Empresarios disidentes
Postergará el Infonavit a la mayoría de los trabajadores que cotizan
Federico Gómez Pombo
Un sacudimiento que comenzó el 14 de diciembre en la asamblea general del Infonavit agrienta la estructura del organismo encargado de financiar la vivienda de los trabajadores mexicanos Desde entonces, el tripartismo se tambalea para que Fidel Velázquez se fortalizca, el gobierno acepta que así sea, y los empresarios se convierten en disidentes
En medio de la “jugada”, quizá sin saberlo siquiera, millones de trabajadores no sindicalizados están ahora más lejos que antes de conseguir una vivienda por medio del Infonavit
El origen des sismo, que tuvo epicentro en la sala de consejos de esa institución, es la decisión de la asamblea general de cambiar la orientación de los créditos para vivienda, dando preferencia a las solicitudes sindicales por encima de aquellas que hagan en lo individual los trabajadores no sindicalizados
La proposición, que partió del sector obrero, fue apoyada por la representación gubernamental pero fue rechazada por el sector empresarial que ven en ella una disminución real de su fuerza negociadora dentro del Infonavit, además de otras cuestiones que trascienden el simple marco de la política de vivienda
La respuesta de los empresarios, la que los convirtió en disidentes del hecho, no se hizo esperar
Al conocer los planes del sector obrero para establecer la mencionada preferencia en favor de los sindicatos, y la consecutiva aprobación del sector gubernamental para que la misma empiece a tener vigencia dentro del Plan de Financiamiento de 1978, la representación empresarial votó en contra Elaboró además un documento que presenta en forma minuciosa las objeciones druidas a esa nueva política preferencial que Antonio Madero Bracho, vicepresidente de la Caparmex calificó de “sectaria”
Sin embargo, después de la 18 horas, durante la sesión plenaria de la asamblea general en que se iba a dar lectura al “voto en contra razonado”, los empresarios perdieron el derecho a voz, Víctor García Lizama asambleísta por el sector empresarial se quedó con el documento en la manos (ver recuadro)
Frente a una aplanadora que arremetía contra el sistema de negociación tripartita y contara la misma lógica —la “mayoría” obrera y gubernamental se opuso a la lectura del documento empresarial—, los cuarenta representantes de este sector acordaron abandonar la asamblea Y se fueron probando la disidencia
Las consecuencias que se derivan de este cambio len la orientación de los créditos del Instituto Nacional del Fondo Nacional para la Vivienda de las Trabajadores son todas favorables al control de Fidel Velázquez sobre el movimiento obrero, y a su participación intensiva en las decisiones de la alta política nacional
El voto gubernamental favorable a esta nueva ba4rera entre trabajadores sindicalizados y trabajadores no sindicalizados adquiere su peligrosa dimensión concreta cuando se pone en práctica dentro del terreno mismo del movimiento obrero y el predominio cetemista que, siendo casi “cuarentón”, aún da sobradas muestras de ser muy exigente y de saber hacer efectivos sus múltiples servicios prestados al sistema
Así, la preferencia en los créditos a “los trabajadores sindicalizados” es preferencia en favor de la CTM principalmente, y de las demás organizaciones adulteres del sindicalismo oficial; el Infonavit como nuevo “organismo dispasador de favores” en beneficio de los fieles a Fidel El Infonavit como eslabón central de una estructura de poder económico para el poder político El Infonavit como un organismo —¿tripartita?— cuyos fondos se conectan con los del Banco Obrero El Infonavit funcionando al margen de los estatutos jurídicos del Infonavitetcétera
TRIPARTISMO TAMBALEANTE
¿Qué sucedió el miércoles 14?
En documentos obtenidos por Proceso, se da a conocer que el la reunión plenaria de la asamblea general, el presidente de ésta, Rafael Munguía B, sometió a la consideración de los asambleístas el proyecto de acuerdo número 148 —el que propone que durante 1978 los recursos del Infonavit se orienten en su mayoría hacia “promociones sindicales”—, en los términos siguientes:
“El dictamen que rindió la comisión designada para analizar el plan de labores y financiamiento del Instituto para 1978, mismo que debe servir de base para el funcionamiento del propio Instituto se aprobó pro mayoría, con un voto en contra razonado del sector empresarial”
Inmediatamente, Alejandro Alvarez Guerrero, asambleísta por el sector empresarial pidió que Vector García Lizama diera lectura al voto en contra razonada emitido por su sector, pero el presidente de la asamblea sometió ” a la consideración de esta asamblea” si se aceptaba no tal petición
Acto seguido, Rafael Munguía declaró que “por mayoría se niega el uso de la palabra al sector empresarial y se concede al representante del sector obrero”
Como se advierte, la asamblea aplanadora funcionó correctamente, aun a costa de los principios básicos del sistema de concertación tripartita que quedaron reducidos a una simulación
Algunas cifras permitan ponderar lo que es el Infonavit y comprender la importancia del cambio de giro propuesto y aceptado en forma bipartita por el sector obrero y el gubernamental ahí representados
Durante 1978, este organismo aplicará 11,595 millones de pesos en inversiones y financiamiento Esta cantidad representa el equivalente al 551 por ciento de la inversión pública federal aprobada para el sector agrícola, y el 437 por ciento del sector agropecuario y forestal
En otro orden, las aportaciones empresariales alcanzarán en 1978 más de 37, 700 millones de pesos
LA MAYORIA SON TRABAJADORES NO SINDICALIZADOS
Atendiendo al origen de la tributación resulta que de las 240,000 empresas causantes de cuotas para vivienda, la mayoría son pequeñas y medianas, ya que el 76 por ciento de las mismas tiene menos de 10 trabajadores cada una
No es gratuito, además, afirmar que la barrera preferencial en favor de los trabajadores sindicalizados, aleja a los no sindicalizados de —nada menos— la posibilidad de lograr una vivienda propia: el 52 por ciento de los trabajadores que tributan al Infonavit no está sindicalizado, según los registros de la propia institución
Hasta antes del día 14, la única distensión que hacía el Infonavit para dar financiamiento a los trabajadores, atendía a los diferentes salarios, pero la ley orgánica del instituto establece una prioridad en favor de aquellos trabajadores de menores ingresos, dando a estos preferencia sobro lo de salario mayor, (Los artículos 46 y 47 de esta ley que tratan lo anterior, no separaran a los sindicalizados de los no sindicalizados)
Inclusive, estos artículos establecen preferencias que benefician, en todo caso, a los solicitantes más necesitados; a los que tienen más hijos por encima de otros con menos miembros en su familias; en síntesis es preferente a los más débiles
Jurídicamente, la nueva barrera preferencial resulta violatoria no sólo de la ley del Infonavit, sino —antes— de la Ley Federal del Trabajo y, antes aún, de la Constitución Prueba de esto quiso darla la representación empresarial ante el Infonavit con el documento que “por mayoría de asamblea” terminó por quedarse en las manos del frustrado expositor, Víctor García Lizama
CAMPILLO ENTRE DOS FUEGOS
El punto número 11 del voto en contra razonado (un documento de 10 cuartillas, afirma:
“No es posible aceptar que la asamblea general o el consejo de administración, aunque sean los órganos rectores del Instituto, aún cuando éste tenga carácter de organismo fiscal autónomo y con personalidad jurídica y patrimonio propio, pueda distorsionar leyes de orden público e imperativas, que determinan la vertebración del Infonavit y mucho menos, que una actitud de regresión destruya la noción y sentido de generalidad que consagra la igualdad de oportunidades para todos los trabajadores”
Frente a problemas de esta magnitud, poco ha podido hacer el director del Infonavit para mantener un ambiente interno favorable a las pesadas negociaciones tripartitas José Campilo Sainz — expresidente de la Concamín y exsecretario de Industria y comercio Muestra tener desde hace un año un profundo aprecio por el silencio
En medio de la “jugada” que instituye la preferencia aprobada por el sector obrero y el gubernamental, alejado inevitablemente de su sector de origen, Campillo Sainz pareciera encontrarse entre “la espada” de la iniciativa privada, y ” la pared” del nuevo sector que lo cobija
El sacudimiento que agrieta a este organismo tuvo un paréntesis en la Navidad y las del Año Nuevo, pero también en las guerras suele haber tregua por los mimos motivos








