A finales de 2020 el gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, habló de la posibilidad de generar la energía extraordinaria que permita cubrir el déficit de 450 megawatts que enfrenta la entidad cada verano, cuando la temperatura sobrepasa los 50 grados centígrados. El magnate Ricardo Salinas Pliego atendió el llamado y entró al negocio a través de Grupo Dragón, su brazo energético. Sin embargo, su proyecto de construcción de dos centrales de generación eléctrica –que le permitiría ser el generador de 280 megawatts en los próximos 27 años– fue frenado a principios de mayo por las autoridades federales.
Los tentáculos empresariales de Ricardo Salinas Pliego llegaron a Baja California. Hoy, pretende cubrir el déficit de energía que cada verano sufre el estado y que anualmente pone en riesgo al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Integrante del Consejo Asesor Empresarial del presidente Andrés Manuel López Obrador, Salinas Pliego es más que un hombre de negocios del entretenimiento, más que TV Azteca y más que sus ventas de electrónicos domésticos en pagos chiquitos.
Sus tentáculos adquirieron mayor fuerza con la reforma energética de Enrique Peña Nieto en 2013. Lidera, por ejemplo, la primera empresa privada en México que cuenta con una “geotérmica” generadora de energía limpia, ubicada en San Pedro Domo, Nayarit.
Y aunque fue el sexenio pasado cuando repuntó en materia energética con la obtención de 10 permisos para “autoabastecimiento” de energía que le autorizó la Comisión Reguladora de Energía (CRE), es a mitad de este sexenio que pretende extenderse en el norte del país con la construcción de dos plantas de generación de energía con “turbinas aeroderivadas” con uso de gas natural.
Salinas Pliego pretende ser el generador en los próximos 27 años de 280 megawatts (MW), cubriendo así el déficit de 450 MW que enfrenta la entidad cada verano. De lograrlo, se quedaría con poco más de la mitad del pastel del consumo de energía eléctrica en una época en que el termómetro alcanza los 50 grados centígrados. Sólo la semana antepasada se llegó a 48 grados, lo que implica una mayor demanda de energía para la sobrevivencia de sus habitantes.
Un dragón para Mexicali
La pandemia del SARS-coV-2 no minó la ola expansiva de Salinas Pliego, quien tuvo ingresos seguros al lograr licitaciones del gobierno federal y el de la Ciudad de México.
Con el primero para dispersar el dinero de los programas sociales mediante tarjetas que emite Banco Azteca y con el gobierno capitalino para la adquisición de sistemas de videovigilancia para el C5 (centro integral de monitoreo), y cuya licitación se tasó con un costo de 954 millones de pesos, reportó la revista Forbes en abril de 2020.
Este verano y luego de un año de encierro por la pandemia, Salinas Pliego tomó un impulso mayor, tanto así que sus ingresos aumentaron 7% respecto a 2020; según el reporte de abril de ese año, el hombre de TV Azteca pasó a ser el segundo más rico del país, con 11 mil 700 millones de dólares, sólo detrás de Carlos Slim.
Para abril de 2021 la misma revista lo colocó en tercer lugar, pero con un aumento de 7% de su fortuna, al pasar de 11 mil 700 a 12 mil 520 mdd.
A finales de 2020 y con ingresos seguros que obtuvo, la fuerza de sus tentáculos empresariales fue alborotada aún más por el gobernador morenista en el estado, Jaime Bonilla, quien habló de la posibilidad de generar la energía extraordinaria que demanda la entidad de junio a septiembre, temporada en que la temperatura oscila entre los 40 y 50 grados, aunque algunos veranos el termómetro alcanza 52.
Salinas Pliego le compró la idea al gobernador Bonilla y, a través del brazo energético de Grupo Salinas –Grupo Dragón, con la subsidiaria Geotérmica para el Desarrollo, SAPI de CV–, elaboró dos proyectos: “Central de Generación de Energía Eléctrica de 140 MW Cuernavaca” y Central de Generación de Energía Eléctrica de 140 MW Centinela”.
Documentos del gobierno bajacaliforniano obtenidos por Proceso detallan que “BC al día de hoy cuenta con un déficit de 450 MW”. Para cubrirlo, desde hace por lo menos cinco años el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) compra energía para el balance energético a través de lo que denomina “protocolo correctivo”.
Por ejemplo, los documentos del gobierno del estado revelan que en 2020 se emitieron ocho contratos para generar 351.90 MW. De toda esa demanda, Grupo Dragón se quedó con cuatro para generar 170.4 MW; el resto proviene de otras tres empresas.
Para este año los contratos ya se firmaron y están en marcha. El gobierno federal los hará públicos en las próximas dos semanas.
La demanda de energía eléctrica y en la que ha participado Grupo Dragón para cubrirla se convirtió en un atractivo negocio para Ricardo Salinas Pliego, razón por la que se afana en la construcción de dos centrales eléctricas para quedarse con un consumo cautivo y de sobrevivencia cada verano.
En la entrega de sus proyectos a la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Baja California y a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la empresa de Salinas Pliego revela los posibles beneficios económicos:
Recuerda que la Cenace establece que con la ubicación del estado y su no integración al SEN, más la demanda del verano, “se pone en riesgo la interrupción del suministro eléctrico en 836 MWh (megawatt/hora) y puede subir hasta 26 mil 468 MWh, ante la ocurrencia de la contingencia sencilla más severa”, de ahí que establece el llamado “Protocolo correctivo”.
Destaca en su documento que “una contingencia puede ser severa con la posible interrupción del suministro eléctrico con efectos desfavorables a la población, a los servicios sustantivos de la sociedad y prestación de servicios de salud, más en esta época de pandemia por la transmisión del coronavirus, los servicios de aduana fronteriza, seguridad pública, industria… adicionalmente a los altos costos en que incurre el gobierno federal por la interrupción de energía…
“La Sener publicó oficialmente que, ante interrupciones de emergencia eléctrica, el costo de la misma es de 2.6 dólares por KWh. En base al monto de energía en riesgo de ser interrumpida, el costo sería de 42.5 millones de pesos y podría subir hasta mil 346.7 millones de pesos ante la ocurrencia de la contingencia más severa en una central eléctrica de 324 MW.”
El panorama del déficit energético en Baja California convenció a Salinas Pliego, quien mediante Grupo Dragón y la subsidiaria de ésta, Geotérmica para el Desarrollo, SAPI de CV, presentó a la Secretaría de Desarrollo Sustentable del gobierno de Baja California en octubre de 2020 y el 12 de noviembre del mismo año los proyectos Cuernavaca y El Centinela.
Y a la Secretaría estatal le entregó, para su aprobación, la Manifestación de Impacto Ambiental y el Estudio de Riesgo Ambiental de cada proyecto; esos documentos llegaron a la Semarnat el 27 de octubre de 2020 y el 12 de noviembre siguiente, según reporta la dependencia federal.
Los ambiciosos proyectos se pretenden ubicar en dos de las cuatro salidas que tiene la ciudad de Mexicali; el primero –el proyecto Cuernavaca– constaría de una central de generación de energía eléctrica en una superficie de 25 mil metros cuadrados en el ejido del valle de Mexicali. Cuernavaca se ubica en la zona sureste de Mexicali, rumbo a Sonora.
Además, contempla una “línea de transmisión de energía eléctrica de 161 kv con una superficie de 31 mil 115 metros cuadrados hasta conectarse a la subestación eléctrica González Ortega de la Comisión Federal de Electricidad”.
El segundo –El Centinela– estaría en una superficie de 18 mil metros cuadrados y 6 mil metros cuadrados para la línea de transmisión de energía eléctrica de 161 kv, “hasta conectarse a la subestación eléctrica La Rosita, de la Comisión Federal de Electricidad y un ducto de seis pulgadas de acero al carbón con una superficie de 400 metros cuadrados”. Esto sería en pleno desierto, en la zona oeste de Mexicali y rumbo a La Rumorosa, donde se encuentran los molinos de viento para crear energía eólica.
Una vieja empresa de Salinas
El emporio de Salinas Pliego incluye a Grupo Elektra, Total Play, TV Azteca, Banco Azteca, Afore Azteca, Seguros Azteca, Tiendas Neto, Italika y Grupo Dragón, este último su brazo energético.
La empresa Geotérmica para el Desarrollo, SAPI de CV, que es la que está gestionando los permisos ante la CRE y ante la Semarnat para instalar las dos centrales eléctricas en el estado, no es nueva.
Cuenta desde el sexenio pasado con cinco permisos que le entregó la Comisión Reguladora de Energía, de los cuales cuatro son para “autoabastecimiento” y uno para generación de energía: E/1025/AUT/2013, E/1428/AUT/2015, E/1429/AUT/2015, E/1430/AUT/2015 y el E/1760/GEN/2016.
En los cuatro de “autoabstecimiento” aparecen como socios: REM Regeneración Eléctrica Mexicana, SA de CV; EVEN Energías Verdes Nacionales, SA de CV; Elektra Milenio, SA de CV; Grupo Elektra, SAB de CV, y TV Azteca, SAB de CV, además de varias empresas ajenas al consorcio de Salinas Pliego como Válvulas Urrea, Axtel, Cobre del Mayo y con deseos de expandirse al gobierno de Nayarit, al de Veracruz, así como a los municipios de Irapuato, en Guanajuato, al de la Ciudad de Querétaro, en Querétaro, y a Ecatepec, en el Estado de México.
El gobierno federal ha acusado a estas empresas privadas de “autoabastecimiento” de ejercer la simulación, pues terminan vendiendo a otras firmas la energía que generan.
Así lo establece el Programa Sectorial de Energía 2020-2024, el cual destaca: “los contratos de autoabasto fueron utilizados para simular el concepto original, mediante ‘socios’ consumidores incorporados con acciones ínfimas de capital, que les ha permitido el acceso a tarifas subsidiadas de porteo, utilizando la infraestructura de transmisión y distribución de CFE.”
Antes, refiere que “la participación de las empresas privadas en el Sistema Eléctrico Nacional incluye a 225 autoabastecimientos, pequeña producción, exportación e importación, que generaron 45.8 TWh (teravatios por hora), que representan 14% del consumo nacional”…
El quinto permiso que la CRE otorgó a Geotérmica para el Desarrollo fue para construir su central de campo geotérmico. Le fue autorizado el 17 de marzo de 2016 y es para generar anualmente 197.1 GWh; está en Compostela, Nayarit. Según el calendario reportado, las obras iniciaron el 1 de septiembre de 2020, se concluye el 1 de septiembre de 2022 y empezará la operación comercial el 1 de diciembre de 2022.
Estos cinco permisos, juntos, pueden generar hasta mil 31 GWh.
Al realizar una búsqueda del “socio” REM, que figura en todos los permisos de autoabastecimiento entregados a Geotérmica para el Desarrollo, SAPI de CV, remite a la página de Grupo Dragón y pone como figura clave a Ricardo Benjamín Salinas Pliego.
Grupo Dragón establece en su página de internet lo que ofrece: “Te damos la oportunidad de consumir energía eléctrica renovable que te permita ser sustentable y tener ahorros económicos a través de un esquema de autoabasto… nos encargamos de realizar los procesos necesarios para que tu empresa pueda gozar de los beneficios de este esquema”.
En el portal de Grupo Salinas, Grupo Dragón dice que nació en 2010 “como una organización comprometida con el medio ambiente, cuyo interés principal es promover el uso de energías renovables”. Y entre sus socios están los gobiernos de Jalisco y Chiapas, los ayuntamientos de Guadalajara, Toluca, Chalco, Naucalpan, Metepec y Atlatlahuacan, así como varios sistemas de agua de diversas entidades.
Hoy Grupo Dragón quiere sumar dos centrales nuevas en Baja California, aunque el pasado 4 de mayo todas las autoridades federales detuvieron la autorización que tanto promovió el gobernador Bonilla y convenció a Salinas Pliego.
Y si no se concreta, por lo menos Salinas Pliego cuenta ya con un parque geotérmico en San Pedro, Nayarit, el parque eólico Los Altos en Jalisco y el parque eólico de Arriaga en Chiapas que, sumados a los otros cinco permisos, pueden generar hasta mil 764 GWh.








