Otro zarpazo a la Ruta de la Amistad

Poco a poco el extraordinario proyecto de Mathias Goeritz para la Olimpiada Cultural de México 68, fue desdibujándose. Y a medio siglo de su creación, prácticamente las 22 esculturas monumentales de artistas de 18 países invitados que la conformaron, han sido reubicadas, comidas por la mancha urbana. Ahora un puente vehicular en Cuemanco amenaza borrar de la vista la obra de Helen Escobedo, Puertas al viento, ante los esfuerzos desesperados del Patronato defensor del conjunto.

La construcción de un puente para el tránsito vehicular en Periférico Sur y Canal Nacional, en Cuemanco, provocó el rechazo no sólo de ambientalistas que advierten sobre los impactos en áreas naturales protegidas de Xochimilco, sino de los propios habitantes y organizaciones civiles, quienes interpusieron un amparo para detener las obras.

Desde su inicio, los trabajos pasaron por alto que en el entorno, sobre avenida Periférico, se encuentra la monumental escultura Puertas al viento, que la mexicana Helen Escobedo (1934-2010) realizó para la Ruta de la Amistad, convocada por el artista plástico Mathias Goeritz como parte del Programa Cultural de las Olimpiadas de México 68.

Mediante un amparo, vecinos de las delegaciones Coyoacán, Iztapalapa, Tlalpan y Xochimilco lograron la suspensión de las labores el 24 de mayo, pero el martes 2 de junio esa suspensión fue revocada por el juez Quinto de Distrito en Materia Administrativa del Primer Circuito, Juan Carlos Guzmán Rojas. Y se dio al gobierno de la ciudad un plazo de cinco días para establecer mecanismos que eviten algún daño ambiental.

Así, el mismo martes se reiniciaron los trabajos –a cargo de la compañía Impulsora de Desarrollo Integral, SA de CV (IDINSA)– para la nueva vialidad, de 23 mil 242 metros cuadrados de superficie de rodamiento y un costo de 680 millones de pesos, dada a conocer en septiembre de 2019 por la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum junto con otros dos proyectos viales.

Patrimonio tangible

Apenas en octubre de 2018, la Ruta de la Amistad –que Goeritz planeó con el espíritu festivo y fraternal de las Olimpiadas Culturales ideadas por el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez– fue declarada Patrimonio Tangible de la Ciudad de México, como legado urbano y artístico para el mundo. El entonces secretario de Cultura, Eduardo Vázquez Martín, subrayó que el decreto de declaratoria es un instrumento jurídico para su protección.

Pero este símbolo del arte contemporáneo parece condenado desde su nacimiento por una falsa idea del progreso y la modernidad que ha privilegiado el uso del automóvil, permitiendo a la vez que su sede original, en el tramo de San Jerónimo a Canal Nacional de Periférico Sur, fuera invadida por torres, anuncios espectaculares, y enormes puentes y segundos pisos.

Ello obligó a que el Patronato Ruta de la Amistad, AC, creado en 1994 para hacerse cargo de la conservación de las 22 esculturas de igual número de artistas representantes de 18 países que conformaron el conjunto, propusiera su traslado a dos tréboles: El primero, en la esquina de Periférico e Insurgentes; y el segundo, en Insurgentes y Viaducto Tlalpan.

Puertas al viento de Helen Escobedo, y Señales de Ángela Gurría, que cierran la Ruta de la Amistad, son las dos únicas obras de mujeres.

Proceso buscó al ingeniero Juan Carlos Fuentes Orrala, director general de Construcción de Obras Públicas de la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) del gobierno capitalino, para saber qué sucederá con la primera de ambas estructuras, pues la vía de Cuemanco se está realizando sin protegerla y destruyendo por completo el espacio que la rodeaba.

Restaurada a principios de 2018 por el Grupo Peña Verde, se buscó dar a la figura escultórica un entorno amable y natural con la siembra de plantas de maíz en el terreno donde se encuentra, pero todo fue arrasado para instalar ahí un paradero de microbuses.

El Patronato Ruta de la Amistad no ha cejado en sus intentos para hacer frente a la nueva obra pública y enfrentar las afectaciones que desde hace años recaen sobre el monumento. Su presidente Luis Javier de la Torre cuenta que cuando los microbuses llegaron se acercó a Andrés Lajous Loaeza, secretario de Movilidad de la Ciudad de México (Semovi), quien “jamás nos hizo caso, no le importó la pieza”. Le respondió que no podía actuar porque no sabía de quién eran los terrenos. Incluso, añade, hubo disposición de los microbuseros para trasladarse a otros espacios que ellos mismos adecuarían, pero el funcionario no aceptó.

DEcidieron acudir entonces con el secretario de Cultura de la ciudad, Alfonso Suárez del Real, quien junto con autoridades del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) propuso continuar con el proyecto del traslado de la obra planeado desde 2012, cuando se construyó el segundo piso del Periférico. Un recorte presupuestal obligó a suspender ese plan y dejó varadas tanto la pieza de Escobedo como la del francés Olivier Seguin, Anónimo.

Suárez del Real reiteró ahora al reportero Armando Ponce de Proceso que se tiene previsto colocar la obra en el conjunto de tréboles de la avenida Insurgentes. Y añadió que el cuidado de la Ruta está a cargo totalmente del Patronato “que ha hecho un trabajo extraordinario”, aunque el gobierno capitalino la haya declarado Patrimonio Tangible y con ello adquiriera un compromiso para su preservación, como dijo en su momento su antecesor Vázquez Martín.

Cuando se comenzó a hablar de la construcción del paso vehicular de Cuemanco, De la Torre pensó en la posibilidad de concluir el traslado. Para ello se acercó al titular de Obras y Servicios, Jesús Antonio Esteva Medina, quien –según él– se mostró totalmente abierto y receptivo. Incluso dio “su palabra” de que el tema se resolvería.

La insistencia del Patronato, sin embargo, se condicionó a que el monumento se moviera antes del inicio del puente, no sólo para que ambos trabajos se hicieran con tranquilidad, sino para evitar el riesgo de algún daño. Pero las obras comenzaron, y con ellas las protestas de los habitantes de las delegaciones mencionadas y de especialistas, como el doctor Luis Zambrano, del Instituto de Biología de la UNAM.

El investigador recordó (en entrevista con el diario Reforma) que Xochimilco, junto con el Centro Histórico de la Ciudad de México, fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO desde 1987, y que obras como el puente ponen en juego esa designación.

Además, cuestionó el estudio Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), al cual consideró “una justificación forzada” para realizar la obra, cuando debería ser una herramienta de protección ecológica:

“Es una MIA muy pobre, con muchos errores técnicos. Es evidente que fue hecha con prisas.”

Emblema

La propia empresa constructora, IDINSA, señaló en un escrito que, si bien las colindancias de las zapatas para el volado del puente no representaban problema alguno para el monumento, pues no afectarían su cimentación –quedaban a 2.60 m de distancia–, es necesario reubicarlo, ya que el paso elevado cubrirá la visibilidad de un emblema. 

Recomendó asimismo que mientras se hicieran los trámites correspondientes, se protegiera la estructura artística verde-azul con una cubierta de polietileno, para impedir la entrada de polvo. Pero nada se ha hecho. De 18 m. de altura y realizada en concreto armado, la artista eligió esos colores para Puertas al viento debido a que la zona de Cuemanco se caracterizaba por el verde de los campos de alfalfa bajo el cielo azul de la cuidad.

El presidente del Patronato dice que ellos también pensaron en la ayuda de IDINSA.­ Le propusieron financiar el traslado y así resolverían lo que quizá significaba un “estorbo” para la edificación vial. Pero la Sobse encargó el proyecto de reubicación a Fuentes Orrala, quien les ha explicado que está a la búsqueda de los recursos económicos, y ha rechazado la propuesta de que se haga con financiamiento de la constructora.

Vale recordar que el proyecto de traslado de las obras de la Ruta de la Amistad, iniciado en 2012, ya logró la reubicación, en el trébol de Periférico e Insurgentes, de las siguientes:

Hombre corriendo de Germán Cueto (México), Las tres Gracias de Miroslav Chlupac (Checoslovaquia), El ancla de Willi Gutman (Suiza), Torre de los vientos de Gonzalo Fonseca (Uruguay), Hombre de paz de Constantino Nivola (Italia), Sol de Kyoshi Takahashi (Japón), Muro articulado de Herbert Bayer (Austria-EUA), Jano de Clement Meadmore­ (Australia), México de Josep María Subirachs (España), Reloj solar de Grzegorz Kowalski (Polonia), Señales de Ángela Gurría, Disco solar de Jacques Moeschal (Bélgica), La rueda mágica de Todd Williams (EUA) y, justo enfrente, sobre Periférico, quedó Sol nípedo de Pierre Székely (Hungría).

En el trébol 2, de Periférico y Viaducto Tlalpan, se colocaron Tertulia de gigantes de Joop J. Beljon (Países Bajos), Puerta de paz de Yitzhak Dazinger (Israel) y Charamusca africana de Mohamed Melehi (Marruecos). 

Ambos proyectos se hicieron con la empresa de restauración, conservación y reubicación del patrimonio cultural CAV Diseño e Ingeniería, encargada también en su momento de las 18 esculturas del conjunto “Columnas” de Santa Fe, reubicadas en la avenida Vasco de Quiroga y el Parque La Mexicana.

Luis De la Torre reitera que el traslado de las obras de Escobedo y Seguin se detuvo porque se acabó el presupuesto, pero comenta que CAV ya tenía elaborado el proyecto de ingeniería. Trabajó con éxito con prácticamente todo el conjunto escultórico de la Ruta, por lo cual solicitaron al gobierno que se hiciera también un trabajo de excelencia en el caso de Escobedo por tratarse de una obra declarada Patrimonio, y porque además es el puente el que invade el espacio de la pieza.

Sugirieron además revisar los costos con dicha empresa, y agregaron que el propio Patronato pediría reducirlos en lo posible, sin sacrificar la calidad. Pero el ingeniero Fuentes decidió comenzar con otra compañía que supuestamente bajaría 50% el presupuesto y les pidió le dieran los datos de la planeación anterior, a lo cual no accedieron.

Sin marcha atrás

En una breve conversación telefónica, Fuentes Orrala reitera a este semanario que los trabajos del puente continúan; incluso, dice, ya se publicó la suspensión definitiva al amparo de los vecinos, siempre y cuando el gobierno de la ciudad cumpla con los lineamientos y las medidas de mitigación que demanda la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) del gobierno de la Ciudad.

Esa institución, según publicó el diario La Jornada el 2 de febrero pasado, pidió a las organizaciones ciudadanas y vecinales que se oponen a la vialidad, el pago de 8 mil 161 pesos para tener acceso a la MIA. Aunque la ley dice que la MIA puede consultarse de manera directa, las autoridades les han señalado que las primeras 60 fojas, de las 3 mil 248 que integran el expediente, son gratuitas, pero por el resto deben pagar.

Aunque IDINSA reconoce que la creación artística perderá visibilidad, el funcionario insiste en que el trazo del puente no la afecta. Dice:

“Pero sí, nos están pidiendo llevarla a otro sitio por parte del Patronato, entonces estamos trabajando en ello para conseguir los recursos y poder moverla.”

Precisa que el presupuesto debe provenir del gobierno de la Ciudad de México. Y que ellos no consideran trabajar con CAV:

“No, porque ya le expliqué al director del Patronato que desconozco cómo se haya contratado cuando se hicieron los segundos pisos y las autopistas. Entiendo que la propia autopista urbana, como fue una inversión privada, le pagó a la empresa para que moviera todas las esculturas.

“En este caso, nosotros –al no tener los recursos– no la incluimos en el concurso (de la construcción). Entonces una vez que se consigan los recursos, necesariamente tendremos que llevar a cabo una licitación, es lo que nos marca la normatividad, la ley, para poder moverla.”

El ingeniero indica que el puente deberá estar terminado en diciembre de este año, y asegura que para entonces también tendría que haberse realizado el traslado de Puertas al viento.

–Usted, que es ingeniero, precísenos si no es mejor que el traslado de una pieza tan grande y voluminosa se haga cuando el terreno aún está algo libre.

–Sí, de hecho así lo vamos a hacer.

Pero confiesa que no se tiene aún alguna fecha.

La dependencia se comprometió a enviar a Proceso más información, en la que se incluyera el presupuesto para reubicarla. Sin embargo, al cierre de esta edición no llegó.

Para De la Torre, al margen de que los jueces permitan o no que el puente se concluya, en el caso de la escultura no hay marcha atrás: deberá trasladarse, pues de otra manera quedará sepultada en esta gigantesca obra de infraestructura; en cambio, en el trébol dos se tiene un gran terreno verde para su aprecio total.

No en balde fue concebida por la artista mexicana como Puertas al viento.