Acoso oficial a periodistas
Víctima de acciones judiciales desde que publicó declaraciones de un empresario gasero que dijo haber apoyado con dinero a Felipe Calderón durante su campaña por la Presidencia, la periodista Ana Lilia Pérez Mendoza vio agravada su situación tras acusar al presidente de la República, a César Nava y a Juan Camilo Mouriño de amenazas, acoso y persecución El origen de estos últimos hechos, refiere a Proceso, fue la difusión en la revista Contralínea cuyo director, Miguel Badillo, fue recientemente detenido de los contratos que Mouriño firmó con Pemex siendo funcionario público
Gloria Leticia Díaz
El 4 de noviembre de 2008 por la noche, la reportera Ana Lilia Pérez Mendoza se enteró de la muerte de Juan Camilo Mouriño justamente cuando, en las instalaciones de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra Periodistas de la PGR, era sometida a un examen psicológico en seguimiento a una queja que había presentado contra el secretario de Gobernación
En entrevista con Proceso, la periodista de la revista Contralínea recuerda que al estar siendo atendida por sus acusaciones de “acoso, amenazas, persecución y represión” en contra de Mouriño, del presidente Felipe Calderón y de César Nava, entre otros funcionarios, la psicóloga encargada de su caso entró a la oficina donde ella permanecía y le soltó:
“¡Ya se acabaron sus problemas!”
Ana Lilia, desconcertada, le preguntó a qué se refería, y la psicóloga le comunicó que Mouriño y José Luis Santiago Vasconcelos acababan de morir al desplomarse en la Ciudad de México el avión en que viajaban
Helada por la noticia, y mientras recordaba que la persecución de que era objeto comenzó al publicar el reportaje en el que revelaba que entre 2001 y 2004 Mouriño firmó contratos con Pemex siendo funcionario público copia de los cuales ella misma entregó a Andrés Manuel López Obrador, allí en la Fiscalía Especializada le preguntaron qué sentía
“No sé qué esperaban que dijera, pero me insistieron tanto que entonces decidí cancelar el procedimiento Al salir de la PGR, me dirigí a mi domicilio Advertí mayor vigilancia sobre mi persona, un acoso que comenzó después de que, en febrero de 2008, publicamos en Contralínea información sobre los contratos de Pemex firmados por Mouriño”, narra la periodista de 32 años, egresada de la ENEP Aragón, de la UNAM
Este es un adelanto del reportaje que la revista Proceso publica en su edición 1682 que empezó a circular el domingo 25 de enero








