“Contraté un crédito con Infonavit y después de 13 años debo casi lo mismo”

Señor director:

Mediante la presente carta deseo dar a conocer mi caso y la inutilidad de los servicios de consulta que ofrece el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit). Infotel no justifica su existencia, nuestras aportaciones han sido mal empleadas; además, los ejecutivos de las distintas unidades de servicio son prepotentes y se sienten dueños del instituto.

El 2 de mayo de 2007 adquirí una vivienda, el pie de casa es de 35 metros en 121 metros de terreno. Al principio de mi crédito tenía un salario que me permitía abonar al último año más de 7 mil 300 pesos bimestrales, incluyendo la aportación patronal. Sin embargo perdí mi empleo y aun así no dejé de pagar. 

Me puse a calcular los pagos que he hecho y este es el resultado: el costo inicial de la vivienda fue de 293 mil 249 pesos con 92 centavos, de gastos por concepto de impuestos y escrituración fueron 18 mil 59 pesos, de ahorro en cuenta de vivienda fueron 70 mil 269 pesos con 25 centavos, de crédito Infonavit a pagar por 30 años, con el 9% de intereses, fue de 241 mil 39 pesos con 19 centavos… De pagos a capital vía nómina han sido 147 mil 157 pesos con 49 centavos y los pagos de intereses y actualizaciones anuales ascienden a 179 mil 430 pesos con 19 centavos. El total pagado a la fecha es de 326 mil 587 pesos con 68 centavos. 

No obstante, según mi último estado de cuenta (mayo 20) el saldo es de 226 mil 236 pesos con 99 centavos. A la fecha he pagado el 136% del crédito.

Cuando perdí mi empleo, como dije líneas arriba, seguí pagando mi crédito Infonavit; solicité la negociación para la disminución de mi pago, llamé a Infonatel y acudí a la Delegación Año de Juárez donde, pese a estar al corriente, me obligaron a acudir a un despacho jurídico, lógicamente cargando dicha comisión a mi estado de cuenta 

Como se puede notar, a más de 13 años, el saldo de mi préstamo sigue casi igual que cuando lo contraté. 

Mi deber moral me indica alertar de esta situación a quienes deseen una casa; piénsenlo bien porque al contratar con el Infonavit es un infierno de intereses y actualizaciones anuales (UMAS).

Acudo a este medio porque tardaron un año y medio en responderme cuando acudí a negociar la disminución de mis pagos ante la Dirección General del Instituto. 

Atentamente, 

Isidoro Héctor Martínez Pineda