“Pinceles solidarios” con los colegas artesanos

Con el interés de apoyar y reactivar la economía creativa en sectores especialmente dañados por el confinamiento, el galerista José Ignacio Aldama organizó un proyecto que, aun cuando se percibe como una tradicional venta colectiva, es una interesante propuesta que incide en la solidaridad social que deberían tener todos los artistas visuales que han sido beneficiados con una beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), la conveniencia de establecer alianzas, y la responsabilidad comercial de no abaratar las cotizaciones de los artistas.

Integrado con 74 obras de 48 pintores que coinciden con los lenguajes estéticos y artísticos que promueve la galería Aldama Fine Art, el proyecto­ Pinceles solidarios consiste en una venta virtual con duración de un mes –del 1 al 31 de agosto–, que tiene como objetivo donar el total de los ingresos a Ensamble Artesano. Una plataforma virtual de emprendimiento social creada el pasado mes de marzo, durante las primeras semanas de la emergencia sanitaria, para actuar como un espacio de intercambio y colabo­ración entre comunidades de artesanos y organizaciones que los apoyan.

Estructurada con base en un esquema que incluye un apoyo de producción de 9 mil pesos por artesano, la asesoría de profesionales del diseño durante tres meses, la difusión virtual de los productos elaborados y la remuneración de 100% de las ventas obtenidas, Ensamble Artesano ha apo­yado desde su inicio a aproximadamente 2 mil 700 artesanos de 20 estados de la República que trabajan en distintas técnicas artesanales. El ingreso de la venta de Pinceles solidarios permitirá aumentar el número de artesanos beneficiados.

Promovida a través de un impecable catálogo virtual que incluye fotografías de los artistas y de las obras, pequeñas semblanzas curriculares de cada uno y la información del precio de cada pieza, Pinceles solidarios da visibilidad a un territorio pictórico de la creación contemporánea mexicana; en él abundan lenguajes figurativos de distintas poéticas realistas que, con predominio de paisajes y escenas cotidianas, se caracterizan por su excelente factura y la ausencia de estridencias experimentales.

Realizadas por artistas nacidos entre 1950 y 1992 –con excepción de Vicente Rojo, nacido en 1930, y Mario Almela, en 1940–, las obras ofrecen un panorama de diferentes trayectorias que oscilan entre el prestigio de Vicente Rojo como creador y becario emérito, numerosos artistas de carrera media que gozan o han gozado en varias ocasiones de la beca del Sistema Nacional de Creadores –José Castro Leñero, Beatriz Ezban, Eric Pérez, Ignacio Salazar–, y algunos noveles y emergentes que, como Ana Miriam Peláez y Joaquín Flores, han sido apoyados con la beca de Jóvenes Creadores.

Tanto la selección de las piezas como la definición de su precio fue responsabilidad de los propios artistas, quienes, pertenecientes al establo de Aldama Fine Art o invitados para esta ocasión, aceptaron donar el 100% de la venta. Una decisión generosa de los pocos que nunca han gozado de una beca del Fonca, como Carlos Pellícer. En el caso de los becarios, ya era tiempo que se solidarizaran retribuyendo con un poco de lo mucho que han recibido. 

Con precios que oscilan entre 5 mil y 200 mil pesos, obras realizadas entre 1994 –Luis Argudín– y 2020 –Roberto Parodi, Javier Areán, Joaquín Flores–, y un rotundo predominio de prácticas pictóricas –aun cuando hay algunos grabados–, el proyecto comprueba el dinámico protagonismo que tiene la iniciativa privada en el devenir artístico de nuestro país. 

Y mientras ellos actúan, la Secretaría de Cultura, con Alejandra Frausto como titular, regatea los apoyos y se mantiene en silencio.

https://aldama.com/files/PINCELES%20SOLIDARIOS.pdf