Los Alemán, una dinastía en crisis

La crisis que enfrenta el Grupo Alemán no afecta exclusivamente a la aerolínea Interjet y al Grupo Radiópolis. Los problemas, que su abogado Francisco Javier Mondragón reduce a falta de liquidez, vienen desde el sexenio de Enrique Peña Nieto, cuando la familia trató de aprovechar la reforma energética para formar una controladora que abarcara el mercado del transporte y la exportación de petróleo. La política del actual presidente, al frenar la participación del capital privado en el sector, derrumbó ese sueño y dejó a los Alemán sin recursos para inversiones mayores. 

Sin los vínculos con el PRI que catapultaron sus negocios durante las últimas décadas, la dinastía Alemán enfrenta una profunda crisis de liquidez que ha colocado al empresario Miguel Alemán Magnani –nieto del expresidente Miguel Alemán Valdés e hijo del exgobernador de Veracruz Miguel Alemán Velasco– bajo una alerta migratoria derivada de la orden de aprehensión por defraudación fiscal de al menos 700 millones de pesos. 

Francisco Javier Mondragón, abogado de Alemán Magnani, descarta en entrevista una persecución política contra su cliente pero asegura que, si bien las autoridades del Servicio de Administración Tributaria (SAT) sólo están cobrando los créditos fiscales, deberían valorar que la familia Alemán privilegió en todo momento el pago de los sueldos de los más de 5 mil trabajadores de la aerolínea Interjet.

Tanto Alemán Velasco como Alemán Magnani formaron parte del Consejo Asesor Empresarial del gobierno del presidente López Obrador. En una entrevista en octubre de 2018, el primero, autor de la novela Si el águila hablara, aseguró que Andrés Manuel López Obrador es un “político muy fregón” y que con su triunfo en las urnas a México le iría muy bien.

Ahora en Francia, su hijo y heredero del Grupo Alemán (Galem) se prepara para enfrentar en ese país un juicio por defraudación fiscal. 

“Pareciera que durante meses y meses de pláticas, lo que no quería (la familia Alemán) era pagar sus impuestos a pesar de que cuentan con empresas y recursos”, dijo una fuente del SAT.

A fin de que el Instituto Federal de Telecomunicaciones aprobara su adquisición de 50% de Radiópolis, los Alemán exhibieron, además de la operadora de inmuebles Grupo Coral, la propiedad de al menos 19 sociedades anónimas y controladoras de participaciones accionarias como las siguientes: ABC Aerolíneas (Interjet), Grupo Galem, tenedora de títulos; Mecolo, operadora de inmuebles; Satélite Apolo, Fraccionamiento y Construcciones de México, Grupo Fitalmex, Servimex, Comercial Guitarrón (con propiedades en Guerrero), Inmobiliaria Nacional Pacífico, Fraile Cozumel, Aiza, Fraccionamiento Balandro, Las Peñas Acapulco, Inmobiliaria Belvedere, Inmobiliaria Espectáculos, Inmobiliaria Noticias, Operadora La Costeña, Inmobiliaria Nacional del Pacífico, Inmobiliaria Diana de Occidente, Playuela, Alza y Galem Energy. 

Alemán Magnani también exhibió ante el IFT su participación en Mexico Productions Company, constituida y registrada en Los Ángeles, California, y cuya principal actividad es la producción de contenido audiovisual para Telemundo y Netflix. Esta empresa opera bajo la marca Gato Grande. 

También se reportó ante la autoridad regulatoria que el esposo de Mónica Alemán Magnani, Emilio Burillo Azcárraga, participa como accionista mayoritario en Servicios Audiovisuales Apóstol Santiago, sociedad productora del canal de televisión restringida María+Visión. No obstante, se aclaró al IFT que dicho canal no genera publicidad, no se comercializa ni recibe contraprestación alguna. 

En cambio, la inversión de la familia en la naviera Transportación Marítima Mexicana (TMM) no se reportó ante el IFT y aquélla sacó de su consejo de administración a Alemán Velasco y a Alemán Magnani.

Pero las deudas de Interjet no son las del Grupo Alemán, insiste Mondragón.

Juicio en Francia

Los abogados de Alemán Magnani descartan un proceso de extradición porque éste cuenta con la ciudadanía francesa. En su defensa argumentarán ante el SAT que Carlos Cabal Peniche, beneficiado del rescate bancario en el gobierno de Ernesto Zedillo, y su socio Alfredo del Valle, presidente del Grupo HBC, “a quienes la familia Alemán cedió en asamblea sus participaciones en Interjet y Radiópolis”, sólo incrementaron las deudas tributarias de la aerolínea y colocaron a la controladora de estaciones de radio en una crisis de gobierno corporativo frente a su otro accionista, el español Grupo Prisa. 

A decir de Mondragón, Cabal y Del Valle “tomaron el control (de Interjet) entre 2018, 2019 y 2020 y fueron generando créditos fiscales. No lo podemos acreditar porque ya no podemos entrar a la contabilidad. No me puedo defender”. Asegura que la aerolínea tiene una nueva administración en la cual no tiene injerencia la familia Alemán. 

Y agrega: “Ahora Cabal dice que es dueño de Radiópolis y Del Valle dice que es dueño de Interjet. Del Valle dice que Cabal nunca pagó ni un peso, y Cabal dice que Alejandro nunca pagó nada. Los dos tienen razón: ninguno pagó nada porque son defraudadores”. 

El abogado de Alemán Magnani afirma que Interjet estaba valuada en al menos mil 500 millones de dólares, y Del Valle prometió incrementar el capital de la aerolínea en 4 mil 300 millones de pesos, con los que se pagarían todas las deudas, incluyendo las fiscales. Añade que Cabal y Del Valle prometieron aportar 120 millones de dólares para capital de trabajo, lo que permitiría relanzar la aerolínea. Concretamente, Cabal prometió que desde Italia el fondo Enverra se haría cargo de la ingeniería financiera para salvar Interjet.

Ninguna de esas promesas se cumplió. Mondragón resume la situación de Alemán Magnani: “El gobierno de México lo puede someter a juicio en Francia. Una cosa es que no haya extradición, pero lo pueden juzgar allá. Alemán Magnani nunca dio instrucciones de que no se pagaran los impuestos. Eso no está acreditado en ningún lado. 

“Fue una torpeza y no fue con el ánimo de causarle un perjuicio al Estado. Fue con el ánimo de salvar a la empresa, los empleos, y de pagarle a los trabajadores. Nunca se dejaron de pagar los sueldos, la relación era buena con el sindicato y por ello se generó un pasivo tributario por retención”.

La debacle

Las ambiciones de la familia Alemán de catapultar su fortuna aun en el gobierno de la Cuarta Transformación y más allá de los negocios con el poder político, no sólo se esfumaron con los problemas de Interjet o con los negocios que iniciaron con Cabal Peniche por sugerencia del abogado Ángel Junquera, quien según el litigante Mondragón está prófugo por participar en la defraudación a la Cooperativa Cruz Azul; la liquidez de sus empresas ya era difícil desde 2018.

El abogado reconoce que cuando se invitó a los Alemán a participar en Radiópolis ellos aceptaron las negociaciones con banqueros de inversión del Grupo Santander, pero advirtieron que no tenían liquidez: “Quizá tienen empresas, pero no efectivo para una transacción tan grande. Pensaban vender alguna de sus empresas… La compra del grupo radiofónico al Grupo Televisa por mil 200 millones de pesos se realizaría a través de un crédito conocido como Ballon Payment con Santander”, apunta.

Según esta versión, a la familia Alemán se le invitó a realizar una operación en la que, en primera instancia, no tenía que poner dinero. Por el contrario, iba a recibirlo con el excedente de los intereses, pagaría los intereses con los dividendos y los excedentes le iban a servir para pagar el crédito. 

Sin embargo, precisamente porque se tenían los problemas fiscales, una vez que se firmó la compraventa, el Banco Santander ya no otorgó el crédito. 

“Apareció que la familia Alemán tenía problemas fiscales y el banco informó que no se le podía autorizar la operación”, dice Mondragón. 

El sueño petrolero 

Los cambios en la industria petrolera impulsados por el gobierno lopezobradorista para frenar la participación del sector privado descarrilaron la liquidez y los planes de Alemán Magnani. 

Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto el empresario buscó incursionar en el sector marítimo ligado a las exportaciones petroleras, tras un intento frustrado de participar en el capital de la naviera Oceanografía, que llegó a concentrar el mayor número de contratos con Pemex para exportación de petróleo pero que entró en crisis cuando Emilio Lozoya llegó a la petrolera.

A través de Oceanografía los Alemán pretendían capitalizar la experiencia en este negocio, pues tenían una participación accionaria en TMM. Sin embargo, Oceanografía fue inhabilitada e impedida para participar en contratos de Pemex.

La mala racha también trastocó sus inversiones corporativas. En el consejo de administración de TMM, la empresa con la que Oceanografía llegó a competir por los contratos de Pemex, Alemán Magnani y su padre mantenían un asiento como consejeros propietarios y una participación accionaria. 

Las familias Alemán y Serrano tienen un vínculo familiar. La directora de TMM, Vanessa Serrano, estuvo casada con Alemán Magnani. El pasado 15 de enero, un mes antes de que él se mudara a Francia, José Serrano Segovia donó a título gratuito por parentesco de consanguinidad 12% de las acciones de TMM en circulación. No se precisó a los inversionistas del mercado de valores si esas acciones eran las que controlaba la familia Alemán, que detentaba un paquete accionario similar en la naviera.

Hasta 2020 los avisos públicos de asamblea daban cuenta de la participación de Alemán Magnani y Alemán Velasco en el Consejo de TMM y hasta hace unos días el nombre de ambos aparecía en los registros públicos de la Bolsa Mexicana de Valores.

Sin embargo Proceso confirmó que en esos registros los nombres de los Alemán ya no aparecen en el consejo de administración de la naviera, que los borró sin informar sobre alguna modificación de los estatutos de la sociedad o sobre la situación accionaria de ambos. 

La familia también apostó a los proyectos de exploración y producción del hidrocarburo. A través de Galem Energy, fundada en 2017 para aprovechar la reforma peñista al sector energético, Alemán Magnani quiso transformar los activos de la familia en una empresa petrolera capaz de ofrecer servicios integrales de exploración, producción, transporte, almacenamiento, comercialización, procesamiento y transformación de petróleo. 

El plan era participar, en asociación con petroleras extranjeras y hasta con Pemex, en las licitaciones públicas convocadas por la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y capitalizar las oportunidades de inversión que abriría Pemex. 

Sin embargo, la decisión del gobierno federal de imponer un techo a la producción del hidrocarburo frenó los concursos de pozos petroleros. Después, su pretensión de participar en el transporte de combustibles con énfasis en turbosina se vio frenada por la suspensión de los permisos y los adeudos que la empresa Impulsora de Productos Sustentables (IPS) mantenía con Pemex y con Aeropuertos y Servicios Auxiliares. 

Fundada en 2013, IPS le surtía Turbosina a Interjet. En 2021 esta empresa inició varios juicios y quejas contra autoridades y jueces a fin de impugnar la cancelación de sus permisos, según consta en expedientes judiciales. Proceso consultó al respecto a Michael Grijalva, director Jurídico de Galem Energy, controladora de IPS, quien no respondió.

Galem Energy esperaba más licitaciones a pesar del cambio de gobierno. En septiembre de 2018 Alemán Magnani participó en Tabasco en la primera reunión de López Obrador como presidente electo con empresarios interesados en las rondas de inversión (Farmout) que la CNH tenía pendientes.

Al frente de Galem Energy, la familia Alemán nombró a Luis Vielma Lobo, un exfuncionario de Petróleos de Venezuela, a quien encargó que Galem Energy participara en el Plan Quinquenal anunciado por el gobierno de Peña Nieto para explorar pozos petroleros. 

Sin embargo, la política petrolera de López Obrador y el techo para la producción y exportación de petróleo frenaron las rondas y licitaciones de contratos de exploración y extracción de hidrocarburos. El 11 de diciembre de 2018 la Secretaría de Energía, a cargo de Rocío Nahle, solicitó a la CNH que cancelara el proceso para licitar contratos para la extracción de crudo en la zona de Burgos, Tamaulipas. Desde entonces no se han reactivado las licitaciones. 

Ahora, Galem Energy también enfrenta juicios de proveedores, como el Grupo Box Prop, que busca recuperar cuentas por cobrar desde 2020. 

La dinastía Alemán está en crisis de liquidez a pesar de la gran cantidad de propiedades que aún forman parte de sus activos. “El problema de los bienes raíces es que no son líquidos y menos en medio de una pandemia. De repente se nos juntaron todos los problemas”, dice el abogado Mondragón.