Catedral en reconstrucción

El 15 de abril de 2019 a las 18:20 la catedral de Notre-Dame comenzó a incendiarse. En ese momento se celebraba una misa y los guardias de seguridad evacuaron el lugar. Al parecer la causa fue un cortocircuito en la instalación eléctrica, ocurrido en el techo de la nave central que se estaba reparando. El tejado era sostenido por vigas de madera antiquísima que inmediatamente se prendieron. El fuego se extendió y lo derribó junto con la aguja central. Luego la propagación fue hacia los dos campanarios.

La intervención rápida de los bomberos impidió que estallaran las vidrieras medievales y el órgano sufriera daños importantes. Afortunadamente, como la catedral se encontraba en reparación, muchas de las reliquias estaban resguardadas. Después de nueve horas se controló el fuego.

Ante el suceso, diferentes medios entrevistaron al escritor galés Ken Follet porque lo estimaban como un especialista en catedrales medievales. En su novela Los pilares de la tierra narró la construcción de la de Kingsbridge y el desarrollo de la arquitectura gótica. Las respuestas que dio lo involucraron, y por el amor y significado que tiene por Notre-Dame decidió escribir un ensayo: Notre-Dame (Plaza y Janés. México; 2019. 78 pp.), cuyos derechos serán para la reconstrucción.

En su trabajo Follet hace un rápido repaso de la historia de la catedral en cuatro partes. Inicia en 1163 cuando el obispo Maurice de Sully decide ampliarla e indica cómo el proyecto y la construcción son colectivos e internacionales, pues participaron artesanos de varios países.

La segunda parte sucede en 1831, cuando aparece la novela de Víctor Hugo, Nuestra Señora de París, donde canta la belleza del recinto y denuncia su deterioro.

Gracias a esa novela se inició en 1844 su restauración, bajo la dirección del arquitecto Eugène Viollet-le-Duc, quien sustituyó la aguja por una más alta.

La cuarta parte acontece en 1944, cuando el general De Gaulle, el 26 de agosto, celebra la liberación de París con una misa en la catedral. Finalmente Follet hace una conclusión al señalar el sentido que tienen las catedrales no sólo para la religión, sino para las personas, como lugares de encuentro y contacto con la dimensión espiritual.

Notre-Dame es un brevísimo ensayo escrito con gusto por Follet, quien transmite la importancia para la cultura de esa joya y la destaca como un trabajo colectivo en la que han participado diferentes clases y grupos sociales a lo largo del tiempo.