Este es un año de reflexiones en torno al tema de la identidad, debido a que en nuestro país se cumplen 500 años de la caída de Tenochtitlan, mientras el mundo está saliendo de una pandemia que lo hizo mutar.
El estreno pócima visual 01: c.o.n.t.i.n.u.u.m, dirigido por Cristina Maldonado, problematiza ese concepto desde el performance. Realiza varios juegos de empalmar retratos digitales utilizando la aplicación deepfake (manipulación de la imagen digital), a través de los cuales presenta identidades en continua metamorfosis.
Este recurso tecnológico, con el buen uso artístico de generar empatía humana, es utilizado en los tres momentos de la experiencia íntima por zoom, que corresponden a tres cuartos virtuales; en ellos los participantes son distribuidos para ver la yuxtaposición de las imágenes y crear diálogo en línea entre intérpretes y público acerca de la identidad.
• En el primer cuarto somos testigos oculares de la fabricación de una persona “nueva”, a partir de la captura de pantalla del rostro de uno de los asistentes que se empalma con la foto del actor Antonio Salinas, quien desarrolla un relato improvisado (muy cómico) subtitulado “Vacaciones de ti mismo”.
• En el segundo cuarto observamos (contemplativamente) un audiovisual de las personalidades de dos mujeres, Tania Solomonoff y Minerva Hernández, moviéndose frontales a la misma cámara, cuyos rasgos físicos van mezclándose debido a la aplicación digital. Insistente en este juego de yuxtaponer imágenes digitales, este video de las actrices muestra el dominio del fenotipo de una sobre la otra, pero también van alternándose esta preponderancia. Es el momento (más poético) de toda la propuesta performativa, pues vemos que las identidades no son fijas, precisamente por el comportamiento líquido que logra el empalme digital.
Y nos provoca conmovernos frente a ellas.
La perspectiva de Isa Juchniewicz y Cristina Maldonado, co-investigadoras del proyecto, es sensible frente a la cuestión de la identidad. Al relacionar su punto de vista con la efeméride de la Conquista, a cinco siglos de distancia, la cual estará revisándose a lo largo de todo este año en México, nos conduce a reconocer otra identidad en nosotros mismos. Además, nos mueve a reconsiderar la identidad “individual” como algo colectivo en el cuerpo.
Su performance, activado en línea desde la ciudad de Praga, formó parte del programa del Día Internacional de la Danza de la UNAM del pasado 29 de abril. Es un proyecto realizado con el estímulo del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales (Fonca).
• El tercer cuarto virtual, y último, aborda el conflicto entre lo falso y lo auténtico de las imágenes digitales, creando en vivo el avatar de varios de los participantes. Se trata de un final (muy siniestro) de la experiencia, acerca de la problemática de la presencia mediada en internet, cuyo uso en pandemia ha sido exponencial, consiguiendo confundirnos.
La interesante dramaturgia, de la comedia al terror, es de Sodja Lotker. Participan en ella, de manera remota, intérpretes europeos y mexicanos, entre los que también están Lamija Cehajic, Susana Botero, Daniel Alberto Victoria y, en el diseño sonoro, Shaly.
Es un propuesta tecnológicamente bien pensada y ejecutada.








