Fue un miércoles 5 de febrero cuando, al abrir Zona MACO 2020, los artistas emergentes de Ladrón Galería sorprendieron el espacio vanguardista “Plaza de la informalidad”, al ofrecer en 300 dólares su insólita pieza Se vende Zonamaco, que contenía un dispositivo USB donde incluyeron su historial.
Habla Marco Aviña (nacido el 14 de octubre de 1986), pintor egresado de la Escuela Nacional de Escultura, Pintura y Grabado de La Esmeralda:
“En mayo de 2015 presentamos por primera vez el proyecto de Ladrón Galería, y la idea primera fue hacer un performance en el que el artista, o sea yo, tomara la figura del creador para promover la obra que hacía en los talleres de gráfica y de pintura de la Esmeralda.”
Ello sucedió, cuenta, en las instalaciones en la galería central de la escuela.
“Posteriormente alguien nos prestó una casa en la colonia Banjidal y ahí seguimos haciendo exposiciones con compañeros estudiantes. Después nos hicimos acreedores a la beca del Patronato de Arte Contemporáneo, y el programa que inscribimos en ese certamen de 2016 consistió en armar exposiciones duales…
“Así estuvimos operando hasta 2017, cuando la galería cambió sede a la colonia Buenos Aires, y allí se dibujó más completa una propuesta curatorial de artistas con emergencia, la mayoría desarrollando su trabajo alrededor de preocupaciones que si bien no vienen directamente de demandas sociales, sí entran desde ahí y en un ambiente de calle, de comercio informal, digamos que menos institucional, menos académico. Y es con lo que decidimos trabajar de 2018 hasta el día de hoy.”
Son cuatro los integrantes de Ladrón Galería, cuyas instalaciones se mudaron a la calle República de Nicaragua número 15, Centro Histórico, a un paso de La Lagunilla (“es pequeña la galería, pero sí cabe un camión de Coca Cola entero, un solo piso de una altura de 4.80 metros en un complejo del siglo XVIII”): la diseñadora Aurelia Barajas (asistente de Bárbara Sánchez-Kane, del proyecto Prêt-à-Patria en torno a la construcción de la masculinidad castrense); Álvaro López, historiador; Paul Gregory Earle, politólogo, y el mismo fundador Aviña, quien los presenta.
Cuadriga en acción
“Aurelia Barajas se integró exactamente hace cuatro meses. No viene del arte contemporáneo, pero sí de una precisión de logística y de operatividad. Trabajar con ella ha sido una decisión exacta, ya que tiene gusto por el grafiti, la moda, la música del perreo; son aristas que al final sirven para especificar lo que somos en Ladrón Galería.
“Álvaro López y yo comenzamos haciendo subastas hace como 10, 12 años, muy jovencitos. Fue en alguna fiesta allá en la colonia Buenos Aires a donde llegó, nos veíamos seguido para echar un toque, la chela, para jugar pipa, ver el futbol. Entre estas conversaciones lúdicas siempre había temas de la galería, y Álvaro le entraba con mucho entusiasmo, así que orgánicamente su labor es más de ver los resultados en la galería, específicamente si hay empatía con artistas para construir un discurso desde ambas partes. Que no sólo sea el artista el que llega y somete a la galería su producción o viceversa, que la galería se imponga y le exija algo determinado; todo con el fin de que sea un conjunto de decisiones y que los resultados sean de lo más nobles y favorables.
“Paul Gregory Earle acaba de dejar su puesto en la Secretaría de Educación Pública (SEP), ahora que el señor Esteban Moctezuma se nos fue al gabacho. Para la galería él brinda un desempeño más de tesorería y en cuestiones de corrección de estilo, cuando es necesario.”
–¿Qué le interesaría manifestar a usted como fundador de Ladrón Galería?
–Que somos la séptima transformación… Nos declaramos no independientes, ya que la independencia parece ser un paternalismo.
“Buscamos trabajar con propuestas de estéticas que tengan que ver con la noche, la fiesta, el underground; hay mucho de grafiti en nuestra galería, cultura hip hop que se ha juntado ahora con otros ritmos latinos hacia lo que sería el trap music (subgénero del rap). Esto genera que artistas jóvenes estén sirviéndose de medios y de estéticas post internet muy enfocadas en la proliferación de la moda.”
Les ha funcionado Instagram, su modo fundamental de promoción. En la sede Ladrón Galería del Centro Histórico, anuncian la exposición con dinámicas de convivencia nocturna Plata negra, de la artista autodidacta argentina Magdalena Petroni, directora del espacio en residencia La Verdi junto a la maestra Ana Gallardo, en la capital del país sudamericano, Buenos Aires.
–¿Cómo llega Ladrón a Zsonamaco 2021?
–Nos invitó la misma feria nuevamente, aunque por cuestión de covid será de tours…
“La propuesta que nosotros habíamos hecho a Zonamaco era realizar un tour directo al Centro Histórico pero, repito, por problemas de logística no se logró; así que la solución que encontramos entre la feria y nosotros fue presentar una muestra de Ladrón dentro del foco de interés que es dar vista de lo que sucede en nuestro barrio, lo cual es muy importante para el lenguaje contemporáneo, y que se pudieran abrir los tours de la feria Zonamaco; pero esta vez trasladaremos nuestra obra a la colonia Polanco.”
Marco Aviña concluye:
“Vamos a presentar a artistas de la galería tratando de tomar el formato lujoso de la feria Zonamaco en esa colonia totalmente contrastante en la que estamos acostumbrados a trabajar, con instalaciones que tienen otro tipo de condiciones muy diferentes a las usuales… Nuestra idea sería dislocar la práctica de la feria (porque es predecible el circuito de Polanco) con las realidades que ya conocemos que están ahí; pero a través de nuestra práctica.
“Ladrón Galería busca convertirse en un espacio de certificación para abrir campos de mercado a propuestas en las que nosotros depositamos totalmente nuestro gusto. Deseamos impactar de manera pedagógica en la preparación de nuevos públicos para nuevas narrativas, narrativas que ya no nazcan de la élite… Son tiempos de nuevas exquisiteces.” l








