yo soy el único que no trabaja en el Grupo Monterrey Conchello responde a las impugnaciones en su contra —hechas por los disidentes Efraín González Morfín, Raúl González Schmal, Francisco Pedraza y Julio Sentíes (Proceso número 75), y aunque acepta que “hubo corrupción” en su partido, critica la actitud de los renunciantes:
—Ciertamente, la situación creada por la Ley de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales (LOPPE) es muy grave, muy difícil Pero eso de hacerse el hará kiri político es la peor de las soluciones: equivale a irnos a nuestra casa a llorar lo que no pudimos hacer y a rumiar nuestra desilusión
Respecto al documento leído por Efraín el día del último consejo nacional —25 de febrero—, Conchello narra:
—Ese día, después de que habló el jefe nacional saliente— Manuel González Hinojosa—, Efraín se levantó y leyó el documento, con el que provocó una reacción casi unánime en su contra: muchos consejeros pidieron la palabra para hablar en contra del documento leído por Efraín, y entre quienes hablaron en contra se encuentra Martín Torres, de quien en ningún momento se puede pensar que sea “conchellista” o “maderista”, puesto que él es miembro de la comisión de honor que por poco me expulsa del partido hace poco más de dos años Esta reacción negativa en contra de Efraín provino precisamente del mismo consejo nacional que, en su oportunidad, lo eligió jefe del partido Nada más que ahora las tesis de Efraín ya no convencían a los consejeros, quienes con la misma tranquilidad con que lo eligieron jefe, rechazaron el documento Inclusive Efraín y González Schmal reconocen, en Proceso, que la mayoría estuvo en contra de ellos, cuando dicen: “A la falta de identidad panista plena de una mayoría de los miembros de Acción Nacional, corresponde la falta de representatividad verdaderamente panista de un enorme número de candidatos”
A esta queja de los renunciantes, Conchello contesta:
—Por lo visto, Efraín y sus seguidores piensan que la mayoría de los panistas no son panistas Creo que en esto hay un poco de soberbia, puesto que ni la mayoría de los cristianos son auténticos cristianos En ninguno de los movimientos que hay en el mundo, las mayorías pueden entender la esencia de los ideales Entienden lo que ven, lo que sus entendederas limitadas les permiten captar y así se ha escrito la historia A mí eso no me escandaliza, aunque sí me apena que haya quienes piensen que hay que tener una integridad intelectual extraordinaria para poder portar las banderas de Acción Nacional
Y en cuanto al reproche de los renunciantes, en el sentido de que AN, se ha convertido en un partido electorero, en perjuicio del adoctrinamiento, Conchello responde:
—Creo que es hora de abrir las puertas a toda la gente de buena voluntad que quiera estar con nosotros Es la hora del frente amplio, no de la involución, para reducirse; es la hora de llamar a todos los que sepan hacer algo: los que sepan pegar cartulinas que las peguen, y los que sepan pronunciar un discurso, que lo digan
—¿Aunque desconozcan la doctrina de Acción Nacional?
Conchello coincide, en cierta forma, con las críticas de Efraín contra la reforma política, pero acusa:
—Lástima que Efraín no criticó a la reforma política antes, ni dijo nada cuando se estaba discutiendo la LOPPE: No hizo oír su voz cuando tal vez hubiera podido influir en la opinión pública Y era su obligación pronunciarse públicamente, puesto que era un líder del partido Otros muchos, en nuestros tonos, con nuestras limitaciones, hablamos —y muestra al reportero recortes de periódicos con declaraciones suyas Ciertamente no pudimos cambiar la ley, pero al menos dejamos constancia de que la rechazamos Es lástima que Efraín no haya dado testimonio, y que lo haya hecho a última hora para tomar una decisión que es lamentable, renunciar, pero que no constituye, de ninguna manera, el derrumbamiento del partido Todos los que renunciaron siempre fueron abstencionistas, y ahora han llevado el abstencionismo a su congruencia máxima: renuncian, se abstienen ellos Pero quienes piensan que ni el abstencionismo ni la violencia son la solución, seguirán en el partido
En esta parte de la entrevista se le preguntó a Conchello si es verdad que la corriente que él encabeza dentro del partido está al servicio del Grupo Monterrey Y luego de reconocer que “hay muchos prominentes miembros de Acción Nacional que trabajan en el Grupo Monterrey”, pero que él es “el único que no”, el ex líder del PAN anunció:
—Es posible que yo sea uno de los candidatos a la gubernatura de Nuevo León Y me voy a encontrar, seguramente, con la animadversión de los grupos organizados de Monterrey
—¿Animadversión por qué?
—Porque actualmente, en este sexenio, los empresarios regiomontanos y el gobierno federal están a partir de un piñón
—¿Qué opina usted del Grupo Monterrey?
—Indudablemente que el Grupo Monterrey, en cuanto grupo económico, tiene un gran valor Además tiene un gran espíritu de trabajo que es ejemplar Creo que si ese espíritu de trabajo lo pudiéramos multiplicar en todas las ciudades del país, tal vez nuestros problemas no serían tan graves No pienso que quienes integran el Grupo Monterrey sean los villanos que la gente se empeña en decir
Luego de rechazar ser un oportunista —”pertenezco al partido desde 1949, y Pablo Emilio Madero desde 1939, cuando ninguno de los que nos acusan de oportunistas habían entrado al PAN todavía”—, Conchello acepta la acusación de que es populista Pero define, interpreta el populismo a su manera:
—Acepto el título de populista, porque creo que el servicio más grande que le puede hacer la inteligencia al pueblo es hablar en términos que el pueblo entienda Hacer política sólo para los intelectuales de café, es hablar por encima del pueblo, no al pueblo Cuando yo fui jefe del PAN, siempre tuve la preocupación de evitar el lenguaje rebuscado, altisonante, lleno de esdrújulas o palabras elegantes Siempre procuré decir las ideas en términos entendibles para el mexicano común y corriente, no para el intelectual, no para el politólogo de café, no para el estudiante de la Iberoamericana, no Siempre hay que bajarse de la torre de marfil de la politología para hablarle al pueblo directamente
—¿Es verdad que la LOPPE propiciará la corrupción en el PAN, puesto que los candidatos y el mismo partido recibirán financiamiento del gobierno?
—No sólo es eso La situación es peor aún, pero yo pienso que el partido va a sobrevivir Ahora que si el PAN acepta un sólo centavo del gobierno, entonces ya no podrá llamarlo gobierno ladrón, porque permitirá que dinero robado venga a dar a los candidatos de Acción Nacional Si el PAN no acepta el subsidio, sus campañas van a ser raquíticas frente a la avalancha de dinero que va a echar el gobierno para apoyar a sus perros falderos, que serán los nuevos partidos como el comunista y el socialista de los trabajadores, y otros no tan nuevos como el PPS y el PARM Sin embargo, la alternativa está en rechazar el subsidio y en abrirnos paso con nuestros propios medios, convocando al pueblo, aunque sea de boca en boca, a las elecciones
—Lo ideal sería que todos nos pusiéramos de acuerdo en los principios de 1939; pero si muchos de los nuevos panistas, de los que los renunciantes llaman “oportunistas”, no lo conocen, ni conocen la plataforma política de 54, o la de 64-70, pues hay que perdonarlos y hay que aceptar su apoyo
Uno de los renunciantes, González Schmal, se queja de que por encima de los documentos originales del partido, hay un sector cada vez más amplio que hace declaraciones y deforma la doctrina política Conchello refuta:
—Ese es el riesgo de todos los movimientos, a menos que se prohiba a todo mundo que hable Pero fíjese usted que pasa una cosa: cuando me pregunta mi opinión respecto a tal o cual problema, le doy precisamente mi opinión Y cuando me preguntan cuál es la postura del partido la señala el jefe nacional, o el jefe regional Ahora, si todos opinamos, pues qué bueno que todos opinemos Unos con razón, otros si ella pero las tesis oficiales del partido, sólo las da el jefe nacional González Schmal ha de querer que nadie hable, que nadie opine Y si eso ocurriera, Acción Nacional sería un partido contradictorio, pues si entramos a él es precisamente porque queremos participar, queremos opinar, queremos intervenir en política
En cuanto a la denuncia de Julio Sentíes, quien renunció “porque es inmoral seguir convocando al pueblo a participar en forma pacífica a través del PAN o de cualquier otro partido en la búsqueda de mejores caminos para México”, Conchello dice al reportero:
—Usted mismo le preguntó si la alternativa es, entonces, la guerrilla Y la verdad es que llevamos casi 40 años de decirle al pueblo que la alternativa no es la guerrilla Inclusive, la tesis de Efraín, durante su campaña como candidato a la presidencia de la República, era esta: “Democracia o Violencia” Y no nos queda más que elegir la democracia, porque para la metralleta somos muy malos El día que agarremos la metralleta, quienes saldrán ganando serán los militares Con un ejército que actualmente tiene una capacidad de tiro para matar diez veces a cada mexicano, soñar en la posibilidad de la metralleta es irnos al suicidio Frente a eso, ¿qué hacemos? Ciertamente la lucha electoral es muy ingrata Pero eso de tomar el camino de la conspiración y agarrar la metralleta, es precisamente lo que están queriendo los militares para darnos el zarpazo ¡No nos hagamos tontos: qué más quisieran ellos, los militares, que alguien les hiciera el juego de provocar una situación violenta en el país, para acabar de una vez por todas con la poca democracia que tenemos! Ante esa alternativa, Acción Nacional está insistiendo, desde hace 35 años, en que hay que hacer un llamado a las conciencias y en que es necesario participar en la lucha electoral
—En cuanto a que en el PAN sobran candidatos para los distritos fáciles y no hay para los difíciles, ¿considera que eso es corrupción?
—Sí, eso era corrupción Indudablemente que había corrupción Pero eso se acabó con la nueva ley porque la aplanadora del PRI va a ser implacable Andamos buscando una solución para que los diputados de lista no sean motivo de mayor concupiscencia Eso va a ser el gran reto: cómo encontrar un sistema para que los diputados de lista sean reflejo, aunque les duela a los disidentes, de la mayoría del partido, y no de los pocos que dicen tener la razón
—¿Es verdad que a los panistas los une su antigobiernismo, más que una ideología?
—Esa tesis se las he oído a los del PRI: dicen que la gente no vota por Acción Nacional, sino en contra del PRI ¿Pero por qué no votan por el PARM o por el PPS? Hay quienes piensan que si el PAN no presenta programas completos de gobierno, no tiene razón en atacar al PRI: Pero inicialmente el partido nació como una forma de restaurar la democracia Una vez que se restaure la democracia, pienso que todo lo demás se podrá dar por añadidura: la justicia distributiva, la función social de la propiedad, la administración honrada de lo dineros públicos, todo podrá sernos dado si partimos de la necesidad de restaurar la democracia Una de las ideas que nos imbuyeron en Acción Nacional es que en el fondo de todos los problemas de México está el problema político Por eso pienso que ante todo tenemos la obligación de combatir la falta de democracia y que en el camino iremos recogiendo banderas adicionales
—¿Por qué intentaron echarlo?
—Yo creo que González Hinojosa y el comité ejecutivo anterior actuaron con el hígado: se dejaron llevar por un exceso de agravios que recogieron en la asamblea anterior, en la que pretendíamos postular a Madero como candidato a la Presidencia de la República Dijeron que en esa asamblea se usaron procedimientos de tipo fascista y de ello me culparon a mí Pero la verdad es que tomaron muy a la ligera la decisión de castigarme Actuaron con inmadurez y ellos sólo se aceleraron
—¿Usted insiste en que el PAN debe participar en todas las elecciones, aunque esa participación los haga —como dicen los disidentes— caer en la “trampa de la reforma política” y los convierta en “cómplices del gobierno”?
—Sí, nada más que la complicidad la iniciaron los fundadores del partido, porque el régimen no ha cambiado nada: tan bribón era en tiempos de Cárdenas como es en tiempos de López Portillo; el PNR era tan nefasto como lo es actualmente el PRI Entonces, si hemos de acusar la complicidad, los primeros cómplices fueron quienes sacaron a nuestros padres de sus casas para que formáramos un partido Ellos no se estaban chupando el dedo, sabían lo que estaban haciendo y se enfrentaron a la misma alternativa que ahora estamos contemplando: o nos vamos a nuestra casa a rumiar nuestra desilusión y a llorar lo que no pudimos hacer, o le entramos a la conspiración Pero desde entonces, los fundadores del partido decidieron caminar por el camino de la participación política, camino al borde del ridículo, del desengaño, de la afrenta, de la burla de los demás Claro, no es fácil subirse a una camioneta a despotricar contra el gobierno, mientras la gente pasa de largo; no es fácil llamar a votar a la gente, cuando usted sabe que no responde más que el 30 por ciento del pueblo Pero si nosotros escogimos esa alternativa desde hace casi 40 años, pues creo que en memoria de los que comenzaron no nos queda más alternativa que el camino civilizado, duro y difícil Ya lo dijo don Efraín: no estamos llamando a un pasatiempo, sino al cumplimiento de un deber moral, aunque le parezca difícil a uno, a muchos o a otros
En coincidencia con José Angel Conchello, el comité ejecutivo nacional del PAN rechazó “enérgicamente” las imputaciones que en Proceso hicieron, “al partido y a sus militantes”, Efraín González Morfín” y “sus seguidores”
Y aunque el líder del PAN, Abel Vicencio Tovar, se negó a ser entrevistado —”no quiero hacerles el caldo gordo a los renunciantes”—, suscribió, junto con el secretario general del partido, Alfonso Arronte, unas declaraciones en las que también coincide con Conchello cuando afirma:
“La crisis en el partido no es de ahora sino desde su fundación; por esa razón los que en el curso de su historia no han resistido de los efectos de esa crisis, unos pocos, lo han abandonado La gran mayoría ha permanecido en el esfuerzo”
En cuanto a la corrupción y el oportunismo, Tovar y Arronte declararon:
“Es posible que algunas personas que dicen militar en el partido tengan las características negativas que se les imputan, pero es inadmisible la generalización”
Con esta declaración el comité ejecutivo nacional daba por “cerrado este caso”, de disidencia, pero Proceso tuvo conocimiento de más renuncias de panistas —cuyas entrevistas son publicadas en este mismo número
Ante las acusaciones de los renunciantes, algunos “conchellistas” hicieron circular la versión de que un grupo de “efrainistas”, supuestamente apoyados por el exlíder Manuel González Hinojosa, están tramando la expulsión de José Angel Conchello
Inclusive dijeron que la expulsión de Conchello fue planteada en una reunión del Comité directivo del PAN en el DF, efectuada el lunes 10 del presente El pretexto que se arguye para dicha expulsión —según los “conchellistas”— es que Conchello públicamente calificó de “aventurero” al diputado Jacinto Guadalupe Silva, quien contendió con Vicencio Tovar por la jefatura del PAN
Y mientras “efrainistas” y “conchellistas” se enfrenta, el PAN se debilita Iniciada apenas la reforma política, el partido de oposición con mayor arraigo y tradición electoral se resquebraja, mientras el Partido Comunista solicita su registro y el Socialista de los Trabajadores vela sus armas








