En sus balances financieros de 2020, las grandes empresas reflejaron la desigualdad de las condiciones en que enfrentaron la pandemia, ya sea por la naturaleza de sus operaciones o por su dependencia de suministros del exterior. Así, mientras que la trasnacional Walmart festeja un récord de ventas en 2020 y se dispone a expandirse en México y Centroamérica, Sanborns y Sears arrastraron al Grupo Carso a la baja. De igual forma, sectores como el tecnológico y el minero se pusieron a salvo, en tanto que el turismo y los grupos aeroportuarios decayeron.
La cara de la pandemia no fue la misma para las grandes compañías que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Por ejemplo, a la trasnacional estadunidense Walmart el coronavirus le hizo amables guiños a lo largo de 2020.
En su último reporte financiero, correspondiente al cuarto trimestre del año pasado, además de sus cifras positivas que sorprendieron a los analistas, el corporativo anunció que en 2021 destinará 22 mil 200 millones de pesos (32.7% de más de lo gastado el año pasado) para abrir nuevas tiendas, invertir en el comercio electrónico, tecnología y logística, tanto en México como en Centroamérica.
Es decir, Walmart se adaptará aún más a la nueva realidad que implica el confinamiento parcial y total provocado por el virus que a nivel mundial ha provocado 2.4 millones de muertes, y en México, más de 178 mil fallecimientos hasta el cierre de esta edición.
La matriz en Estados Unidos reveló que registró un récord de ventas en los últimos tres meses del año pasado y que considera el incremento salarial de unos 425 mil empleados a un “promedio superior” a 15 dólares la hora.
Mientras Walmart se daba vuelo con sus buenas noticias, la pandemia le puso el gesto duro a las centenarias Sanborns y Sears, propiedad del hombre más rico de México, Carlos Slim Helú.
El martes 16 Grupo Sanborns, al cual pertenecen las marcas mencionadas, anunció que en el presente año cerrará 10 de sus 239 establecimientos, que se sumarán a los 12 que bajaron la cortina en 2020 por el confinamiento.
“Los cierres serán en todos los formatos, principalmente algunos Sanborns que ya veníamos cerrando; algunos que no eran productivos. Sears serán dos o tres, cuando mucho. En los demás formatos, cerramos Saks el año pasado y para IShop no vemos cierres importantes”, señaló Patricio Slim, director general de Grupo Sanborns.
Sanborns fue fundada como una farmacia en 1903 por los hermanos Walter y Frank Sanborn, quienes se establecieron en el centro de la Ciudad de México durante el gobierno de Porfirio Díaz. Ya en la época posrevolucionaria, en 1920, la Casa de los Azulejos se ocupó como tienda de regalos, farmacia, dulcería, fuente de sodas y su tradicional restaurante.
Igual que Sears, las tiendas han resistido las crisis económicas del país a través de las décadas. Desde 1985 lo hacen bajo el mando de Grupo Carso y de la mano de Slim Helú, pero sus finanzas en la presente coyuntura no dieron para más.
Grupo Sanborns registró una caída en ventas de 27.5% anual en 2020, con un total de 39 mil 613 millones de pesos, mientras que en 2019 ascendieron a 53 mil 288 millones. Además, su ebitda (concepto parecido al de flujo operativo) cayó 69.9%, al ubicarse en 2 mil 41 millones de pesos. Su utilidad neta disminuyó 75.3%, al pasar de 2 mil 949 millones en 2019, a 727 millones de pesos el año pasado.
Los resultados terminaron por afectar al conjunto del Grupo Carso, que además está integrado por Condumex, rama dedicada a la industria y manufactura; Carso Infraestructura y Construcción; así como Carso Energía.
Sólo en el cuarto trimestre de 2020 Grupo Carso vio crecer sus ingresos 5.1%, mientras Walmart México lo hizo en 5.6% respecto a octubre y diciembre de 2019. En ese mismo lapso, el ebitda de la tienda de autoservicio se elevó 8.5%, en tanto el de la la compañía de Slim apenas creció 1.4%. Si la lupa se pone en la utilidad neta, la de la estadunidense fue de 12.2%, mientras que en este rubro la mexicana se desfondó 45.9%, pese a la diversificación de su negocio.
Si bien Walmart y Grupo Sanborns son modalidades de negocio distintas y, por ejemplo, la primera no cerró sucursales en el confinamiento por vender artículos de primera necesidad, a comparación de Sanborns o Sears, que se vieron obligadas a suspender la comercialización de sus artículos y de la línea de restaurantes, ambas comparten un piso, que es el del consumo, que depende de los ingresos y gastos de las familias mexicanas.
Juan Rich Rena, director de Análisis y Estrategia Bursátil del Grupo Financiero Ve por Más, explica en entrevista:
“Al sector comercio hay que diferenciarlo. Uno es el que puede seguir consumiendo, como autoservicios, y otro es el tema de departamentales. Los autoservicios han reportado bien, como Walmart. Por el otro lado, el tema de restaurantes y tiendas departamentales se empezaba a recuperar a finales de año con el Buen Fin y las promociones, y esperábamos que la época navideña nos ayudara, pero a finales de diciembre hubo nuevamente restricciones y hasta en febrero, entonces pues todavía vamos a tener un impacto bastante importante.”
Agrega: “En tiendas departamentales sí hay e-commerce, pero todavía representa una proporción muy baja de las ventas. Y en el tema de restaurantes sí hemos visto que han hecho un esfuerzo muy grande para incrementar el servicio a domicilio, ya sea a través de plataformas digitales propias o de terceros o de medios comunes, como el teléfono. Y esto sí ha ayudado a mitigar un poco más (la baja en) las ventas”.
Escasez de estímulos fiscales
Independientemente de las particularidades del negocio, las condiciones económicas del país, como el desempleo, las tasas de interés, el crecimiento del PIB, afectan directamente a las 35 empresas enlistadas en la bolsa.
El débil apoyo fiscal que inyectó el gobierno a la economía impactó en el comportamiento del Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la BMV. Luis Alfonso Alvarado, analista del mercado de capitales del Grupo Financiero Base, explica:
“Vemos una recuperación lenta, mucho más lenta que en otros países, principalmente por la falta de una política contracíclica. El gobierno prefirió mantener la estabilidad en las finanzas públicas, no endeudarse, no elevar más la razón deuda-PIB, y a consecuencia de que no va a haber algún tipo de política fiscal expansiva, a diferencia de Estados Unidos, donde se están inyectando cantidades de estímulos sin precedente.”
Acota que “eso el mercado bursátil lo siente y el punto de vista de los inversionistas de los mercados financieros sí es algo negativo para la bolsa. Pero desde el punto de vista de la estabilidad macroeconómica, la política pública tiene otra perspectiva”.
Mientras que el IPC mexicano cerró 2020 con un crecimiento de 1.21%, sus similares en Estados Unidos, como el Dow Jones, terminó con una ganancia de 7.25%; el Standard & Poor’s 500, 16.26%; mientras que el índice tecnológico Nasdaq se disparó 43.64% a finales del año pasado.
“Observamos una bolsa lateral a lo largo del año. De noviembre a enero pasado se recuperó de manera muy importante, por un mayor apetito de activos emergentes y porque el mercado mexicano tiene mayores variaciones atractivas en términos de renta variable”, abunda Alejandra Marcos, directora de Análisis y Estrategia de Intercam.
Matiza en entrevista que “en el caso de Estados Unidos, los índices tecnológicos volaron. El Nasdaq, con un crecimiento sobresaliente; las empresas tecnológicas fueron los que más se beneficiaron de todo el entorno local e internacional, pero también por los grandes estímulos fiscales que hubo en Estados Unidos”.
La diferencia es mucha, ya que mientras el vecino del norte inyectó a su economía estímulos fiscales por casi 15% de su PIB, y el nuevo gobierno de Joe Biden tiene un plan de incrementar el salvavidas en otros 8.6 puntos porcentuales, en México el apoyo fiscal del gobierno durante la crisis apenas rebasó 1.1 % del PIB. Es decir, quedó por debajo, incluso, de países emergentes como Perú (que invirtió 15.5% de su PIB en estímulos fiscales), Brasil (14.7%), Bolivia (10.4%) y Chile (9.9%), por mencionar algunos.
El problema es que habrá repercusiones. De acuerdo con el reporte Factores cíclicos y estructurales explican un peor desempeño relativo de la economía mexicana en el contexto de la pandemia, elaborado por BBVA Research, en términos de PIB per cápita la recuperación no se logrará hasta 2026, mientras que en Estados Unidos se alcanzará en el presente año, es decir, cinco años antes.
Bajo las previsiones de crecimiento de BBVA para México, el panorama es aún más sombrío, con el PIB per cápita recuperándose hasta 2029.
A diferencia de México, otras economías latinoamericanas mostrarán una mejor evolución de la actividad económica en el largo plazo. De acuerdo con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional, en 2025 el PIB per cápita de Chile superará su nivel anterior a la pandemia de covid en 8%, mientras que Brasil en 5%. En ese mismo año el PIB per cápita de México aún se encontraría por debajo de su nivel anterior a la pandemia.
Con esas cifras se explica que las empresas perdedoras de la Bolsa son las que enfocan su negocio en el mercado interno, como las de turismo, que incluye a las aerolíneas y grupos aeroportuarios.
Según el análisis del Grupo Financiero Monex, en los últimos 12 meses el Grupo Aeroportuario del Sureste registró 58.3% menos de pasajeros, alcanzando ventas por 10 mil 354 millones de pesos. En el caso del Grupo Aeroportuario del Pacífico, la caída del número de pasajeros totales fue de 48.9%, con ventas de 11 mil 335 millones; en tanto que el Grupo Aeroportuario del Centro Norte registró ingresos por apenas 4 mil 803 millones de pesos, con un desplome de pasajeros del orden de 56.3%.
Y aunque el sector turismo se ha recuperado lentamente, los números aún son rojos en el caso de aerolíneas como Volaris, que en su reporte correspondiente al cuarto trimestre del año registró un retroceso de ingresos de 16.9%, disminución de la utilidad neta en 30.3% y del ebitda en 15.1%, respecto del mismo lapso de 2019. El caso de Aeroméxico fue peor: sus ingresos se desplomaron 58.4% entre octubre y diciembre del año pasado. Interjet de plano tuvo que cerrar sus operaciones en 2020.
Otro grupo de empresas mostró resultados más resilientes por sus diversificaciones de negocio en el exterior, como Cemex, que en el cuarto trimestre de 2020 vio crecer sus ingresos 8.5% y su ebitda 16.3%.
“Cemex presentó un favorable desempeño operativo durante el periodo, con crecimientos en la mayoría de los segmentos de negocio, como México, Estados Unidos y Europa; una importante reducción de gastos derivada de las recientes estrategias implementadas en la compañía, así como un menor nivel de apalancamiento”, señaló un análisis de Grupo Financiero Monex.
Destacan también los números obtenidos por Grupo México, que reportó un aumento de 67.3% anual en su utilidad neta correspondiente al cuarto trimestre de 2020, impulsado principalmente por los resultados de su división minera.
Por su parte, las ganancias del grupo totalizaron mil 274 millones de dólares en el periodo, ante una mayor producción de cobre, molibdeno y plata respecto al año previo, además de un aumento en los precios del oro y del zinc.
“Hay otros sectores, como las mineras, que no fueron afectados por la pandemia y por consiguiente han tenido buenos resultados, que prácticamente se deben a una recuperación muy importante de la economía de China. El cobre, por ejemplo, se encuentra en precios elevados; también el oro, que fue considerado instrumento de cobertura y tuvo un comportamiento importante. Las mineras se mostraron resilientes, pero fue por la recuperación muy vigorosa de la economía de China”, explica Marcos.
Alvarado señala: “Por un lado vimos empresas con rendimientos bastante atractivos, y esas empresas tienen la característica común de que sus ingresos se concentran en el exterior, tanto en ventas como en precios de materias primas que cotizan en los mercados internacionales”.
El presente año se inició con mejores perspectivas para las compañías que cotizan en bolsa, como es el caso de las integradas en el “Índice Slim”, entre ellas América Móvil, Grupo Financiero Inbursa, Grupo Carso, minera Frisco, Ideal, Sites y Telmex, cuyo valor de mercado en conjunto equivale a 7.2% del PIB nacional y a 19% total del mercado accionario mexicano, según Grupo Financiero Monex.
En los últimos 12 meses dicho índice presenta una caída de 4.2%, que se compara con la disminución de -2.6% del IPC.
Las empresas más favorecidas en este periodo son Sites, Frisco e Ideal, con avances de 46.4%, 35.0% y 4.1% respectivamente, mientras que las mayores caídas las sufrieron Carso, Inbursa y Sanborns.
“Nosotros creemos que la primera mitad del año podría estar un poco complicada porque depende cómo avance el tema de la pandemia en los próximos seis meses, así como la campaña de vacunación. Para finales de año la recuperación debería ser secuencial, que el trimestre sea mejor que el que sigue y ya para 2022 podríamos tener una mejor perspectiva”, pronostica para las 35 emisoras de la BMV Juan Rich, director de Análisis y Estrategia Bursátil del Grupo Financiero Ve por Más.
Al cierre de esta edición más de 50% de las empresas presentaron sus resultados al último trimestre del año. Según Monex, se espera que compañías como Peñoles, Bimbo, Elektra y Gruma cierren con un ebitda positivo. En contraste, en la perspectiva de los analistas se adelanta que la cadena de restaurantes Alsea, las tiendas Liverpool, Femsa y la industrial Orbia terminarán con cifras negativas.








