El robo de autos, delito que la fiscalía estatal no investiga

En Jalisco se presentan en promedio 660 denuncias de robo de autos cada mes, lo que ubica a la entidad en segundo lugar en ese rubro en el país, revela un documento de la Secretaría de Seguridad Pública. Llama la atención ese tipo de ilícito, sobre todo porque las autoridades de la zona metropolitana de Guadalajara –donde el grado de incidencia es mayor– tienen identificadas a las dos bandas de robacoches y las colonias donde operan. Peor aún, la Fiscalía General del Estado, que encabeza Gerardo Solís Gómez, descubrió que en febrero pasado un plagio se hizo en un auto de la dependencia con placas clonadas.

GUADALAJARA, JAL.- A pesar de que la autoridad estatal tiene detectados a los integrantes de las dos principales bandas dedicadas al robo de vehículos particulares, en los últimos cuatro años Jalisco ha ocupado el segundo lugar en ese delito en el ámbito nacional.

Parte de la impunidad de la cual gozan los delincuentes se debe a la falta de personal en la Fiscalía General del Estado (FGE), a cargo de Gerardo Solís Gómez, revela un documento interno de la Secretaría de Seguridad Pública que encabeza Juan Bosco Agustín Pacheco Medrano.

Para investigar el robo de vehículos particulares –ilícito que se concentra en la zona metropolitana de Guadalajara, donde cada mes se presentan en promedio 660 denuncias por ese delito–, la fiscalía sólo cuenta con 15 agentes investigadores y 20 ministerios públicos en las distintas competencias: detención, investigación, judicialización, recepción de denuncias, devolución de vehículos y operativos.

Según el documento, el destino de las unidades robadas es la comercialización de sus partes o su venta a la delincuencia organizada. Policías de la fiscalía consultados detallan que cada auto se vende entre 5 mil a 10 mil pesos al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

La organización criminal utiliza las camionetas robadas para trasladarse lo mismo en la sierra que en la ciudad, mientras que los vehículos de modelos atrasados les sirven para trasladar droga o para dejar en su interior a los ejecutados.

Los entrevistados también mencionan que el CJNG controla a las bandas de robacoches, las cuales cuentan con una “jurisdicción”. En caso de que un integrante de una célula invada territorio, recibe una golpiza o paga con la vida. Por eso es común que aparezcan cadáveres acompañados de una cartulina con mensajes amenazantes como: “Esto me pasó por rata”.

Los policías investigadores comentan que algunas bandas cuentan con protección de funcionarios de la FGE. Ellos se encargan de liberar a los robacoches cuando son detenidos y evitan que se integren las carpetas de investigación.

Los delincuentes, por su parte, colocan placas dadas de baja de otros estados o incluso de Jalisco a los vehículos robados para dificultar ser detectados; también suelen clonar las placas para circular libremente.

El pasado 16 de febrero, según los entrevistados, el fiscal Solís Gómez informó que una camioneta pick up utilizada para raptar a un comensal del restaurante Los Otates, en Zapopan –donde previamente hubo una balacera– tenía placas clonadas de una unidad oficial de su dependencia.

En esa red para clonar placas presuntamente están involucrados funcionarios de la Secretaría de Finanzas y de la de Transporte, donde se permite la duplicidad de expedientes de los vehículos.

Zonas de incidencia

En Jalisco, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía de 2019, circulan arriba de 3.9 millones de vehículos, de los cuales 2 millones 222 mil 924 son particulares.

En la zona metropolitana se concentra el mayor número de unidades y, debido a las medidas de seguridad en la fabricación de los modelos recientes, las bandas delictivas recurren cada vez más a la violencia para despojar a los propietarios de sus vehículos.

El documento de la Secretaría de Seguridad Pública destaca que las zonas con mayor incidencia de automotores en Guadalajara son la Glorieta de Tránsito, Oblatos, Talpita, Centro Médico, Miravalle, El Sauz y Vallarta.

Y entre las colonias populares más afectadas se encuentran Jardines Alcalde, Miraflores Colinas de la Normal, Santa Elena Alcalde, Independencia, Monumental, Infonavit Estadio, Balcones Oblatos, Lomas Oblatos, Santa Cecilia, Circunvalación Oblatos, Talpita, Antigua Penal de Oblatos, el primer cuadro de la ciudad, La Perla, Miravalle, Echeverría y Polanco.

En tanto, las colonias con mayor estatus económico con reincidencia son Vallarta Poniente, Arcos Sur, Arcos Vallarta, Rubén Darío, Providencia, Santa Tere y Ladrón de Guevara.

Por lo que atañe a Zapopan, el delito se concentra en las zonas de Altamira, Universidad Miramar, Las Águilas, Pinar de la Calma, que comprenden colonias de clase media alta y alta. Entre los fraccionamientos con mayor reincidencia de robo de automotores están Solé Real, Altamira, Linda Vista, Vallarta Universidad, Jardines Universidad, Las Fuentes, Las Águilas, Pinar de la Calma, Residencial Victoria y Arboledas.

Dentro de San Pedro Tlaquepaque, la autoridad detectó que las zonas con mayor número de robos son Loma Bonita, Álamo, Artesanos y El Mante. En esos puntos, sólo hallaron nueve colonias con reincidencia elevada, entre ellas El Sauz, López Cotilla, y Toluquilla, cuyos habitantes pertenecen a un estatus económico de medio a bajo.

En Tonalá, la autoridad encontró que las cuatro zonas con más robos de autos particulares son Camichines, Urbi Quinta, Loma Dorada, Villas de Oriente. De estos puntos, en 16 colonias se concentra la reincidencia de robo de automotores, como El Caracol, Loma Dorada, Jalisco, Santa Cruz de las Huertas, Francisco Villa, San Elías y Flores Magón.

Un dato llama la atención: en los cuatro municipios de la zona metropolitana son dos los horarios con mayor incidencia de robos: entre las seis de la mañana y el mediodía, y de las seis de la tarde a la medianoche, según las carpetas de investigación de la FGE y las llamadas registradas en el 911.

Las marcas preferidas por los delincuentes son Nissan, Chevrolet, Kia, Toyota, Mazda y Ford.

Las dos bandas

De acuerdo con el documento consultado son dos “las bandas delictivas que operan en la zona metropolitana de Guadalajara dedicadas al robo de vehículos con violencia y sin violencia”. Una la encabeza Óscar Eduardo Salazar Pérez, El Gallo Negro, quien tiene a José Luis Cano, El Pingo, como su segundo y cuenta con 23 hombres, cuyas edades van de los 25 a los 40 años.

El Gallo Negro tiene a cuatro elementos bajo sus órdenes directas: César Gabriel, El Chano; Miguel Ángel, El Mofles; Óscar Armando, V, y Josué Roberto, El Rober. Al Pingo le rinden cuentas ocho hombres: Ismael Camacho; Efraín, El Mogur; Érick, Güero Machetes; Omar Núñez; Eliseo, El Inge, El Cheo o El Arqui; Ricardo, El Pato; Héctor, El Michoacano, y otro identificado como Wili Wi.

Debajo de esas dos células están otros tres grupos, según el documento interno, además se reporta que ya atraparon a Francisco S., El Fran, y a Jorge H., El Fory, pero no se detalla cuándo ni en dónde.

Según el documento de la Secretaría de Seguridad, la otra banda que opera especialmente en Zapopan no tiene un líder visible. Únicamente se mencionan los nombres y fechas de nacimiento de sus 24 integrantes. El más viejo tiene 48 años; el más joven, sólo 19.

Dos de sus miembros son mujeres, una se llama Lorena Alejandra C., de 23 años; la otra es Ana Mayela H., de 25.

Las cifras

En mayo pasado, en su más reciente reporte, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) mencionó que siete de cada 10 unidades aseguradas en el país son robadas en seis entidades. En el primer lugar está el Estado de México, con 18 mil 861; le sigue Jalisco, con 9 mil 728, y en tercer sitio se ubica la Ciudad de México, con 5 mil 991.

Después está Guanajuato, con 3 mil 257; Puebla, 2 mil 726, y Veracruz, con 2 mil 535.

Al revisar las estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública se encontró que en 2015 fueron robadas 8 mil 804 unidades en Jalisco; en 2017 la cifra se elevó a 24 mil 333 casos.

Los últimos dos años ese delito disminuyó. En 2019 hubo 19 mil 909 robos; el año pasado fueron 12 mil 750 y en el primer semestre de 2021 se presentaron 5 mil 989 denuncias.