Proyecto piloto México-Estados Unidos. Todo listo para el primer torneo binacional de futbol

Es factible que en mayo próximo se inicie el primer torneo de futbol soccer con equipos de México y Estados Unidos. Lo organiza la United Premier Soccer League (UPSL). En principio será un torneo piloto y en él participarán 49 clubes mexicanos. Según sus impulsores, este nuevo modelo de competencia representará una oportunidad para proyectar en el extranjero a los jugadores locales. Varios de sus inversionistas son empresarios de origen mexicano que viven en Estados Unidos. Empezará con un bajo presupuesto de las franquicias, para evitarles un desajuste económico.

La Liga Mx aun no logra la pretendida alianza con la Major League Soccer (MLS), mientras que la United Premier Soccer League (UPSL) –liga de desarrollo semiprofesional estadunidense afiliada a la Federación de Futbol de Estados Unidos– dio un paso adelante con el lanzamiento del torneo UPSLMx, que reúne a equipos de ambos países. Y lo hizo en completo sigilo.

En Estados Unidos la UPSL aglutina a 395 clubes y en México dispone de 49 franquicias locales –el último equipo se integró el lunes 12– para dar inicio a la temporada en mayo próximo. Su propósito es convertirse en una alternativa seria, a diferencia de otras propuestas que se quedaron en el intento, como la de la Liga de Balompié Mexicano (LBM), cuyo esfuerzo surgió para emplear a futbolistas y entrenadores desempleados de la Liga Mx.

El mayor atractivo de la unificada UPSLMx se centra en la exportación del jugador nacional a equipos de la MLS, la Canadian Premier League, la principal organización profesional de futbol en ese país, a los que se suman los clubes Leicester City, Cristal Palace y Everton, de la Liga Premier de Inglaterra, con los que existe un convenio de visorías y contratos de futbolistas de la UPSL, con 10 años en funciones.

En el caso de los equipos mexicanos el campeón recibirá 1 millón de pesos como premio, a partir del segundo torneo semestral, o el financiamiento para la construcción de un estadio de futbol con capacidad para 5 mil espectadores, según la propuesta de la organización.

Más aún: en el naciente torneo habrá una mezcla de equipos: 10 proceden directamente de la Liga Premier y 15 de la Tercera División Profesional (TDP), ambas categorías avaladas por la Liga Mx y la Federación Mexicana de Futbol, mientras el resto pertenecen a nuevos inversionistas, entre los que se encuentran empresarios mexicanos que residen o trabajan en Estados Unidos.

Uno de esos equipos es Venados de Misantla, de Veracruz, dirigido por el examericanista Juan Antonio Luna. Su propietario es un locutor de radio de Oklahoma; otro es Marea Azul, cuyo dueño tiene empresas inmobiliarias en Texas.

De acuerdo con el comisionado de la liga, Juan Serna, varios paisanos radicados en Estados Unidos ya tienen un club en la UPSL y ahora se disponen a dar el brinco a México, pues, dice, “consideran que sus respectivos lugares de origen merecen tener futbol”.

El interés de los compatriotas por invertir en equipos mexicanos de futbol hace más sólido el proyecto de la UPSLMx, sostiene; y añade: “Tienes la certeza de que son gente que tiene dólares”, además de su gusto por el balompié.

Los partidos de la UPSLMx se transmitirán en plataforma de streaming y se iniciará con un torneo “piloto” y con un bajo presupuesto de las franquicias, en un intento de evitarles un desajuste económico.

Aquí una muestra: los equipos sólo aportaron 90 mil pesos, más IVA, por concepto de afiliación y derecho de franquicia pues, según Serna, por su condición de equipos socios, los ingresos y egresos se distribuyen a partes iguales entre ellos.

“Calculamos que con 90 mil pesos por club podemos cubrir los gastos de operación, los gastos de administración, así como del departamento jurídico y del departamento de marketing. Por eso pedimos esa cuota.”

En ese contexto, el nuevo torneo de futbol ha sugerido a los planteles inscritos un tabulador de sueldos que considera pagos de salarios mínimos profesionales (4 mil 251 pesos al mes) para el jugador novato, y hasta 100 mil pesos como tope para el futbolista considerado “estrella” o de primer nivel.

En todo caso, los sueldos regirán en función de la capacidad y el nivel del jugador, si bien los equipos están en absoluta libertad de ejercer los recursos económicos que mejor consideren.

Migración futbolera

En entrevista con Proceso, Juan Serna asegura que la finalidad es blindar la inversión de los dueños de equipos nacionales. Eso explica el propósito del primer torneo piloto. La idea es “ver qué clubes cumplen y cuáles no. Tratamos de evitar que nos ocurra lo mismo que a la Liga de Balompié Mexicano”.

Por lo sucedido a la LBM, “muchos jugadores emigraron a nuestra liga, como Jonathan Espericueta”, con formación en los Tigres de la U. de Nuevo León y uno de los campeones del mundo sub-17 en México 2011, quien acaba de firmar con el Club Deportivo Orizaba.

Revela también que varios de los jugadores que participarán en la nueva liga “salimos de la estructura de la Federación Mexicana de Futbol: teníamos el proyecto del Atlético Bahía en la Liga Premier, además de otros equipos que participaban en esa liga y en la TDP.

“Después de cinco años de permanecer en la Federación Mexicana de Futbol, nos dimos cuenta que nuestro proyecto no era viable. Era despilfarrar mucho dinero y no se avanzaba. No se ganaba nada, ni podías trascender en cuestiones como la construcción de un estadio.

“Si quieres ascender –en los torneos de la Liga Mx–, de antemano te exigen un aforo determinado del estadio. Por ese motivo, los precios y costos resultan muy elevados. Es carísimo tener un equipo de futbol profesional en esa categoría. Estamos hablando de aproximadamente 10 millones de pesos al año. Entonces, decidimos ir por nuestro lado”, después de dialogar con presidentes y vicepresidentes de equipos.

Serna tiene conocidos en el futbol de Estados Unidos, en específico con Leonel López, presidente y fundador de la UPSL, a quien le compartió sus propósitos. Leonel asintió con una propuesta: “¿Por qué no llevamos la liga a México, formamos un torneo binacional y exportamos jugadores mexicanos?”

Como resultado de la charla, se firmó el convenio entre la UPSL y la parte mexicana. “Estamos afiliados a ellos, que tienen el reconocimiento de la Federación de Futbol de Estados Unidos. Se optó por formar una liga propia con el mismo modelo de las principales competencias de Estados Unidos, similar a la NFL y la NBA, en la que todos los equipos son socios”.

La nueva organización consta de un sistema diferente al modelo mexicano. “En principio, todos los afiliados son socios de la UPSLMx: todos los ingresos y egresos se reparten a partes iguales. Quiere decir que cualquier patrocinio se distribuye equitativamente para apoyar el crecimiento del club. La unión hace la fuerza. Ya contamos con 49 equipos, y nuestros gastos son bajos”.

Para abaratar los costos en el traslado de los equipos, el calendario del torneo se dividió en ocho grupos por zonas de la República Mexicana. El mejor plantel de cada sector avanza a la liguilla para definir al monarca nacional. El campeón y subcampeón recibirán un estímulo económico de 1 millón y medio millón de pesos, en ese orden.

Los beneficios

Las cuatro mejores franquicias del torneo clasifican para enfrentar a los cuatro principales planteles de Estados Unidos, que disputarán la Champions Cup, en aquel país. Al evento asistirán los visores de la MLS, de la Primera Liga de Canadá y de los tres clubes de la Liga Premier de Inglaterra, en condiciones de recomendar el fichaje de algún futbolista. “Ahí está nuestro negocio: en la venta de un futbolista”, sostiene Serna.

Con el propósito de mantener el orden entre los equipos mexicanos, la UPSLMx funge como la promotora deportiva del certamen. Con esa facultad, la liga se encargará de las negociaciones en caso de existir interés por algún jugador; “se hace de esa manera porque tenemos esa opción en territorio estadunidense”.

En contraste, de presentarse un club de la Liga Mx dispuesto a firmar a un jugador nacional, la negociación se hace directamente con el equipo dueño de los derechos del futbolista. En esa parte la UPSLMx no interviene, por tratarse de un negocio directo de la franquicia.

“Nosotros sólo ayudamos, o estaríamos en medio al final de todo. En la Champions Cup participamos como afiliados de la US Soccer”, puntualiza Serna, quien jugó profesionalmente en equipos de Estados Unidos, Bulgaria y México, entre ellos en el Club América.

Otro de los beneficios de la nueva liga es, precisamente, la política de venta de jugadores, porque al estar asociados a la Federación de Futbol de Estados Unidos, los equipos que adquieran un jugador no pagarán la transferencia internacional. De concretarse la venta, 75% le corresponderá al club y el 25% restante se quedará en la liga. Así es como funciona.

Y aclara: “Luego de lo que le pasó a la LMB, somos muy cautelosos: nuestro primer torneo será piloto, porque de antemano sabemos que habrá varios equipos gaviotas que no van a cumplir. Les vamos a dar la oportunidad y para la segunda temporada ya se contará con una competencia de primer nivel.

“No somos ningún peligro ni para la Federación Mexicana de Futbol, ni para la Liga Mx, menos para ninguna otra liga en México. Trabajamos de manera completamente diferente”. Y precisa que la UPSL no es una liga profesional, toda vez que su sistema de negocios se basa en la cantidad de equipos. De momento, dice, tampoco le interesa el profesionalismo, por los altos costos que representaría. No obstante, con 395 registrados la UPSL se plantea contar con una liga profesional en 2025.

Al tratarse del primer torneo, ninguna de las 49 franquicias tendrá un precio de mercado. Sin embargo, conforme al planteamiento de la liga, a partir de agosto próximo, apenas arranque la segunda temporada, cada equipo tendrá un valor de 350 mil pesos.

“Eso significa que la inversión se multiplicará un poco más de tres veces su valor. Eso es lo interesante de esta liga: nosotros le damos a ganar a los socios porque queremos crecer. No queremos que pierdan su dinero. Por lo mismo, el mínimo de aforo que pedimos son estadios de 500 espectadores.

“Es obligatorio que los estadios cuenten con baños, vestidores y regaderas para los futbolistas; vestidor para los árbitros, y las canchas deben estar en muy buenas condiciones. No obligamos a nadie a tener un amplio aforo, porque es una idea muy estúpida. Por eso no crecen los proyectos”, sentencia.

Una apuesta atrevida

Fundada hace 10 años, la UPSL es una organización de balompié semiprofesional en Estados Unidos con equipos que compiten en conferencias regionales en todo el país.

Víctor García y Saúl Osiel, presidente y vicepresidente del Mapache de Nuevo León, son socios de este equipo que formaron un año atrás. Ambos fijaron un presupuesto de 260 mil pesos mensuales para cubrir la nómina de la franquicia. De acuerdo con su balance, decidieron un pago mensual de 3 mil 500 pesos al jugador de menos experiencia y de 20 mil para el futbolista estrella, ante la falta de patrocinadores.

Ambos empresarios también aprovechan las opciones que les da el reglamento, el cual permite la contratación hasta de 10 jugadores extranjeros. El club tiene a dos colombianos, uno de ellos es Sebastián Badillo, defensa central que ha sido convocado por su selección en categorías menores. Próximamente un venezolano se integrará al equipo.

“Le soy sincero: este equipo está respaldado por nuestra cartera”, admite Osiel ante las dificultades de conseguir patrocinadores, renuentes –admite– tras el desorden de la Liga de Balompié Mexicano.

García acepta que llevan cerca de dos meses batallando con el tema de patrocinios. “Las grandes empresas no confían en la UPSL en Monterrey por el fracaso de la Liga de Balompié Mexicano, lo que provocó pérdidas económicas por falta de seriedad”.

Su apuesta en la UPSLMx, dice, es el negocio, reflejado en la venta de un jugador, aunque admite: “Es una moneda al aire: así como podemos ganar, llamar la atención de los patrocinadores y alcanzar un premio –el millón de pesos o un estadio– podemos perderlo todo…”

“Posiblemente vamos a iniciar sin patrocinadores. No sé qué está pasando que nadie se anima con nosotros. El primer torneo será clave para que la gente confíe en nosotros”, dice el presidente de Mapache NL, único representante del estado en la UPSLMx.

En opinión de Néstor Valencia, presidente de Furia Verde, representante del estado de Guanajuato en la liga UPSLMx, el pago de 90 mil pesos por inscripción y registro de la franquicia, “no es nada en comparación con lo que será mantener al equipo. “No hay un presupuesto como tal que pida la liga. Al ser miembros de la UPSLMx, todos somos socios y cada quien la va a hacer funcionar”.

A diferencia de Mapache NL, asegura, en Furia Verde “tenemos socios que son los que realmente financian el proyecto. Estamos colaborando, pero hay gente que está detrás de nosotros”.