Las prisas de la industria automotriz

MONTERREY, NL.- Con la cuarentena impuesta por la pandemia de coronavirus la industria automotriz nacional sufrió un severo golpe. Los consumidores se encerraron, la gente dejó de trabajar y percibir ingresos, y ya no hubo manera de comprar autos, señala Manuel Montoya, director general del Cluster Automotriz de Nuevo León.

Sólo en esta entidad unas 90 mil personas que se dedican a este ramo de la economía pararon, dice en entrevista. En marzo, abril y mayo no hubo producción ni venta.

“Las fábricas han estado paradas por la contingencia. Ha sido una etapa difícil donde hemos tenido que dejar de producir. Los trabajadores aquí en Nuevo León se quedaron en casa. Fue bueno para la salud, pero en términos económicos tenemos que ver que fue un tiempo en el que no se produjo. No hubo ganancias”, señala en conversación telefónica el también presidente de la Red Nacional de Clusters de la Industria Automotriz.

El mercado principal de México es Estados Unidos, dice. La tercera parte de los autos fabricados allá, tienen piezas hechas aquí.

Al país le urge producir, afirma, porque las plantas de Estados Unidos ya están carburando y necesitan las partes que fabricamos.

En Nuevo León la industria automotriz se reactivará en medio de una ola creciente de contagios de covid-19. Hasta el jueves 28 se habían registrado 2 mil 463 casos nuevos, 120 de los cuales ocurrieron en 24 horas. Además ya hay 101 fallecimientos; nueve en el último día.

Pese a todo era indispensable que la gente regresara a las plantas, dice Montoya, y explica que el sector se reabre por presión de productores de Estados Unidos, pero, principalmente, de los mexicanos que demandaban ya que les permitieran volver a encender los motores en centros de trabajo que agonizaban por falta de ingresos.

“No sólo hubo presión de parte de la industria de allá. La de aquí estuvo presionando al gobierno porque ya necesitábamos empezar a trabajar. Nuestro principal cliente en la industria automotriz mexicana son las plantas armadoras americanas. Ellos no pueden empezar a fabricar coches sin piezas hechas en México. Creo que no hay un solo coche en Estados Unidos que no tenga un componente hecho en México.”

Los protocolos para la reactivación son estrictos. Montoya dice que en el rubro de los autos las medidas son severas, como en cualquier otro ramo de la economía. Todas las plantas de manufactura tienen que observar protocolos rígidos y detallados.

Por eso afirma que el regreso al trabajo no debe significar un problema para el patrón ni para el empleado, pues si todos cumplen con las medidas de seguridad e higiene, nadie debe contagiarse.

El reto era sobrevivir

En 2019 en México se vendieron 1 millón 313 mil 727 automóviles, de los que unos 700 mil fueron hechos aquí y el resto importados, señala Montoya. Sin embargo, la producción de autos en el país tiene mayormente un destino de exportación. Salieron de fábricas mexicanas 3.9 millones de vehículos el año pasado, de los cuales fueron llevados al extranjero 3.2 millones y el resto se quedó aquí para su venta.

Pero este año todo el flujo de compras y ventas se ha trastocado por la pandemia, que ha provocado estragos en la industria.

Cada empresa ha sobrevivido de acuerdo a sus estrategias particulares, buscando conservar su fuerza de trabajo, en lo más posible. En marzo, cuando se inició la cuarentena, la mayoría redujo las jornadas laborales y hubo paros técnicos.

Lo que hicieron muchos empresarios fue buscar esquemas de financiamiento para evitar que sus proveedores clave se quedaran sin flujos. Por ejemplo, la empresa Metalsa, que provee a la industria estructuras metálicas para vehículos pesados y ligeros, hizo un plan para financiar a sus propios proveedores.

La firma, integrada al cluster Nuevo León, adelantó los pagos de productos que le serían entregados en los meses próximos, para mantener a flote a las demás empresas que les surten de insumos y otros servicios.

Las empresas ya se aprestan a reabrir, después de que el martes 12 el Consejo de Salubridad General incorporara a la lista de esenciales las industrias automotriz, minera y de construcción, para que se reactivaran el 1 de junio.

En el negocio automotriz ya todos los interesados saben que les han sido impuestas estrictas medidas de higiene, con protocolos desarrollados desde el IMSS.

El director del cluster automotriz nuevoleonés considera que debe haber pequeñas y medianas industrias que quebraron porque no soportaron la falta de ventas. Hubo mucha gente que se quedó sin empleo y sin dinero, no pudo comprar su coche.

Sin embargo observa con optimismo el futuro para las empresas del ramo. Hasta ahora la reactivación es lenta, pues las empresas que fabrican autos lo hacen con un solo turno. Pero en el contexto del T-MEC habrá oportunidad para que proveedores en México vendan más a compradores de Estados Unidos.

Reactivación

En Nuevo León ya se inició la producción de autos. Versiones de prensa indican que KIA Motors y sus 14 proveedores iniciaron operaciones el martes 26 a 40% de su capacidad, con un solo turno laboral, en el municipio de Pesquería, luego de dos meses de haber suspendido la producción por la emergencia sanitaria.

Según esta información, tras contar con la aprobación del IMSS, la firma surcoreana trabaja con medidas de seguridad que incluyen tapetes sanitizantes, barreras físicas en contenedores, estaciones sanitizantes y gel antibacterial en entrada y áreas de trabajo, así como el empleo de la sana distancia en todas las áreas.

De igual manera a partir del 1 de junio abrirá en Nuevo León 64% de empresas nuevas esenciales, socias del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index).

Carlos Valdez Andrade, presidente del organismo empresarial en la entidad, dio a conocer que son 185 las firmas asociadas en las áreas de fabricación de transporte, construcción y minería las que ya cuentan con aprobación del IMSS para abrir el día que termine la jornada nacional de sana distancia.