El dramaturgo, director de teatro y televisión, investigador teatral y teórico de la comunicación Miguel Sabido, siempre centrado en “entender a México”, manifiesta que una preocupación constante suya es el papel de las mujeres en la historia del país, “por lo que no podía dejar fuera a la Malinche”.
Así creó ¡Conquista! Guerra de dioses, donde imagina una relación de amistad entre la también llamada Malintzin, Malinalli o Doña Marina, con la conquistadora española María de Estrada. “Observadas ambas por el anciano exmilitar Bernal Díaz del Castillo”, cronista de La verdadera historia de la conquista de la Nueva España.
Sabido (Ciudad de México, 1937) cuenta a Proceso que la historia forma parte de “un mural teatral” que escribe desde 1982, iniciado con Falsa crónica de Juana La Loca.
Presentado nada más en provincia, el texto dramático de ¡Conquista!… será leído en el Facebook de Miguel Sabido justo el viernes 13 de agosto a las 19 horas, por las actrices Lisbi Cuéllar Torres (México), María Amparo Soto (España) y él mismo.
El escritor de 83 años, creador de telenovelas históricas como El carruaje, La tormenta y Senda de gloria, externa en entrevista por teléfono que deseaba saber más de la Malinche:
“Múltiples autores nos han entregado su muy personal visión de este ser legendario, al que algunos consideran la traidora más grande de la historia de México y otros la madre de nuestra nacionalidad. Yo me baso en el espléndido análisis –desde el punto de vista del Tonalamatl, libro de los destinos, por el historiador francés Georges Baudot– publicado por Margo Glantz en La Malinche: sus padres y sus hijos (1994).
“¿Por qué resulta mucho más fascinante la Malinche que el propio Cortés? Pues porque ella es única. Única en su misterio, en su conducta y en su críptico interior, al que tantos escritores hemos intentado entrar.”
Y claro, no la considera traidora:
“Lo más seguro es que se desconcertó por la llegada de los españoles. A todos los indígenas les pasó eso. Creyeron que eran dioses y luego comprobaron que no lo eran. Cortés la regaló y luego la casó, pero después de haberla embarazado. Esa no es una historia de amor, ¡para nada!. Todo indica que fue una relación muy compleja, muy contradictoria.”
Y en relación a María de Estrada, una guerrera que participó en la conquista de México y fue rescatada por Cortés de Cuba junto con otras 17 mujeres, el difusor del género dramático religioso de la pastorela mexicana destaca que también deseaba adentrarse a conocer más en ella:
“Éste casi increíble personaje es de una vida tan novelesca que parece inventada: posible judía conversa por la coincidencia de fechas de la expulsión de los judíos de España; quizá mora, por la forma de pelear. Seguramente prófuga de la Inquisición, sobreviviente al naufragio del barco en el que venía a las Indias y prisionera de una de las tribus taínas del Caribe, donde fue concubina del cacique durante cinco años…”
Para él, ambas mujeres tuvieron que conocerse, interactuar y enfrentar sus diferentes visiones del mundo, si bien contempla otra posibilidad:
“O quizás María y Malinche llegaron a odiarse en su calidad de enemigas. Vivieron nueve meses juntas en la gran Tenochtitlan, probaron el banquete de Moctezuma juntas y vieron su asesinato. Asistieron a la horripilante caída de Tenochtitlan, la ciudad más bella del mundo. Juntas vivieron en la nueva ciudad de México, juntas recibieron encomiendas y se casaron con conquistadores españoles. Sólo una vez se les menciona juntas, cuando Bernal dice que ‘se salvaron de la noche triste Doña Marina, Doña Luisa, hija de Xicontenca y María de Estrada’.”
A Sabido le inquieta la división que existe actualmente en la nación y espera una profunda reflexión por parte de las autoridades sobre la historia del país:
“Estamos odiándonos más los unos a los otros. Se debe realizar una política de integración. Todos somos México.”








