Un mundo de colibríes en Puebla

Las antiguas culturas mesoamericanas valoraban mucho a las aves, y los mexicas creían que una vez que morían sus guerreros reencarnaban en colibríes, pájaros asociados al dios Huitzilopochtli, cuyo nombre en náhuatl significa “colibrí zurdo”.

Éste es uno de los tantos datos que pueden conocerse a partir de la muestra Mundo Colibrí, un regalo de las Américas, recién inaugurada en el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos de la ciudad de Puebla, en el marco del festival “Alas sobre rieles. Construyendo comunidades de paz”, bajo la campaña #VolverAVerte de la Secretaría de Cultura federal.

Son 45 esculturas de colibríes (en tamaño real) de distintas regiones de América, realizadas por el artista mexicano Davit Nava con materiales reciclados y barro sin hornear, técnica que evita la emisión de contaminantes. 

Las piezas multicolores se complementan con reproducciones en gran formato de imágenes botánicas del artista Héctor López; además de una línea de paneles con datos de interés e historias sorprendentes sobre estas aves, ilustradas por la diseñadora gráfica Julia Bolaños Leñero, quien a su vez realizó la identidad de Mundo Colibrí, un regalo de las Américas.

La muestra, según reveló Ana Álvarez, curadora de la exposición, se recorre a través de cuatro salas y tiene varios diálogos: desde el artístico al del conocimiento y símbolos asociados a los colibríes, el valor ecológico y hasta el histórico, pues se exhibe una reproducción del Códice De la Cruz Bardiano, que da cuenta de la tradición herbolaria en México con las plantas medicinales polinizadas por los colibríes.

Alvarez, curadora también de la exposición La vuelta a la bici que en 2015 recorrió diversos espacios, como el Museo Franz Mayer, informó que el trabajo se remonta a dos años y medio atrás como un proyecto independiente, resultado de una colaboración de dos empresas culturales, De todos los moles y usos y costumbres.

Explicó que fue Davit quien, a raíz de La vuelta a la bici, “nos contactó, y al reunirnos nos dimos cuenta de que encajaba muy bien con lo que hacemos, pues solemos trabajar de manera interdisciplinaria. De ahí empezamos a trabajar en el armado de la exposición, pero también con una propuesta en la curaduría y diseño museográfico a cargo de Nils Dallman”.

La exhibición es financiada por el Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales, mediante la convocatoria de Apoyos a Proyectos para Niños y Jóvenes, y con el respaldo de la organización Redes para la Conservación de Colibríes (Hummingbird Conservation Networks), con sede en Estados Unidos.

Álvarez explicó que la muestra tiene un dato de interés para el público infantil si bien está hecha para el público en general:

“Hay una serie de paneles que se colocaron a la altura de los pequeños, quienes pueden ir haciendo su propia lectura. Ahí Julia Bolaños incorporó las ilustraciones acompañando al discurso escrito con el lenguaje visual y gráfico, exponiendo distintas tradiciones, por ejemplo, cómo representaban el colibrí los mexicas o los indígenas de la costa norte del Pacífico.”

La muestra estará hasta abril del año entrante en la antigua Estación del Ferrocarril Mexicano, en el Centro Histórico de la capital poblana.