Acerca de “Pleito entre dirigentes arriesga la participación de México en los Olímpicos”

Señor director:

Es un gusto poder felicitarle y saludarle por la atinada dirección de tan prestigioso semanario. Sin embargo, me veo en la necesidad de distraer su atención respecto del número 2318 del domingo 4, donde se hace mención a mi persona en el artículo de la página 78, “Pleito entre dirigentes arriesga la participación de México en los Olímpicos”, firmado por el reportero Raúl Ochoa y cuyo contenido contiene muchas inexactitudes.

En primer lugar, nunca convoqué a una Asamblea Extraordinaria para el 19 de febrero, como se asevera; efectivamente hubo una convocatoria para esa fecha, que fue emitida por el Comité Electoral legalmente establecido para una “Reunión presencial de Asociados de la Federación Mexicana de Boliche, AC”, firmada y convocada por el presidente del Comité, Arturo Rangel Gutiérrez.

Para tal reunión remití el 8 de febrero un documento (anexo) a todos los asociados, cumpliendo con mi encomienda estatutaria para la verificación del cumplimiento de las obligaciones estatutarias de los asociados, donde sólo seis estaban al corriente de las mismas. Como comentario, las asociaciones de boliche de los estados de Yucatán, Tamaulipas y Sinaloa no cumplían con su obligación de tener vigente su designación como presidente de sus consejos directivos, entre otras.

También se hace mención que el 15 de febrero último supuestamente fui destituido como secretario en una asamblea extraordinaria virtual.

Aquí es muy importante señalar que una destitución se considera una sanción y está claramente establecido en nuestros estatutos que debe haber una notificación previa al presunto infractor, en la que se le comuniquen las irregularidades en las que incurrió, con un derecho de audiencia en el que pudiera realizar las aclaraciones pertinentes, y esto nunca existió, en clara violación a mis derechos, ello independientemente de la ilegalidad con la cual se convocó a dicha asamblea por quien carecía de facultades para ello.

En el documento se menciona que existe un conflicto de intereses al yo laborar en la Confederación Deportiva Mexicana y responder directamente al presidente de la misma (lo cual no se configura estatutariamente), por lo que mi imparcialidad y profesionalismo están en duda; nada más falso, desde mi primer período en la federación, en el año 2000, siempre actué de la manera más honorable y en estricto apego a lo que marcan nuestros estatutos, lo que puede ser corroborado por atletas y entrenadores, así como por los asociados que cumplen con sus colaboraciones y obligaciones estatutarias.

A la imputación sobre que hice actos subversivos al ocultar el acta de una asamblea extraordinaria realizada el 7 abril de 2017, le informo que la asamblea se llevó a cabo por el presidente y secretario en aquel entonces, Jorge Enrique Robles Montijo, y Javier García Aguilar, respectivamente, quienes nunca publicaron ni notificaron a los asociados las reformas estatutarias tratadas en la misma, por tal motivo caería en ellos tal omisión.

Dicho documento, junto con la papelería entregada a los posteriores presidentes, Isaac Amkie Amkie y Gerardo Arrioja Ávila, nunca ha estado en mis manos.

Respecto del ocultamiento de cuotas para impedir la participación de asociados, es una responsabilidad del tesorero de la federación, cargo que desde 2017 recae en Eric Fernando Beltrán Cazares, quien tiene la responsabilidad de llevar un control de las finanzas de la Femebo, no así del secretario.

Aquí hago mención de que en el documento donde publicamos sobre las seis asociaciones con derecho a voto nunca mencioné el incumplimiento de cuotas.

Agradezco mucho su atención a la presente para que se realicen las aclaraciones correspondientes, quedando a sus órdenes para cualquier información adicional a lo aquí señalado.

Atentamente,

Gonzalo Alba Gracida

 

Respuesta del reportero

Señor director:

Con lo expuesto en su carta, el señor Gonzalo Alba Gracida nos da la razón: no sólo confirma la convocatoria a la asamblea con fecha 19 de febrero de 2019, celebrada en la sede de la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme), sino que reconoce que “para tal reunión remití el día 8 de febrero un documento (anexo) a todos los asociados, cumpliendo con mi encomienda estatutaria para la verificación del cumplimiento de las obligaciones estatutarias de los asociados…”

Admite que labora en la Codeme. Y evade su responsabilidad: “También se hace mención que el día 15 de febrero último supuestamente fui destituido como secretario en una asamblea extraordinaria virtual. Aquí es muy importante señalar que una destitución se considera una sanción y está claramente establecido en nuestros estatutos que debe haber una notificación previa al presunto infractor, en el que se le comuniquen las irregularidades en que incurrió, con un derecho de audiencia en el que pudiera realizar aclaraciones pertinentes, y esto nunca existió en clara violación a mis derechos…”, según expone en su carta.

Al respecto este reportero cuenta con un audio a propósito del tema en cuestión –y que ponemos a disposición de la parte interesada– de la comisionada técnica de la Federación Mexicana de Boliche, Marvel Cienfuegos, en el cual refiere que antes de darlo de baja de la federación, a Gonzalo Alba Gracida se le dio derecho de réplica, y para ello fue notificado el 13 de febrero de 2021, previo a la asamblea del pasado 15 de febrero.

El oficio contiene los puntos que determinaron la destitución de Alba Gracida junto al vocal jurídico de la Federación Mexicana de Boliche, Israel Espinoza, por considerar que también forma parte del grupo de José Amado Aguilar, titular de la Codeme.

Alba Gracida reclama que “en el documento se menciona que existe un conflicto de intereses al yo laborar en la Codeme y responder directamente al presidente de la misma (lo cual no se configura estatutariamente), por lo que mi imparcialidad y profesionalismo están en duda, nada más falso. Desde mi primer periodo en la federación en el año 2000 siempre actué de la manera más honorable y en estricto apego a lo que marcan nuestros estatutos, lo que puede ser corroborado por atletas, entrenadores, así como por los asociados que cumplen con sus colaboraciones y obligaciones estatutarias…”.

Sin embargo, en las entrevistas realizadas vía Zoom con el actual Comité Directivo de la Federación Mexicana de Boliche, Cienfuegos acusó al quejoso de cometer un grave delito al ostentarse como apoderado legal de la cuenta de la federación desde 2018, siendo que estatutariamente un secretario no puede fungir con dicha encomienda.

En su carta, el señor Gonzalo Alba no explica por qué tiene el control legal de la cuenta de esa asociación civil y las razones que lo llevaron “a tapar la cuenta del banco” para efecto de que no lleguen los recursos de la Conade a los deportistas que el 11 de febrero del año en curso viajaron a Cali al clasificatorio de la especialidad. Esta simple acción es considerada por la actual directiva como boicot hacia la federación.

Atentamente,

Raúl Ochoa