“Los Bastardos”: violencia que apantalla

MÉXICO, D F, 4 de noviembre (apro)- Una cinta cruda y con muchas agallas, pero hasta cierto punto carente de sentido Al menos, Quentin Tarantino, en su afán de mostrar la violencia por la violencia, genera un producto divertido y excitante, pero Los Bastardos, de Amat Escalante, resulta deprimente
La cinta narra un día de trabajo de Fausto (Rubén Sosa) y Jesús (Jesús Moisés Rodriguez), dos inmigrantes que viven al día, en espera de que algún gringo güerito llegue a recogerlos para darles algún tipo de trabajo
Pero ese día, además de lo normal, los muchachos consiguieron algo extra y mejor pagado ¿Qué tipo de trabajo? Bueno, sólo basta decir que en su mochila llevan una escopeta
El naturalismo con que Escalante cuenta la historia nos hace pensar en un trabajo de crítica social, en donde el terrible monstruo llamado "capitalismo" ha reducido al ser humano, en este caso a un grupo de inmigrantes, a un estado de barbarie
Y ¿la verdad? Quién sabe por qué las motivaciones de los personajes son poco claras y el contexto carece de elementos que ayuden a la interpretación ¿Matan porque quieren sólo dinero? ¿O porque así nacieron? ¿O porque la "sociedad" o los gringos "malos" los orillaron?
Si quiere encontrarle un sentido a la fuerza, escoja lo que más le guste, pero si somos honestos Los bastardos es un trabajo de elevadas pretensiones artísticas; parece que Escalante confía en que esas laaaaargas secueeeeencias en donde no pasa nada y la violencia del desenlace sean suficientes para complementar su discurso, pero la verdad no ayudan a la ya de por sí pobre construcción argumental