Vacaciones de Televisión

Vacaciones de Televisión
Señor director:
Su interesante encuesta para dejar de ver televisión en un mes, publicada en el Núm 55 de su interesante revista
Ante todo, ruégole acepte mi sincera felicitación, antes de entrar en materia, por el merecido premio que le concedió la Atlas World Press Review como Periodista del Año, y además haber sobrepasado con éxito el primer aniversario de Proceso, esperando que lo más pronto posible regrese usted a Excélsior para hacerse cargo nuevamente de su Dirección, que buena falta nos está haciendo
Dispensándome esta disgresión, comunico a usted que en esta su casa, donde moramos tres adultos y dos pequeños en edad escolar primaria, hay un televisor, hace como un mes fuera de uso por estar descompuesto, que era utilizado de cinco a seis horas diarias y ahora afortunadamente ya está mudo, por lo que de mil amores acepto su proposición de no ver televisión durante otro mes, con la perspectiva de que continúe en receso por más tiempo, sin dejar de considerar que también hay programas culturales que valen la pena ver
Es de mencionar que no obstante que recientemente fui pensionado por la actual Secretaría de Comercio por los cuarenta años continuos que laboré, el hobby de toda mi vida ha sido escribir y leer, y así con el televisor mudo, tengo oportunidad de satisfacer este doble placer
Disgresión final aunque autodidacta, tengo algunos logros literarios que si no me han dado bienes materiales, si honda satisfacción: en 1927 publiqué en Detroit la revista Anáhuac; en 1929, año en que se inició una tremenda crisis, edité el libro de poemas Huracanes y Céfiros, y dos años después regresé a esta Capital, representando al Semanario Prensa Libre ante el Congreso Mundial de la Prensa En Detroit dejé como recuerdo una biblioteca pública con tres mil ejemplares de libros, con donaciones que solicité a nombre de la Sociedad Anáhuac a literatos, artistas y autoridades mexicanas, distinguiéndose la estrella fílmica Cube Bonifant También se organizaron quincenales conferencias culturales amenizadas con música y recitales, así como representaciones teatrales, sin descuidar por ello mi trabajo en la Fábrica Ford
Antes de ir a Estados Unidos, publiqué en Morelia, Mich, Humanidad Nueva, que propugnó hasta constituirse, la Liga de Comunidades y Sindicatos Agraristas de Michoacán, a moción mía y del líder agrarista Primo Tapia, agrupación independiente del Gobierno que propició mi exilio y de Primo la muerte, siendo fusilado por orden expresa del presidente Plutarco Elías Calles el 26 de abril de 1926 Veinte años después, el 19 de septiembre de 1946 surgió mi libro Primo Tapia, Semblanza de un Revolucionario Michoacano, y hace dos años vio la luz la 3a edición Y aunque hay algo más qué contar, aquí le doy fin a la presente
Apolinar Martínez Múgica
Calle 17 Núm 225-Colonia
Pro-Hogar-México 75, DF