A pesar de las condiciones adversas en las que se ejerce el periodismo en México, la prensa sigue cumpliendo su función social de informar y favorecer el debate de los asuntos públicos. Muestra de ello es el Reconocimiento Especial que el jurado del Premio George Polk, de la Universidad de Long Island, otorgó a la reportera de Proceso Regina Martínez (asesinada en 2012) y al colectivo Forbidden Stories, por el Proyecto Cártel, en el cual también participó este semanario.
Un reconocimiento periodístico pone nuevamente en la mirada internacional la trayectoria de Regina Martínez Pérez, corresponsal de Proceso en Veracruz, así como las circunstancias en que fue asesinada en 2012 y los obstáculos desplegados desde diversas instancias de ese estado para esclarecerlo.
A dos meses de que se cumplan nueve años de su muerte –el 28 de abril–, el jurado del Premio George Polk de la Universidad de Long Island decidió otorgarle el Reconocimiento Especial a la reportera de Proceso y a Forbidden Stories, el consorcio internacional que coordinó la investigación publicada en la serie denominada Proyecto Cártel (Proceso 2302).
A cargo de un grupo de periodistas de 25 medios en 18 países, el Proyecto Cártel reconoció el trabajo de la periodista, retomó los personajes que fueron tema de sus reportajes y desmenuzó la investigación realizada por la actual fiscalía veracruzana.
El Proyecto Cártel fue una serie de seis reportajes que confirmaron la construcción de una verdad jurídica para obstaculizar la investigación del asesinato de Regina y encontrar a los verdaderos autores –lo que Proceso expuso desde el principio–, pero también evidenciaron las conexiones del narcotráfico con políticos, sus redes internacionales, así como el espionaje y las armas usadas para intimidar y matar a periodistas mexicanos.
Este trabajo en colaboración fue publicado a principios de diciembre por Forbidden Stories, Proceso y los medios asociados en la investigación (como Le Monde, The Washington Post, The Guardian y El País), pero también fue retomado por otros medios en México y otros países.
El miércoles 24 la Universidad de Long Island anunció a los ganadores de la edición número 73 de los Premios George Polk y otorgó el Reconocimiento Especial a Regina Martínez como reportera de Proceso y a Forbidden Stories por el Proyecto Cártel.
El premio que lleva el nombre del periodista George Polk –corresponsal de la CBS asesinado en 1948, cuando cubría la guerra civil en Grecia– se otorga por reportajes de investigación y logros especiales en el periodismo.
El premio ha sido conferido antes a periodistas como Dana Priest, reportera de The Washington Post que colaboró en el Proyecto Cártel, así como a Ginger Thompson, Christiane Amanpour, Bob Woodward y Carl Bernstein (The Watergate), Walter Cronkite, Norman Mailer y la periodista mexicana Alejandra Xanic, entre otros.
En el correo enviado a Proceso por el curador de los premios John Darnton y la periodista Ginger Thompson –integrante del jurado–, se expuso que este Reconocimiento Especial fue otorgado a Regina Martínez por su valiente periodismo como corresponsal de Proceso y a Forbidden Stories “por haber llamado la atención a su distinguido trabajo”.
“Nuestros jueces se quedaron impresionados por la importancia de su investigación y su pasión incansable por llevarla a cabo; un trabajo que le costó la vida”, expresaron.
Al anunciar públicamente los galardones a periodistas en 18 categorías en los rubros de ciencia, educación, reportajes extranjeros, reportes militares, periodismo local y otros, la Universidad de Long Island destacó que los premiados “narran una cadena ininterrumpida de excelencia periodística, integridad y valentía. La presentación de informes honestos e independientes es nuestra mejor esperanza para nutrir y mantener una sociedad democrática equitativa”.
Tras conocerse la decisión del jurado, el director de Forbidden Stories, Laurent Richard, dijo que este premio “refuerza nuestra creencia de que la colaboración es la mejor protección contra la impunidad.
“La entrega de este premio a Regina Martínez, nueve años después de su asesinato, envía un mensaje muy fuerte de apoyo a los periodistas mexicanos que enfrentan los peores peligros –destacó Richard–. Matar al periodista definitivamente no mata la historia”.
Para la editora en jefe de Forbidden Stories, Sandrine Rigaurd, el Proyecto Cártel logró “reunir los diversos orígenes y culturas laborales de nuestros socios, la fuerza impulsora de esta serie de investigaciones impactantes”.
Libres pese a la adversidad
El director del semanario Proceso, Jorge Carrasco Araizaga, comentó acerca del reconocimiento:
“El trabajo de Forbidden Stories con el Proyecto Cártel logró llamar la atención internacional a la situación de los periodistas mexicanos en general… Llamó la atención sobre el caso de Regina, que es una muestra de esa condición en la que se está haciendo periodismo en México desde hace muchos años, sin importar los gobiernos que lleguen. El común denominador ha sido la indiferencia a esa situación en que se hace periodismo en el país.”
Recordó que a lo largo de su vida profesional y después de su asesinato, “se destaca y reconoce el profesionalismo, la capacidad de trabajo, el compromiso de Regina con lo que hacía”.
Para este semanario, dijo, el premio “ratifica lo que ha hecho desde siempre: hacer periodismo a pesar de las adversidades, ejerciendo el periodismo siempre con libertad”, al mismo tiempo que mantiene en pie la exigencia de una investigación que llegue a la verdad sobre el homicidio de Regina Martínez, como se hizo a través del trabajo conjunto con Forbidden Stories.
Carrasco Araizaga recordó el compromiso que asumió el presidente Andrés Manuel López Obrador el 19 de noviembre pasado, en su conferencia de prensa matutina, de reabrir la investigación por el asesinato de la reportera hasta esclarecerlo.
“La opinión pública mundial”, reiteró el director de Proceso, “ha reconocido gracias a este trabajo colectivo cómo hay una serie de complicidades de distintas instancias del aparato estatal que impidieron conocer la verdad (sobre el asesinato de Regina Martínez)… Es una oportunidad para que se revise el caso específico, pero también para que se ponga atención a las condiciones en que se ejerce el periodismo en México”, donde –según la organización Artículo 19– han sido asesinados 137 periodistas desde el 2000.








