De Roberto Gil Zuarth

De Roberto Gil Zuarth

Señor director:

Le pido publique la siguiente carta, dirigida a Álvaro Delgado:

Me refiero al texto titulado “Expresidentes y la cúpula panista, en el carrusel de la corrupción”, publicado en la edición número 2286 del semanario Proceso, del 23 de agosto, en las páginas 14 a 18.

1. Sin rigor periodístico reproduce información que ha sido previamente desmentida en las fuentes originales de difusión.

2. La “información” publicada con respecto a mis operaciones financieras es falsa. No existe en tipo, grado o monto una operación de esa naturaleza en ninguna de mis actuales o pasadas cuentas bancarias, fiduciarias o de inversión.

3. Reconozco su enorme esfuerzo en tergiversar las declaraciones del caso Lozoya con el fin de vincularme a esos hechos. Pero lo que no logró el delincuente confeso con su delación, difícilmente usted lo conseguirá con insinuaciones.

4. Le solicito atentamente conserve el dispositivo y/o medio, físico o electrónico, en el que consta la declaración que usted entrecomilla y que, supongo, fue reproducida con consentimiento de su emisor. Es un dato de prueba que en su momento le requeriré judicialmente, debido a que, de ser cierta, podría actualizarse el delito previsto en el artículo 63 de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita.

Sirva publicar la presente aclaración en términos de lo dispuesto por el artículo 6 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y de su ley reglamentaria.

Sin otro particular, quedo de usted.

Atentamente,

Roberto Gil Zuarth

Respuesta del reportero

Señor director:

Todas las fuentes en mi reportaje están debidamente identificadas. Yo no le imputo nada: es la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), que investiga sus cuentas, y Emilio Lozoya Austin, quien describe su relación con el empresario Federico Martínez Urmeneta, supuesto socio de Carlos Salinas.

Atentamente,

Álvaro Delgado