El abogado mexicano que puso a Google contra las cuerdas

Ulrich Richter Morales entabló un juicio contra Google debido a que éste no eliminó un blog que usurpó su identidad y difunde noticias falsas. Apenas el jueves 4 una juez de la Ciudad de México le dio la razón al abogado mexicano, argumentando que el gigante de internet le causó daño moral. Se trata del primer round de este pleito legal, porque la compañía encabezada por Sudar Pichai ya anunció que recurrirá el fallo. En entrevista, el propio Richter reflexiona sobre el icónico caso y sus implicaciones legales. 

“Juez declara culpable a Google por daño moral contra el abogado Ulrich Richter” o “Ulrich Richter, abogado que llevó a tribunales a Google” son algunos de los titulares que arroja el motor de búsqueda cuando en estos días se escribe “Ulrich Richter” en el buscador. 

Pero hace cinco años, al googlear ese nombre, lo primero que aparecía era “Ulrich Richter Morales y sus chingaderas a la patria”, un blog alojado en la herramienta Blogger, propiedad del gigante de servicios relacionados con internet, que difundió noticias falsas para desprestigiarlo. 

La historia de Richter ha cambiado tras una larga batalla legal en los tribunales mexicanos contra la compañía que dirige Sundar Pichai, informático indio-estadunidense.

El jueves 4 una juez del Juzgado 10 Civil de la Ciudad de México resolvió, en primera instancia, condenar a Google Inc., por daño moral contra el abogado Ulrich Richter Morales, porque fue “omisa” al no retirar el blog que se aloja en su servidor, sitio que durante años ha usurpado la identidad del quejoso y ha divulgado información falsa, de acuerdo con el expediente 359/2018. 

En 2015, el litigante y autor de los libros Manual del poder ciudadano y El ciudadano digital: Fake news y posverdad en la era de internet notificó a la empresa sobre la existencia del blog y que éste infringía las propias políticas de contenido de Blogger. 

En la primera etapa del litigio, Google argumentó que su domicilio se encontraba en Estados Unidos y, por ello, no podía ser juzgado en territorio nacional. Pero la justicia determinó que al tener oficinas en la Ciudad de México sí podía ser llevada ante los tribunales mexicanos.

La sentencia representa un precedente para millones de ciudadanos y abre la puerta para que cualquier persona pueda llevar al banquillo de los acusados a una empresa tecnológica trasnacional, cuando se presuman posibles vulneraciones al derecho fundamental de la dignidad humana, reconocido en la Constitución, explica el abogado.

“Imagínate lo que significa para Google. ¿Cuántos blogs de fake news no hay? A estos gigantes tecnológicos no les gusta que nadie, y menos un ratoncito como yo, les vaya a decir que quiten un blog. Porque el día que 10, 20, 60 personas alerten sobre blogs ilegales y pidan retirar el contenido pues van a tener que desaparecerlos y va a perder su poder, su dominio”, expone.

La historia

Hace más de cinco años Richter se dio cuenta de la existencia de un sitio en internet con su nombre (ulrichrichtermoraless.blogspot.com) en el cual se difundían publicaciones falsas que lo señalaban como parte de una supuesta investigación de la agencia antidrogas de Estados Unidos por presunto lavado de dinero y como el autor de un libro que no existe: Cómo lavar dinero.

En ese entonces el abogado había tomado el caso de María Fernanda Fosado Bracho, quien demandó a su expareja Juan Manuel Rubalcava, hermano del alcalde de Cuajimalpa, Adrián Rubalcava, por la custodia de su hija, y relacionó el hecho al caso que defendía porque su cliente también fue objeto de una campaña de desprestigio. 

Simultáneamente, Richter era atacado en redes sociales por perfiles de trabajadores de Cuajimalpa cuando Rubalcava era el delegado con licencia de la demarcación, como publicó Proceso en diciembre de 2017 en la edición 2145.

Sin embargo, en entrevista con este semanario, el maestro en ciencias penales dice que nunca pudieron tener las evidencias suficientes para probar quién había instruido la creación del blog, pero sí encontraron al autor material, Alejandro Torres, quien ya fue declarado culpable por daño moral y tiene una investigación criminal por el delito de usurpación de identidad.

Para Ulrich Richter el episodio ha sido difícil, pues durante muchos años el primer resultado de la búsqueda en Google con su nombre era el blog en su contra, y muchos clientes comenzaron a desconfiar.

“Me llegaron muchas auditorías de todos los clientes para ver qué es lo que había sucedido, y otros dejaron de turnarme asuntos por lo que decía la plataforma”, cuenta.

Contra las noticias falsas

La demanda contra Google se pudo haber evitado si la gigantesca compañía hubiera cumplido sus propias políticas de contenidos, explica Richter. De acuerdo con una revisión en la plataforma Blogger, que es parte de la demanda, entre sus políticas señalan que está prohibida la suplantación de identidad, la falsificación de información, así como el contenido que fomenta actividades ilegales, como sería el lavado de dinero, y explican que dependen de los propios lectores de los blogs para que denuncien el contenido que consideren que incumple las normas de la comunidad. 

“No estamos acusando a Google por la autoría del blog, estamos acusando a Google por la omisión de no eliminar el sitio. Oportunamente se le notificó que este blog contenía fake news y que iba contra las propias políticas de la plataforma”, explica.

Sin embargo, Google emitió un comunicado para informar que impugnará el fallo al considerar que se trata de una “clara amenaza a la libertad de expresión por ser una forma de censura indirecta”. 

“Lamentamos el fallo del Juzgado Décimo de lo Civil de la Ciudad de México, el cual impone responsabilidad a Google, como intermediario, por contenido de un tercero que usa la plataforma de Blogger”, expuso la compañía.

Richter se defiende, dice que no se puede considerar un acto de censura cuando sus propias políticas “dicen que si un usuario fomenta una actividad ilícita, entonces ellos pueden retirar el blog, y eso equivale, para efectos prácticos, a una censura”.

“Si el blog promueve el lavado de dinero y tú tienes esa política, entonces ¿por qué no lo eliminaste?”, comenta. “Eso es lo que dice la juez: estableciste las políticas para que el usuario las cumpla, pero el primero que las tiene que cumplir eres tú.”

El abogado, que ha tenido entre sus clientes a la empresa naviera Oceanografía y al exgobernador de Coahuila Humberto Moreira, aclara que su pleito legal no busca eliminar de internet información que no le conviene o que no le gusta, sino eliminar las noticias falsas que dañan su reputación.

“¿Por qué no están amparados por la libertad expresión? pues porque no son noticias, son fake news. Yo no le dije a Google que bajara una noticia sobre mí o el acontecimiento de un caso mío que no me gustara, ahí sí podría contestar Google que esa es la libertad expresión, porque usted defendió a X personaje público y, si no le gustó, no lo podemos retirar. Pero no estamos hablando de eso, estamos hablando de fake news”, insiste.

La batalla legal está lejos de terminar. Mientras Google anuncia que impugnará la decisión de la juez, Richter confía en que en la última instancia la justicia mexicana va a fijar en definitiva el monto de una reparación del daño en cuanto a los derechos afectados. 

“El blog sigue arriba, entonces sigue el conteo contra Google por los días que mantuvo el blog, y sigue creciendo el monto de una indemnización”, remata.