A finales del año pasado la revista Proceso crea varias colecciones editoriales para dar a conocer narraciones, investigaciones y ensayos inéditos o poco difundidos. El acervo cuenta, entre otros, con los siguientes títulos: Pueblos originarios: apaches, dakotas, mayas, mazahuas, raramuris…, de José Vicente Anaya; De “Gutierritos” a “Nada personal: un viaje por la telenovela en México, de Florence Toussaint; Yo te bendigo vida. Amado Nervo crónica de vida y obra, de Carlos Monsiváis; Ellas. Las mujeres del 68, y la novela Isjir. Retrato de un emigrante iraquí, ambos de Susana Cato.
En este grupo aparece la narración de la colección Literaturas Diamante en bruto, de Alejandra Trigueros, actriz, dramaturga y escritora que ha dado a conocer 13 obras dramáticas y la ficción: En dirección prohibida (2013). Diamante en bruto narra los últimos meses en la vida de Gerardo Campos. La historia inicia cuando decide escribir sus memorias y le pide a su hija Celeste ayuda. Así redacta algunos recuerdos y consejos para los familiares, al tiempo que conocemos lo que vive en el momento presente. El acto de referir lleva a un repaso rápido de su vida, alegrías, gozos, amores, hijos, divorcio y fracasos. Hasta llegar a la enfermedad que terminará con su vida.
El relato lo estructura Alejandra Trigueros a través de la incorporación de diálogos, descripciones en tercera persona, notas, recuerdos de algunos personajes secundarios… y el uso de algunas cartas del tarot para remarcar los sucesos, gestos, maneras…. significativos. En Diamante en bruto Alejandra Trigueros plantea un acercamiento a la muerte por medio de recuperar la vida gozosa del padre. El acto de escribir, charlar y rememorar lleva a que los familiares se acerquen por identificación, manifiesten sus dolores y entiendan el deceso no como un fin, sino como parte del proceso natural de la existencia.
Diamante en bruto es una novela bien narrada con momentos hilarantes, tristes y reflexivos.








