Legisladores, calificadoras y analistas financieros nacionales y del exterior manifiestan su preocupación por el optimismo del Paquete Económico 2021 del gobierno de la 4T. Lo consideran maquillado. En ese documento, dicen, se privilegian los programas sociales impulsados por el presidente López Obrador y sus megaobras. Peor aún, el economista Mario di Costanzo considera que el Congreso se ha convertido en una oficialía de partes del Ejecutivo y no le interesa mover un solo peso al presupuesto.
Un día después de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador entregó el Paquete Económico 2021 –rayano en el optimismo, según las calificadoras y algunos expertos–, al Poder Legislativo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dejó en claro que la salida del túnel de la crisis económica está lejos de vislumbrarse.
En un ensayo publicado el miércoles 9 en la revista Foreign Policy, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, y la economista en jefe, Gita Gopinath, advierten: “Esta crisis, sin embargo, está lejos de haber terminado… La recuperación sigue siendo muy frágil y es desigual entre diferentes regiones y sectores. Para asegurar que la recuperación siga, es esencial que este apoyo no sea retirado de una forma prematura”.
En un contexto de incertidumbre, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) planteó un crecimiento de 4.6% para el próximo año, esperanzado en el hallazgo de una vacuna contra el covid-19, en una reapertura total de la economía total y en los frutos que puede dar del T-MEC.
El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF 2021) continúa por el camino de la austeridad y se centra en el aumento de recursos destinados a los programas sociales del gobierno, así como en los grandes proyectos de infraestructura de la Cuarta Transformación.
Por ejemplo, para los programas sociales como Adultos Mayores se destinarán 135.1 mil millones de pesos; para Becas de Nivel Medio Superior, 33.2 mil millones; Becas de Nivel Básico, 31.9 mil millones; Sembrando Vida, 28.9 mil millones; Jóvenes Construyendo el Futuro, 20.6 mil millones; Personas con Discapacidad, 15.5 mil millones; Producción para el Bienestar, 13.5 mil millones, y La Escuela es Nuestra, 12.3 mil millones.
Por lo que atañe a los proyectos de infraestructura, el Tren Maya es el que absorbe mayores recursos: 36.3 mil millones de pesos, seguido del Aeropuerto General Felipe Ángeles, 21.3 mil millones, mientras que el rubro de mantenimiento y conservación de carreteras contará con 8.2 mil millones y el inconcluso Tren Interurbano México-Toluca, con 7 mil millones de pesos.
En su conjunto, el gasto programable, que engloba a los antes mencionados, aumenta 1.3% en términos reales respecto al gasto aprobado en 2020.
El Paquete Económico, integrado por el PPEF, la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación, la Miscelánea Fiscal y los Criterios Generales de Política Económica, ahora en terreno del Poder Legislativo, no verá grandes cambios, por la formación política de la Cámara de Diputados, donde Morena es mayoría.
Mario di Costanzo, economista con una extensa trayectoria política, advierte en entrevista con Proceso:
“El Congreso desafortunadamente se ha convertido en una oficialía de partes del Ejecutivo, en donde solamente se atienden las cosas que le interesan al Ejecutivo; al Ejecutivo, en este momento, no le interesa que le muevan un peso al presupuesto. Entonces por ese lado, no habría condiciones.
“Lejos de eso, por ejemplo, ya se han blindado –o vienen blindados– los programas sociales del presidente, por lo que el margen de acción es muy poco; entonces, las posibilidades de cambiarle la cara al presupuesto serán prácticamente nulas.”
Eso no es todo, para el expresidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, el Paquete Económico implica dos caminos para la administración de López Obrador:
El primero es que dé un giro de 180 grados para salir airoso de la recesión económica y de la crisis de salud derivada del covid-19; el segundo es el fracaso económico total de su política económica.
“El riesgo para la economía mexicana es muy alto, en el sentido de que entraremos al ejercicio del presupuesto en guardaditos o sin ahorros. Y con una crisis económica si no es que la más importante o la más complicada desde 1932”, abunda.
Las reorientaciones urgentes
Di Costanzo deduce que “la crisis debería de atenderse porque, en 2021 podría ser la diferencia entre el fracaso económico total del programa económico de Andrés Manuel López Obrador; o un giro de 180 grados que también marcará la diferencia positiva, digamos, en su administración. Sin embargo, no le veo cara de eso, es lo más preocupante”.
Legislador por el Partido del Trabajo de 2009 a 2012, Di Costanzo precisa que el Congreso debería revisar el marco macroeconómico, además de las estimaciones de ingresos, ya que la propuesta de la SHCP prevé un alza de la producción de la plataforma petrolera de mil 744 millones a mil 857 millones de barriles diarios en un contexto donde la extracción del hidrocarburo ha ido a la baja.
A lo anterior, la actual Legislatura debe replantear la política de gasto que, como se mencionó, privilegia los programas y proyectos insignia del gobierno del tabasqueño.
No es ocurrencia del exlegislador. El mismo Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) puso énfasis en el tema.
El organismo recalcó la necesidad de mejorar la capacidad operativa de los programas prioritarios y asegurar que su focalización sea adecuada, con la finalidad de ampliar y fortalecer las medidas emergentes de respuesta a la pandemia del covid-19. Asimismo, consideró tener medidas adicionales de atención a quienes pierdan su fuente de ingreso como resultado de la contingencia y a sectores urbanos que están más expuestos.
Eso no es todo, el Coneval reveló que de 17 programas analizados en 2019, 75% no identifica con precisión a su población objetivo, ni el cambio o resultado que busca alcanzar. Además, 47% tiene claridad de su población objetivo, pero no del problema público que busca resolver; en tanto que 18% no cuenta con enfoque de resultados.
El gasto en los programas sociales contrasta con las necesidades del sector salud.
De acuerdo con los Criterios Generales de Política Económica, elaborados por la SHCP, el próximo año continuará el fortalecimiento de los recursos humanos y físicos del sistema de salud, a fin de resolver tanto la emergencia sanitaria como el déficit en la materia acumulado en el curso de los años.
De esa forma, el PPEF 2021 plantea un aumento real respecto a 2020 de 9.1% en el ramo de salud al pasar de 133 mil 237 millones de pesos aprobados en 2020 a 145 mil 415 millones para 2021; esto es, 12 mil 178 millones de pesos adicionales.
Además incluye un aumento de 5.0% para el IMSS y el ISSSTE en conjunto.
La mala noticia es que la compra de medicinas o de insumos representa en el presupuesto del IMSS solamente 5% del total de su gasto, en tanto que más de la mitad de los recursos se destinarán al pago de pensiones. Mientras que en el caso del ISSSTE, 70% es para pensiones, al tiempo que los dineros destinados a medicinas no supera 6%.
Di Costanzo reflexiona: “Entonces, creo que debe revisarse muy bien que el gasto verdaderamente esté enfocado al sector salud; es decir, al presupuesto del IMSS, quitarles las pensiones y ver en realidad cuánto de ese gasto está sirviendo para mejorar los servicios o para reequipar o actualizar el equipamiento”.
Gasto insuficiente
En el mismo sentido, Rodolfo de la Torre, experto en Desarrollo Social y Equidad del Centro de Estudios Espinosa Yglesias, sostuvo en un foro virtual que “este gasto apenas va a estar por arriba del crecimiento de la población. Eso significa que, en términos per cápita, el gasto en salud no va a crecer y, para las necesidades actuales –la coyuntura y lo que aún se tiene que enfrentar de la vacuna y todos los rezagos del pasado–, este es un gasto que sigue siendo insuficiente”.
En el análisis y la aprobación del Paquete Económico no se esperan grandes modificaciones.
Fernando Galindo Favela, diputado por el PRI, secretario de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, así como integrante de la Comisión de Hacienda y Crédito Público en San Lázaro, adelanta a este semanario:
“Tenemos que revisar a profundidad en la Cámara de Diputados y en la de Senadores, que también aprueba la Ley de Ingresos, la mejor información disponible al momento de aprobarla. En materia de gasto no vemos un programa de reactivación económica, donde se destinan recursos a las pequeña y mediana empresas.”
Agrega que “un tercer elemento es que no hay medidas para suavizar el impacto que han tenido las familias mexicanas por la pandemia, como la deducción de colegiaturas y de gastos médicos, ya que el gasto de los bolsillos se ha incrementado a raíz del covid-19. En materia de inversión no hay estímulos, una medida sería deducir los gastos en inversión”.
Subsecretario de Egresos de la SHCP en el sexenio de Enrique Peña Nieto, Galindo Favela apuesta por la generosidad política y técnica de los legisladores de Morena.
“Están claros los números en la Cámara. El grupo parlamentario tiene los instrumentos, va a hacer un análisis a profundidad en materia de ingresos, cambios al código fiscal de la federación, el ISR, el IVA; hay que dar argumentos y creo que debe haber generosidad política y técnica para poder adecuar lo que se presentó. No es el momento de crear impuestos, no es el momento de aumentarlos, pero sí de dar estímulos.”
Galindo coincide en que el Paquete Económico no está adaptado a la realidad que vive el país al ser “muy optimista”.
“Hay una variable que llama mucho la atención: la estimación de la producción petrolera. Eso se ve muy complicado de alcanzar y más allá tiene implicaciones significativas en la Ley de Ingresos, que puede llevar a sobreestimar los ingresos que vas a tener el próximo año y planear de manera equivocada, tanto en la federación como en las entidades federativas y municipios”, alerta.
Por su parte, la panista Patricia Terrazas, quien preside la Comisión de Hacienda y Crédito Público en la Cámara de Diputados, acusa, en entrevista, que “son los proyectos faraónicos del presidente que no toman en cuenta a las gubernaturas; que en tiempos de pandemia no se les aumentó el presupuesto en salud.
“Es el presupuesto del presidente que está pensando en la próxima elección. Un presupuesto gravoso, que sólo está maquillando.”
La Ley de Ingresos será votada por el pleno de la Cámara de Diputados a más tardar el 20 de octubre, para posteriormente enviarla al Senado, donde se aprobará el 31 de ese mes. Mientras que el 15 de noviembre es la fecha límite para que los diputados aprueben el PPEF.








