Consejero del PAN cuestiona a caricaturistas de Proceso

Señor director:

Me llamo Juan de Dios Castro Lozano. Soy consejero vitalicio del PAN desde 1965. Tuve una relación de amistad con el fundador de su revista, don Julio Scherer García. Él me llamaba El Milenario.

Aunque milito en el PAN, reconozco que este partido ya no constituye una oposición fuerte en este gobierno. 

Me dirijo a usted con el propósito de hacer un comentario sobre las jocosas, reiteradas, constantes y agudas caricaturas de Hernández, en la parte central de su revista, y de Helguera, en la parte final.

Tienen derecho, todo, a sostener y dar a conocer sus convicciones, aprovechando la maravillosa habilidad para dibujar con la que fueron dotados. Sin embargo, al igual que la palabra, que es el medio utilizado por sus articulistas, ellos, al usar la caricatura, debieran seguir el viejo aforismo del muy antiguo y respetado periodismo inglés: “El comentario es libre, pero los hechos son sagrados”.

Estimo que sus caricaturas son ágiles y transmiten con veracidad la mayoría de los acontecimientos de nuestro país. Sin embargo, no son muy objetivos en relación con la personalidad sui géneris de nuestro mandatario.

Creo que se inclinan (les concedo que de buena fe) a favorecerlo en muchas de sus conductas y expresiones incongruentes como presidente: no ser consecuente con las recomendaciones sanitarias de su subsecretario, el haber permitido vender a China 30 veces más caro decenas de miles de insumos sanitarios en febrero, cuando el presidente dice que ya atacaba la pandemia desde enero (mintió); haber (la semana pasada) comprado a China los mismos insumos (miles de unidades) que le habíamos vendido en febrero, el legislar declarando actividad esencial la fabricación de cemento, con una excepción grandota para sus obras personalísimas: el aeropuerto de Santa Lucía, la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya; el ordenar disponer del efectivo de los fideicomisos, cuando legalmente no puede hacerlo, pues la ley dispone que, primero, se deban liquidar y eso tarda tiempo; el declarar como “emergencia” lo que es una “contingencia” sanitaria con el propósito que las pequeñas y medianas empresas paguen sueldos completos sin recibir ingresos; el comparar a las pymes con los grandes empresarios (todos en la misma olla, como si las pymes también fueran fifís), el dejar a la sociedad que se defienda sola, como en el caso del sismo, sin intervención del Estado, ignorando que la intervención del Estado es liberalismo capitalista puro. 

Lo que detallo anteriormente no lo veo reflejado, señor director, en el trabajo de los dos caricaturistas más importantes de su revista. Coincido con sus críticas a los dirigentes del partido al que pertenezco o a la clase empresarial. 

Ah, se me olvida: a sus caricaturistas se les ha olvidado que los empresarios riquísimos, encabezados por Carlos Slim, ya están ayudando a López Obrador, no haciéndole donativos o aportaciones al gobierno para atacar la pandemia, sino adelantándole impuestos que después los descontarán en sus declaraciones. ¡Qué bonito!

Atentamente, 

Maestro Juan de Dios Castro Lozano 

Respuesta de los cartonistas

Señor director:

Nos llamaron mucho la atención las observaciones hechas por el lector Juan de Dios Castro Lozano. Tras analizarlas, queremos hacer la siguiente aclaración: los cartones de la parte central de la revista son, de manera alternada, de la autoría de Rocha, Helguera y Hernández y la sección de la parte final, llamada “Monosapiens”, es obra de Helguera y Hernández.

Con respecto al viejo aforismo del muy antiguo y respetado periodismo inglés: “El comentario es libre, pero los hechos son sagrados”, estamos totalmente de acuerdo.

Atentamente,

Helguera y Hernández