Itandehui Jansen y Armando Bautista García escriben el texto para la película de ficción Yuchi (El pedernal), que dirigirá Nicolás Rojas Sánchez, proyecto que participa en el programa de desarrollo de guion del Festival Imagine Native, Canadá, que este año seleccionó cuatro propuestas de entre más de 70.
Los tres cineastas mencionan, vía Zoom, que llevan una década planeando el largometraje, inspirado en códices, como el Zouche-Nuttal que se encuentra en el Museo Británico de Londres. El programa, por la pandemia, será en línea:
“Consiste en asesorías de guion durante todo el año. Estamos en colaboración con una guionista con experiencia en esto, se llama Eva Thomas, con especialistas de la Universidad de Laiden, Holanda, y el Museo Británico.”
El programa en el que participa Yuchi se llama Indigenous Screenwriting Intensive (Intensivo de Escritura de Guiones Indígenas). También apoya el Media Institute de Canadá con la asistencia de Netflix. Imagine Native es el único festival que se enfoca exclusivamente en cine indígena certificado por los Oscar.
Jansen y Bautista García, ella directora y él guionista en el filme Tiempo de lluvia (2018), ambos oaxaqueños, hablan desde Edimburgo, Escocia, y Rojas Sánchez, con licenciatura en comunicación, desde Guelatao de Juárez, Oaxaca. Dicen que se encuentran listos en la creación de este largometraje ubicado en el siglo XII y centrado en una joven mixteca que, al encontrar un fragmento de códice donde se representa un asesinato de alguien muy importante para ella, decide indagar qué sucedió.
Jansen, con estudios de dirección en la Academia de Cine de los Países Bajos, en Ámsterdam, y doctorado en la Academia de Artes Creativas y Escénicas de la Universidad de Leiden, explica que su padre holandés y su madre mixteca trabajan desde hace más de 40 años en la interpretación de códices mixtecos y han escrito varios libros. Ambos influyeron para la elaboración de la película:
“Particularmente mi padre, quien varias veces me dijo que debería crear un filme inspirado en los códices, pero esta propuesta posee muchas complicaciones, en el sentido de que algunos códices cuentan una narrativa y otros relatan una cosmovisión, y la mayoría no están completos y son de una época de la cual no se cuenta con tanta información. Además, yo no hablo mixteco, entiendo la variante de mi mamá bastante bien, pero no lo hablo. Cuando conocí a Armando retomamos la idea, pero nos preguntábamos ‘¿cuál historia?, ¿qué ángulo?’, y cuando conocimos a Nicolás, fue una de las primeras cosas que comentamos. Elaboramos juntos un cortometraje. Creo que tardamos mucho tiempo en encontrar algo que funcionara para los tres.”
El padre de la realizadora del corto El último consejo (2012) y docente de cine en la Universidad de Edimburgo, Maarten Jansen, es profesor emérito de la Universidad de Leiden en Holanda y recibió la Orden Mexicana del Águila Azteca en 1994, y en 2020 fue galardonado con la Orden del Caballero del León en Holanda por sus contribuciones a los estudios de Mesoamérica (https://twitter.com/EmbaMexNL/status/1280175285812543490).
Él, junto con la madre de Itandehui, Aurora Pérez Jiménez, escribieron la introducción del códice Zouche-Nuttal para la publicación en la editorial Fondo de Cultura Económica.
Valor histórico de los códices
Rojas Sánchez estudió comunicación y ha dirigido diversos cortometrajes y documentales, como Snuu viko (2008), Música para después de dormir (2013), Tuyuku (2019) y Ñuu kanda (2020), que se mostraron en diversos festivales. Música para después de dormir fue premiado con el Ariel por Mejor Cortometraje, y Tuyuku recibió el Ojo en Morelia por Mejor Documental Corto. Narra:
“Hemos colaborando por más de 10 años. Yo no poseía ese contacto con los códices. Esa inquietud de Itandehui y Armando ahora me interesa sobre todo por el valor histórico que poseen en nosotros como mixtecos. Tomamos un taller de códices. Estamos en constante colaboración con lecturas de guion e ideas que se nos van ocurriendo. Ahorita básicamente son ellos quienes están jugando el papel de guionistas, y me dan la oportunidad como director de empezar a sugerir cosas. Me parece muy fructífero porque es un crecimiento en todos los sentidos y creo que eso da una claridad hacia la película que queremos todos. Y eso me entusiasma mucho.”
Al preguntarles por qué decidieron que Yuchi sea toda en mixteco, Jansen explica primero:
“La inquietud de realizar algo en mixteco existe desde hace mucho tiempo y creo que los tres hemos estado trabajando desde diferentes ángulos y maneras. A Nicolás lo conocí con su corto Snuu viko sobre el proceso de castellanización en las comunidades mixtecas. Es un documental-ficción. Me gusta mucho porque muestra muy bien cómo las lenguas no desaparecen por sí solas, sino que hubo un proyecto de Estado: castellanizar y marginar las lenguas.
“Y antes de conocer a Amando y a Nicolás trabajaba con mi madre, quien desea revitalizar su lengua. No aprendí muy bien el mixteco porque vivimos en Europa. Ella y yo hemos efectuado varios cortos documentales.”
Bautista García, quien estudió filosofía en la Universidad Autónoma Metropolitana y maestría en la materia en la Universidad Autónoma de Barcelona, ha escrito teatro y cuentos cortos en mixteco y actualmente estudia el doctorado en literatura comparada. Subraya:
“Inicié escribiendo obras de teatro en mixteco, fue un ejercicio interesante hacerlo, y al conocernos decidimos crear los primeros cortometrajes también en mixteco y español, hasta que terminamos el largometraje de ficción Tiempo de lluvia.”
Cada vez se producen más películas en lenguas indígenas en México, menciona Jansen:
“Lo único que me pregunto es: ¿Hasta qué punto las personas que hablan lenguas nativas se encuentran involucradas, además de los actores, en las demás áreas del cine, como productores, guionistas, directores, fotógrafos, en fin? Y creo que ahí aún hay mucha limitación.”
Y sobre el Día Internacional de la Lengua Materna este 21 de febrero, Rojas Sánchez específica que en esa fecha salen miles de memes en internet, “pero no debe ser así, no es sólo un día, es el día tras día, como mixtecos es una obligación contar este largometraje en nuestra lengua porque también los códices fueron escritos en mixteco”. Termina:
“Necesitamos estos espacios para que las generaciones que vengan se vean representadas y valoren su propia lengua, la cual ha sido relegada por toda una presión social y toda la construcción que hay afuera, y nos oprime para negarla.”








