En el Museo Mexicano de San Francisco, Estados Unidos, se presenta un sugerente proyecto de arte contemporáneo mexicano que destaca por sus vínculos con la espectacular reserva de la biósfera Tehuacán-Cuicatlán.
Concebida y realizada por la reconocida promotora y exgalerista Nancy Mayagoitia –una de las primeras en promover la comercialización del arte contemporáneo oaxaqueño en los ochenta–, la propuesta se basa en un concepto curatorial que se apropia del endemismo como término biológico para establecer similitudes con el ecosistema artístico de Oaxaca. Con base en lo que afirma Mayagoitia, los artistas que se desempeñan en la ciudad de Oaxaca tienen características tan particulares como la naturaleza vegetal y animal de la reserva Tehuacán-Cuicatlán.
Ubicada entre los estados de Puebla y Oaxaca, la reserva, de aproximadamente 500 mil hectáreas, se impone por una belleza natural que opaca su importancia histórica y cultural. Proclamada por la UNESCO en 1998 como reserva de la biósfera, y en 2018 como Patrimonio de la Humanidad Mixto –natural y cultural–, Tehuacán-Cuicatlán, además de considerarse como uno de los territorios en donde se originó la agricultura mesoamericana del maíz, chile, aguacate y calabaza, alberga especies endémicas, entre las que se encuentran la guacamaya verde que está en peligro de extinción y, muy especialmente, 45 de las 70 cactáceas columnares reportadas en nuestro país.
Impresionada por la belleza mística del lugar, Mayagoitia, quien afirma que nadie puede mantenerse igual después de vivir la experiencia de estar en la biósfera Tehuacán-Cuicatlán, invitó a diferentes artistas que radican en la capital de Oaxaca para que visitaran e interpretaran su percepción del lugar. Indiferente ante las modas pictóricas y post-conceptuales del mainstream, su interés se concentró en la relación entre la visualidad del ecosistema y la creatividad de los artistas.
Al margen de lo representado, lo más interesante del proyecto se encuentra en las diferentes propuestas del género paisajístico. Convertidos en caprichosos acercamientos que significan a los cactus como imponentes sujetos en las piezografías de Antonio Turok, interpretado como una acumulación de signos en los amates de Cecilio Sánchez, con poéticas fantásticas que fusionan plantas con pájaros en las encaústicas de Emiliano López Xavier, en entornos surrealistas de fina pictoricidad en los óleos de Filemón Santiago, con vistas escenográficas en las pinturas de Guillermo Pons, y a través de sutiles y expresivos acercamientos de entornos vegetales en la pintura de María Rosa Astorga, el proyecto de Nancy Mayagoitia evidencia la diversidad que existe en el paisajismo contemporáneo.
Sobresalientes por su diferencia, los retratos de habitantes de la biósfera que realizó Marcela Taboada permiten conocer sus distintas actividades laborales. Y en el contexto pictórico, las excelentes gestualidades de Raúl Herrera convierten a sus guacamayas en interesantes, contundentes y ambivalentes propuestas icónicas.
Expuesta por primera vez en el Museo de los Pintores Oaxaqueños (MUPO) en 2018, la muestra se presenta actualmente en la plataforma virtual del Mexican Museum de San Francisco. Un espacio que antecede a la relevante sede presencial que tendrá próximamente en los Jardines Yerba Buena.
El link para visitar la exposición es: https://www.mexicanmuseum.org/endemismo.








