Hace cinco años el espectáculo sufrió un ataque al corazón con la prohibición de animales. Ahora el covid-19 lo aisló. En entrevistas con Proceso, representantes de las empresas circenses Hermanos Vázquez y Atayde, y la asociación de empresarios y artistas del gremio (UNEAC), explican la afectación y sus luchas por sobrevivir. Los Vázquez, por ejemplo, interrumpieron por primera vez su cumpleaños, el 50, que deseaban celebrar todo el 2020.
El ilustre Circo Hermanos Vázquez iba a festejar en sus shows de todo 2020, sus 50 años –cumplidos en diciembre pasado–, pero el covid-19 pospuso la conmemoración.
“Esta pandemia ya es parte de la historia del medio siglo del circo”, señala vía telefónica José Vázquez desde Donna, Texas, Estados Unidos, donde radica.
Al instante, resalta:
“En la existencia del Circo Hermanos Vázquez es la primera vez que para sus presentaciones, ¡bueno!, esto de suspender las funciones es inusitado para todos los circos modernos del mundo.”
Parte de la celebración era regresar a México, y ahora será en 2021, dice. José, quien labora con sus cuatro hermanos: Jesús, Aldo, Guillermo Jr. y Ramón, además de su padre Guillermo, se muestra no obstante optimista:
“Sin embargo nosotros estamos de fiesta, celebrando 50 años de un espectáculo que comenzó con la familia Vázquez, con mis padres, y que hemos podido continuar. Somos la tercera generación y ya viene la cuarta. Este circo nació en la Ciudad de México. Después de recorrer todo el país y Centroamérica, desde Guatemala a Panamá; en 1993 nos presentamos en Estados Unidos. Luego decidimos radicar en esta nación, en la cual cumplimos 25 años este 2020. Aquí trabajamos en todas las ciudades y nos ubicamos donde se halla nuestra gente latina.”
La imposibilidad de que el circo efectué en este momento su tour anual (de febrero a diciembre) “afecta a todas las familias de nuestros colaboradores y artistas”. Detalla:
“Somos casi 200 personas, y de cada una de ellas depende su familia. Esa es nuestra preocupación. Como estamos establecidos en Estados Unidos como empresa, aplicamos para una ayuda del gobierno, y contamos con un préstamo para ponerlo directamente en la nómina. Eso fue casi al comienzo de la pandemia. Desafortunadamente no cubre a todos, porque están los artistas independientes y los nuestros.”
El exmalabarista asegura que todos se encuentran listos para trabajar:
“Nos hallamos fuertes, bien, y podemos continuar. Este trabajo lo vemos como una bendición de Dios porque consiste en divertir. Somos como una válvula de escape para la población, y en el futuro espero logremos que se olvide un poco el covid-19.”
Manifiesta que desean ser el circo número uno en el mercado hispano de Estados Unidos y en América Latina:
“Para ello, tratamos de combinar la tradición del circo con la modernidad, la nueva tecnología. Para este año contratamos a los mejores trapecistas que hay en la actualidad, son una familia de Venezuela que realiza el cuádruple salto mortal. A principios de este año obtuvieron el primer lugar en un festival en Montecarlo. Igual, logramos emplear a un payaso italiano, también primer premio de Montecarlo, David Larible.”
Este año los Vázquez iniciaron sus presentaciones en Brownell, al sur de Texas, cuando empezó la pandemia en Estados Unidos:
“Poseemos unas oficinas con terrenos y ahí el circo se guarda, por fortuna estábamos cerca.”
En su canal de YouTube, la empresa transmite videos de sus anteriores temporadas, desde 2001. Y el pasado 30 de abril, Día del Niño, fue invitado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, a través de la asociación Todos Somos Circo, para una intervención virtual.
El apoyo del pueblo
La Unión Nacional de Empresarios y Artistas de Circos Mexicanos, A. C. (UNEAC), conformada por 30 socios y creada en 32 años, logró reunir a 20 grupos circenses para el espectáculo Circotón, trasmitido con éxito por Facebook Live el pasado 10 de mayo, donde vendieron un pase anual a 500 pesos para apoyar los salarios de varias carpas, ya que las más chicas están conformadas mínimo por 12 familias.
Charly Webets, vocero de la unión presidida por Judith Fuentes, expresa en video por WhatsApp:
“La gente del circo ahora sacó la casta, de salir de un ambiente de confort a un mundo muy diferente. Todos los circos de esta asociación paramos las funciones a mediados de marzo pasado. En lo personal, ya que soy parte del circo Webets, llevo más de 75 días recluido, desde el 19 de marzo. La mayoría de los que son parte de la UNEAC lleva entre 60 y 70 días resguardada. Ha sido un duro impacto porque no sólo es la cuestión de la salud, también la económica.”
Expayaso de profesión, recordó que en realidad la comunidad circense lleva cinco años luchando duramente por dos razones: Primero, por la baja de taquilla desde hace 14 años por la violencia del crimen organizado, ya que “en los lugares más complicados” la gente no sale de sus casas; y segundo, “tras el desprestigió que el Partido Verde Ecologista efectuó” con su propuesta de prohibir a los animales en los circos con la Ley General de Vida Silvestre, que entró en vigor el 8 de julio de 2015. Denuncia:
“¡Esa disposición reglamentaria fue un golpe mortal! Casi termina una tradición de un espectáculo en vivo y familiar y que es el número uno a nivel mundial. Nos transformamos rápido sin animales, pero nos afectó más la campaña de descrédito. ¿En qué nos afectó lo de los animales? En el corazón a changuitos y tigres les dio mamila… en fin, los cuidamos desde pequeños, no los maltratábamos. El punto es que venimos de ese golpe económico y muchos dicen que debemos tener el hábito del ahorro, pero por mucho que yo ahorre debemos mantener a una familia y en una situación muy crítica. Y la mayor parte de las ganancias lo invertimos para mejorar el negocio.”
Webets (Ciudad Juárez, Chihuahua, 1973) narra:
“Las personas del circo, desde el trabajador de la limpieza, las taquillas, las oficinas, la dulcería, los acomodadores, los choferes, los técnicos, los ingenieros de sonido e iluminación, los electricistas y obviamente el talento artístico, no estaban preparadas para resguardarse tantos días. A los 15, reaccionamos los socios y platicamos a fondo: ¿qué sigue?, ¿cómo mantenemos a tantas familias varadas? No podemos decir ‘¡Hasta aquí llegamos, no!’, porque poseemos una responsabilidad mutua.
“En un momento los carritos de sonido se convirtieron en carros de venta de fruta, verdura, algodones y palomitas, en fin, para llevar el alimento a nuestras casas. Los circos que se quedaron en varias ciudades los han apoyado el pueblo mexicano, con el cual estamos muy agradecidos, con despensas pues dinero no lo aceptamos. Al principio ni las despensas se querían recibir porque sabemos que somos gente de trabajo y podemos seguir adelante. El payaso se convirtió en animación virtual y el talento de las damas se transformó en princesitas. Realizaban videos con la llamada, o fotos, o igual videos de la niña o el niño. Fue una fuente de trabajo. Y los camiones de los circos transportaron comida a los grandes supermercados para obtener otra ganancia.”
Agradece a los gobiernos federal, estatal y municipal porque protegen a muchos circos que se quedaron atorados en los lugares donde ofrecían su show, con pipas de agua potable, sin costo alguno, y médicos. Subraya:
“Hasta ahora no tenemos ni un solo caso de covid-19 en México, Estados Unidos y Centroamérica, ¡por fortuna!”
Igual reconoce a los dueños de los terrenos particulares:
“A ningún circo de la UNEAC lo han sacado o echado, ni les cobran la renta por ahora.”
Informa que existen alrededor de 800 circos en México y muchos de ellos pertenecen a otras sociedades, “pero no existe división en el medio”.
Sobre el pase anual que se vendió en el Circotón, menciona que con él el público podrá asistir por un año, las veces que quiera, a los circos de la UNEAC.
Espera que pronto reanude el arte circense:
“Estamos planeando cómo abrir. Sacrificaremos al principio cupo por la sana distancia. Estamos atentos con la salud, a nivel personal nos hemos hecho exámenes, porque sabemos nuestra responsabilidad al llevar un circo de un lugar a otro, y debemos cuidar al público. Jamás haríamos algo en contra del pueblo mexicano.”
Los circos de la UNEAC que se quedaron inmovilizados en los espacios donde se encontraban trabajando antes de la cuarentena, son 20.
La UNEAC trabaja con los diputados una iniciativa de ley para proponer ante la UNESCO al circo mexicano como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Piratería y pandemia
Con 131 años de trayectoria, El Circo Atayde Hermanos enfrenta dos enfermedades: la piratería y el coronavirus, enfatiza por teléfono Alfredo Atayde Chávez, cotitular de esa marca con sus tíos Alberto y Andrés.
“El covid-19 sí significa algo muy fuerte, nos afecta, pero si se suma que llevamos 43 años luchando contra la piratería, se nos juntan dos pandemias muy grandes, pero nos perjudica más que otros utilicen nuestro nombre. Y por la emergencia sanitaria obviamente dejamos de trabajar.”
Atayde Chávez (Ciudad de México, 1983), quien forma parte de la cuarta generación de la familia con la tradición creada por su bisabuelo Aurelio Atayde Guízar, no está de acuerdo con las asociaciones de circos:
“No sirven de nada. A mí me han invitado a participar en varias y no entro como Circo Atayde porque es mentira eso de la honestidad y la unión. Si hubiera honestidad, no permitirían que entraran pseudoempresarios que utilizan nuestra marca registrada con lo cual nos sangran mucho.”
Luego se refiere al Circotón que organizó la UNEAC por Facebook Live:
“Va a sonar feo. Eso de causar una especie de lástima me da mucho coraje porque ponen al gremio del circo mexicano como los pobrecitos… pero todos, mexicanos y el resto del mundo, estamos sufriendo. Hasta Carlos Slim, a su nivel, le está yendo mal. No estoy de acuerdo con lo que hace esta agrupación. Sonaré un poco despectivo: ¿Qué pasa con la familia Atayde? Que el circo nos gusta mucho y nos apasiona, pero igual somos empresarios, pagamos nuestros impuestos, contamos con nuestros domicilios fiscales, y lo más importante, tenemos ahorro, por eso no andamos dando lástima con videos de que no tenemos para comer.
“Eso del Circotón la verdad es engañar a la gente porque esas clases de espectáculos son los que nos están dando en la torre a los que queremos realizar un buen show.”
El además director comercial de El Artista Invisible, subraya:
“¡Claro!, en lo personal me la estoy pasando muy mal. Este año perdí mis temporadas en teatro, en Guadalajara, San Luis Potosí, Monterrey, Mérida y Querétaro. Di algunos adelantos para la publicidad, mismos que por fortuna se tomarán en cuenta para 2021. Esta situación nos tomó desprevenidos, no sólo al circo, ¡a todos!…”
Cabe destacar que en mayo de 2018 el Circo Atayde Hermanos dejó la Carpa Astros, que ocupaba desde 1954 en la CDMX, para presentarse en teatros, auditorios y otros espacios públicos (Proceso, 2164). Atayde Chávez comenta:
“Este año se perdió. Ya estamos viendo con los teatros para trabajar en 2021. Aunque esperamos organizar nuestra tradicional función de fin de año en el Auditorio BlackBerry del 25 de diciembre al 10 de enero de 2021.”
Redondea intranquilo:
“Estoy preocupado porque no sabemos cuánto durará esto, y los ahorros se acaban, te pueden durar un año o un poco más, pero no más.”
Por lo pronto, se asoma un poco de luz:
Este 17 de mayo, Todos Somos Circo firmó un convenio de colaboración en beneficio del gremio con el Colectivo Nacional Circense (Conacir); y el presidente de éste, Andrés Canto Ruiz, estuvo presente el pasado 13 de febrero cuando la legisladora de Morena María Eugenia Hernández Pérez informó que impulsa una iniciativa en la Cámara de Diputados para permitir de nuevo el uso de animales en los circos de México.








