El Taller Coreográfico de la UNAM y “Malitzin”

En vísperas del regreso a clases, y ante la incertidumbre de poder continuar sus ensayos, el Taller Coreográfico de la Universidad Nacional Autónoma de México (TC UNAM), desde la virtualidad, está en pie para conmemorar los 500 años de la caída de México-Tenochtitlan.

Vía telefónica, su titular Diego Vázquez –quien desde el inicio del año explicó a la agencia Apro el arduo trabajo de llevar la danza a través de plataformas virtuales, estrenando a la fecha 38 piezas– comentó que la incertidumbre para la vuelta a ensayos se dio a causa de la reinstalación del “semáforo sanitario naranja” en la Ciudad de México por alza de covid-19.

El joven director del grupo fundado por Gloria Contreras (1934-2015) explicó que, pese a lo anterior, hay varios montajes en puerta –como parte de la conmemoración por los 500 años de la conquista– para estrenarse en el Festival Cultura UNAM, entre ellos Malitzin, de la bailarina Olga Rodríguez, en formato de videodanza.

Además, una coreografía sobre la migración –en la cual él está al frente con el dramaturgo Sebastián de Ortega y el compositor Andrés Solís–, y otra llamada Nuestra tierra, del bailarín Arturo Vázquez, de reciente estreno como videodanza y adaptándose para teatro.

“Nuestra participación en Cultura UNAM será cíclica, pues la idea es que haya diversas funciones, por supuesto también habrán obras de Gloria Contreras como Tocata, sobre la conquista, con música de Carlos Chávez, o Noches de encantamiento con música de Revueltas.”

Malitzin

Para la experimentada bailarina y coreógrafa Olga Rodríguez (Cárdenas, Tabasco, 1963), Malitzin, a partir de la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, trata de una simbiosis pasado y presente, entre deidades, una oda en contra de la violencia de género.

“Es una Malitzin que viene de la naturaleza que toma fuerza del agua, la vegetación, la naturaleza para convertirse en la Coyolxauhqui, esa mujer desmembrada, al final de cuentas es una denuncia sobre el feminicidio y el planteamiento de la pregunta: ¿dónde están esas mujeres? Es una revelación sobre lo que pasa con las mujeres en la actualidad, de esta violencia.

“Hoy en día hay muchas Malitzin que salen con la frente en alto a trabajar, ¿qué se necesita para ser este tipo de mujer? Y salir avante, de continuar en la vida, es una obra que va en contra de la violencia pero también que reconoce la fuerza de las mujeres en todos sentidos, incluida la misma sensualidad de la mujer.”

Rodríguez, quien fue discípula de Gloria Contreras y forma parte del TC UNAM desde 1993, recuerda que su mentora realizó más de 60 obras para ella y siempre fue un placer trabajar a su lado.

La obra, con duración de 17 minutos, se trabaja en estos días como formato en videodanza, y la grabación se realizará en un rancho del Estado de México con la interpretación de las bailarinas Ruth Morán, Estefanía Gómez, Paulina Segura, Vianey Rodríguez, Alia Velazco, Héctor León y la propia Rodríguez.

La edición musical corre a cargo de Víctor Silva, con diseño de Claudio Hinojosa Ortiz, vestuario de Haiddé Ortiz y Miguel Lumen, fotografía de Nitzarindani Vega, grabación de Jesús Chucho Herrera y edición de Galilea Films. La bailarina que estrenó en temporadas recientes Sulamita, JN 14:6 y Desdémona con el TC UNAM en 2019, refirió sobre las diferencias de la videodanza respecto al montaje en escenarios, en este caso de Malitzin:

“El trabajo que se hace para cine, como videodanza, es otro al de un escenario. Es interesante porque es parte de otro proceso, está ayudando a crear una memoria de la danza, aunque claro, no la sustituye.”

Nuestra madre

Por otro lado, el montaje de Nuestra madre de Arturo Vázquez –bailarín y maestro repositorio de Gloria Contreras y de la actual dirección del TC UNAM– se estrenó el pasado 27 de junio en las redes sociales del taller y forma parte también de las conmemoraciones por los 500 años de la caída de México-Tenochtitlan.

La puesta en videodanza de unos 15 minutos de duración es un viaje entre el pasado y el presente, representado por la Coatlicue y la virgen de Guadalupe, respectivamente, ambas en calidad de tonantzin (en náhuatl “nuestra madrecita”), con la interpretación de la bailarina de la compañía universitaria Paulina Segura.

A decir del bailarín de 53 años de edad originario de Ciudad Madero, Tamaulipas, Nuestra madre tiene su origen en la idea de la resistencia indígena, y se puede ver en la cuenta Facebook del TC UNAM, en la cual se informa asimismo de toda la programación.