En su prisa por construir la refinería Dos Bocas –la más importante obra de infraestructura del gobierno de la 4T–, la titular de Energía, Rocío Nahle García, contrató a una filial de Pemex de carácter privado con el fin de darle la vuelta a la normatividad de la administración pública. Replica así un modelo que permite a los funcionarios evadir responsabilidades y que ya causó desfalcos a la petrolera en sexenios pasados. Peor aún, designó a tres altos funcionarios que la Fiscalía General de la República investigó por el caso Odebrecht.
Para la construcción de la refinería Dos Bocas, la Secretaría de Energía (Sener) ordenó a Pemex recurrir a una de sus empresas filiales de carácter privado para “agilizar” los procesos de contratación de obra pública, a pesar de que se trata del mismo esquema de trabajo que permitió los desfalcos a la petrolera en los casos Fertinal y Agronitrogenados, ambos sancionados por la Secretaría de la Función Pública (SFP).
Además, la titular de la Sener, Norma Rocío Nahle García, designó a tres altos funcionarios de Pemex, cuyas cuentas bancarias fueron investigadas por la Fiscalía General de la República (FGR) por el caso Odebrecht, como apoderados legales de PTI Infraestructura de Desarrollo, SA de CV, la filial de Pemex que se hará cargo de las obras en Dos Bocas.
Un análisis elaborado por la SFP sobre “Riesgos en materia de responsabilidades administrativas” durante la construcción de la refinería Dos Bocas advierte que el uso de una filial para la contratación de obras y proveedores permitirá a los funcionarios de Pemex Transformación Industrial (Ptri) evadir su responsabilidad en caso de cualquier anomalía que se registre en el proceso de construcción.
Consultada al respecto, Nahle García explicó que el uso de una filial privada de Pemex para la construcción de “Dos Bocas está justificado por la urgencia del proyecto y el abaratamiento de los costos, ya que cualquier obra de infraestructura que sufre retrasos se vuelve más costosa cada día”.
La titular de la Sener agregó que aun cuando la Ley de Petróleos Mexicanos establece que las empresas filiales se rigen por el derecho privado, la dependencia que ella encabeza firmó convenios con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda, con la Auditoría Superior de la Federación y con la SFP para vigilar todos los contratos que PTI Infraestructura de Desarrollo otorgue durante la construcción de Dos Bocas.
De acuerdo con la Ley de Petróleos Mexicanos, Pemex cuenta con la posibilidad de abrir empresas productivas subsidiarias que se rigen por las leyes de la administración pública, las cuales están obligadas a licitar los contratos más cuantiosos de obras y recursos.
Sin embargo, el artículo 61 de la misma ley señala que Pemex también puede constituir empresas filiales de carácter privado, compañías que no se consideran entidades paraestatales y que están sujetas al derecho privado de la ciudad o país en el que hayan sido creadas o constituidas.
Ante el régimen especial que rige a sus filiales privadas, la SFP ha alertado a Pemex que existe el riesgo de que no se puedan investigar y sancionar las omisiones e irregularidades que se puedan registrar en los contratos que celebre PTI Infraestructura de Desarrollo para la construcción de Dos Bocas.
“PTI será el único responsable de todas las acciones y actos jurídicos que lleve a cabo para el cumplimiento de sus obligaciones y compromisos previstos en este convenio. Por lo tanto, Ptri no será en ningún caso, ni en modo alguno, responsable de los actos y omisiones de PTI, ni por las acciones y omisiones de cualquier contratista o proveedor de PTI encargado de ejecutar cualquier parte de (las) obligaciones de PTI bajo este convenio”, señala el análisis realizado por la SFP.
Los inhabilitados se defienden
Fuentes judiciales explicaron que los dos funcionarios de Pemex que fueron inhabilitados por la Función Pública, por las irregularidades registradas en los casos de Agronitrogenados y Fertinal, están intentando revocar la sanción que se les impuso con el argumento de que ellos dirigían una filial privada de Pemex y no una de las empresas públicas subsidiarias.
En este sentido, afirman que no se les puede aplicar la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas, pese a que la Función Pública determinó que ambos engañaron al Consejo de Administración de Pemex para que la petrolera comprara las plantas de fertilizantes, a sobreprecio y en mal estado, provocando pérdidas millonarias.
Se trata de Édgar Torres Garrido y Juan Manuel Carrera Panizzo, quienes acudieron al Tribunal Federal de Justicia Administrativa para impugnar las sanciones que les impuso la SFP en 2019, por lo que se trata de resoluciones que todavía no están firmes.
Documentos obtenidos por Proceso indican que la orden de recurrir a la filial de Pemex en Dos Bocas provino de forma directa de Nahle, quien envió un oficio al director general de Pemex, Octavio Romero Oropeza, el 18 de febrero de 2019, con el propósito de que el proyecto no fuera asignado a una empresa subsidiaria de Pemex, misma que debe cumplir con las reglas de contratación de la administración pública.
“Por este conducto y derivado de los trabajos para la creación de la nueva refinería Dos Bocas, hago de su conocimiento la necesidad de utilizar para este proyecto, una de las filiales de Petróleos Mexicanos, esto con el propósito de que la administración, conducción y organización de este macroproyecto pueda fluir en forma más ágil y organizada”, puntualiza el oficio.
Y agrega que se “tenga a bien considerar está (sic) petición e indicar qué filial será asignada para ponerla a consideración del Consejo de Administración de Pemex en la próxima sesión inmediata”.
En otro oficio del 21 de enero de 2019 la titular de la Sener le pide al director de Pemex “se agilice y se disponga del personal de la Subdirección de Proyectos (de Pemex) a cargo del Ing. Leonardo Cornejo Serrano, para iniciar las actividades de inmediato en el proyecto de Dos Bocas, así como las rehabilitaciones que sean necesarias”.
Sobre este tema, Nahle aseguró que cuando envió el oficio a Pemex para la elección de la filial en la construcción de Dos Bocas, sólo formalizó una solicitud que el propio Romero Oropeza le había presentado previamente.
Agregó que en los dos primeros meses de 2019 ya había personal de la Sener y de Pemex en el municipio de Paraíso, Tabasco, por lo que urgía definir los mecanismos para comenzar la obra.
Recordó que todas estas decisiones se han votado y acordado en el Consejo de Administración de Pemex, por lo que no hay nada oculto ni escondido en las determinaciones de Pemex y la Sener para la construcción de la refinería Dos Bocas.
De hecho, el Consejo de Administración de Pemex sesionó de manera extraordinaria el 17 de mayo de 2019 para aprobar las adecuaciones presupuestales para ser utilizados en la etapa de preinversión para la construcción de la nueva refinería, así como los recursos de inversión, una vez que se cuente con las autorizaciones correspondientes.
Por lo anterior, Pemex Transformación Industrial autorizó aportar capital social a PTI Infraestructura de Desarrollo, una filial de Pemex creada el 12 de noviembre de 2013 tras la aprobación en México de la reforma energética.
Cosas de nomenclatura
El nombre original de la empresa era PMI Infraestructura de Desarrollo y su capital inicial era de mil pesos, pero el gobierno de Enrique Peña Nieto autorizó el empleo de esta filial para “fondear” la compra que hizo Pemex de la planta chatarra de Agronitrogenados, de acuerdo con un reportaje de la revista Contralínea, escrito por Nancy Flores.
La reportera señala que en la sesión del Consejo de Administración de Pemex celebrada el 17 de diciembre de 2013, el entonces director de Pemex, Emilio Lozoya Austin, anunció la compra de la planta de fertilizantes para reactivar el campo mexicano y que el uso de Grupo PMI obedecía a la “premura por parte del gobierno federal para llevar a cabo la producción de fertilizantes lo más pronto posible”.
Incluso el asesor de Lozoya hoy sancionado por la SFP explicó cuál sería la estructura de la operación comercial: “Se integraría a través del Grupo PMI, siendo que PMI Norteamérica y PMI Holdings habían creado el instrumento PMI Infraestructura de Desarrollo, a través del cual se crearía después PMI Fertilizantes”.
El 2 de abril de 2019 el Consejo de Administración de PMI Infraestructura de Desarrollo acordó el cambio de nombre a PTI Infraestructura de Desarrollo, además de que se aprobó el uso de la filial de Pemex para dirigir y fondear la construcción de la refinería Dos Bocas en Paraíso, Tabasco.
Así, la titular de la Sener afirma que la filial de Pemex encargada de la nueva refinería “está completamente limpia” y advirtió que el derecho privado no estará por encima del interés público, por lo que los servidores públicos encargados de la obra estarán sujetos a la vigilancia de las autoridades.
Y agregó: “Por eso firmamos convenios de vigilancia con la UIF, con la Auditoría Superior de la Federación y con la Secretaría de la Función Pública, incluso hemos pedido que nos envíen un contralor permanente al que le vamos a entregar una oficina en Dos Bocas, ahorita ya nombraron a un comisario”.
Nombramiento polémico
La designación del ingeniero Leonardo Cornejo Serrano como responsable de las obras en la refinería Dos Bocas es otra de las decisiones que se le han cuestionado a Nahle.
A pesar de que ella asegura que los nombramientos fueron promovidos por el director de Pemex, la oficina de Comunicación Social de la petrolera asegura que fueron propuestas de la propia Sener, ya que la dependencia es la responsable directa de la obra.
Junto con Cornejo Serrano fueron designados como apoderados legales de PTI Infraestructura de Desarrollo José Aarón Marrufo Ruiz y André Arthur Glorieux González, otros dos funcionarios de Pemex que han comparecido ante la FGR por su participación en los contratos que la gestión de Lozoya asignó a Odebrecht.
De acuerdo con el acta de protocolización de la asamblea de accionistas de PTI Infraestructura de Desarrollo expedida el 4 de junio de 2019 consultada por Proceso, Cornejo, Marrufo y Glorieux serán los encargados de firmar los contratos de la filial de Pemex con las empresas constructoras y los proveedores de la obra.
En la carpeta de investigación del caso Odebrecht, la FGR detalla que Cornejo recibió medio millón de pesos de Pesado Transport, una empresa contratista en la refinería de Tula (Proceso 2285).
Sin embargo, Cornejo rechaza que se trate de una operación ilegal y niega que el medio millón de pesos le haya sido entregado por una compañía contratista.
“Ese dinero corresponde a la venta de un vehículo que yo tenía. Se lo vendí a otro particular; desconozco por qué aparece la referencia a esa empresa, de la cual no había oído hablar y en la que no conozco a nadie. Esa operación aparece en mi declaración patrimonial, no hay nada oculto”, sostiene.
Agrega que aun cuando la FGR haya investigado sus cuentas bancarias, su participación en la carpeta de Odebrecht fue en calidad de testigo y no de indiciado, por lo que rechaza haber incurrido en cualquier acto de corrupción durante los 25 años que ha trabajado en Pemex.
Por separado, la SFP abrió 12 expedientes en su contra por presuntas irregularidades en el desempeño de su cargo, las cuales van desde nepotismo hasta la asignación irregular de contratos de obra pública.
Ocho de esos expedientes se cerraron por falta de elementos, pero los otros cuatro siguen abiertos.
El también director de Proyectos Especiales de Pemex afirma que el expediente que se le inició por el caso Odebrecht ya se cerró y no encontró ninguna irregularidad en su evolución patrimonial, por lo que rechaza cualquier ilegalidad en su carrera.
Sostiene que como apoderado legal de PMI Infraestructura de Desarrollo, tanto él como sus colaboradores nunca habían estado tan vigilados, incluso más que si estuvieran operando a través de las empresas subsidiarias de Pemex.
A pesar de que defiende los nombramientos de ingenieros mexicanos en las obras para la construcción de la refinería Dos Bocas, Nahle advierte que no “mete las manos al fuego por nadie” y responde a las críticas que ha recibido este proyecto: “Les puede gustar la obra o no, pero es la más importante obra de infraestructura que se ha iniciado en los últimos 40 años”.








