Para quienes han sido asiduos lectores de la revista de literatura y política Dosfilos, creada hace 47 años por su coordinador el poeta zacatecano José de Jesús Sampedro, resultará una sorpresota descubrirla de vuelta con la magnífica viñeta de Luis Fernando al trío británico de rock progresivo Emerson, Lake & Palmer, en portada.
“El planetario (uniforme, unánime) curso del covid-19 generó y genera todo tipo de consecuencias –dice la discreta “Noticia Aviso” en páginas interiores–, entre ellas el cierre del conjunto de las empresas catalogadas como ‘no esenciales’ para la economía, incluidas aquí las imprentas, además de las instituciones culturales y gubernamentales diversas.
“Ello explica ahora el radical desfase de la revista Dosfilos, cuyo maléfico número 141 (éste que le llega al lector apenas) quedó varado desde enero-marzo de 2020, modificado luego y vuelto a modificar hasta volverlo procedente casi en lo lógico, en lo cronológico. Un doloroso desfase, entonces, irreversible. Veamos qué sigue.”
Con la fina imagen de Luis Fernando, Dosfilos número 141 presenta grosso modo tres de los atractivos temas en esta rica edición (fechada noviembre/diciembre de 2020), comenzando por el texto de David Anselmo Cortés Arce “Emerson, Lake & Palmer, pretenciosos pero indispensables”. Además, “Para qué sirve la poesía”, de Alberto Blanco (palabras del poeta, letrista y exintegrante del conjunto de rock Las Plumas Atómicas, al recibir el Premio Internacional de Poesía “Ramón López Velarde” de la Universidad Autónoma de Zacatecas, el viernes 6 de diciembre de 2019), y el valioso, actual estudio “Feminismo, universidad y hartazgo cultural”, de la activista siciliana Francesca Gargallo. (https://youtu.be/TpvOVNfu4VQ)
La entrada de David Cortés (autor de El otro rock mexicano) es contundente desde el párrafo descriptivo siguiente:
Es una bestia fabulosa, un arma futurista con resabios del pasado. Está allí, lista, en pleno desierto. A su vera, un esqueleto. Unos huesos, provenientes de otra coraza, forman las letras de una misteriosa denominación. El monstruo, detenido en un suelo terregoso que simula un arcoíris, es una alquimia entre tanque y armadillo, aunque su caparazón de placas yuxtapuestas y agrupadas en filas transversales es completamente metálico, sin duda una artimaña de sus constructores para que, en un día soleado, la superficie refleje ampliamente al astro rey e impida a las naves convertirla en un blanco seguro. Donde las habitaciones deberían estar en las patas delanteras, cañones de largo alcance ocupan su lugar; las orugas que le dan movilidad están diseñadas para cubrir todo tipo de terreno.
Se trata de la cubierta del Long Play Tarkus, segundo álbum del tecladista Keith Emerson (1944-2016), el bajista Greg Lake (1947-2016) y el percusionista Carl Palmer (1950), pintada por el artista gráfico William Neil.
“‘Tarkus’, el tema que da título al álbum del mismo nombre, es una larga pieza de casi veintiún minutos de duración que narra la gestación de un mundo, sus extrañas criaturas, los enfrentamientos entre ellas, y que culmina con la desolación. La composición, desde su inicio con ‘Eruption’ que, efectivamente, es la explosión de material ígneo, y que habrá de reaparecer en diferentes momentos de la pieza como si fuera el leit motiv de la misma, es todo un tour de force. Podrían haber desaparecido justo allí, y de seguro aún serían recordados por ese tema.”
Afortunadamente, el trío de rock progresivo publicó dos discos más, justo hace medio siglo, como da cuenta Cortés: Emerson, Lake & Palmer (con “Knife-Edge”, “adaptación de la Sinfonietta, de Janácek”) y Pictures at an Exhibition (1971), adaptación a la suite para piano en armónicos diatónicos y cromáticos del ruso Modést Petróvich Músorgski (1839-1881) con orquestación del impresionista francés Joseph Maurice Ravel (1875-1937). Luego vendrían Trilogy (1972), Brian Salad Surgery (1973), Works Volumen I (1977), Love Beach (1978), Black Moon (1991) y otros.
Enseguida, en el apartado “Pasajeros en Arcadia”, la revista de Sampedro presenta el poema “Morgue No. 1”, in memoriam al colaborador de Proceso y consejero de Dosfilos José Vicente Anaya (1947-2020).
Otro de los textos fundamentales de este número lo constituye “el lado b” (sic), crónica subtitulada “Ser música y hacer música: ser mujer y hacer jazz”, de Alain Derbez, acerca de la identidad del pianista de jazz trans Billy Tipton (en realidad una mujer llamada Dorothy Lucille Tipton), y su elegante y “pulcra” manera de ejecutar música. (https://youtu.be/f3JAAxFYEws)
“¿Hasta qué punto, por ejemplo, la relación de la mujer con el jazz ha estado y sigue estando dictada por su identidad social, y por qué una buena cantidad de mujeres en el jazz siguen confinadas a los papeles convencionales de cantante o de pianista sin que se acepte, más que como ‘excepcional, el que ellas sean, por ejemplo, ejecutantes de saxofón, trompeta o batería, instrumentos considerados, siempre desde el lugar común, ‘masculinos’?”, se cuestiona Derbez.
A su vez, el poeta José de Jesús Sampedro enriquece su lista con unos 80 discos sencillos en inglés, que hace 50 años causaron furor en el mundo occidental. Muy buena brújula para medir cómo las mujeres ya eran lunas que iban in crescendo como compositoras e intérpretes.








