Señor director:
Me encuentro recluido en el Centro de Readaptación Social de Pachuca, acusado injustamente de la ejecución del hijo de Gerardo Sosa Castelán. Un caso lleno de anomalías e irregularidades, he sido víctima de la fabricación de pruebas por parte del Ministerio Público de Hidalgo.
Llevo más de seis meses privado de mi libertad, he perdido mis proyectos, mi familia ha sufrido la injusticia y nos ha cambiado la vida.
Hago un llamado al procurador de justicia de Hidalgo para que revise mi caso, y a raíz de la detención de Gerardo Sosa Castelán se revisen otras líneas de investigación en la muerte de mi amigo Gerardo SC.
Mi familia y mis amigos me respaldan y ayudan ¡No nos quedaremos callados! La corrupción, el influyentismo y las malas prácticas judiciales no ensuciarán mi reputación. La verdad me hará libre y confío en que se resolverá tan terrible crimen porque tan injusto es que culpen a un inocente o asesinen a un gran ser humano.
Atentamente,
Fernando RM (el autor se identificó plenamente ante esta redacción)








