Dos colectivos de arte y sus apremios

Pronto pago de adeudos de 2019, apoyo al gremio cultural del Fondo Emergente del gobierno federal y derecho a la salud, son las urgentes demandas en las que coinciden los artistas independientes de los colectivos No Vivimos del Aplauso y Asamblea por las Culturas, que en medio de la crisis sanitaria por el covid-19 estudian propuestas para activar al sector y, por ende, al país, mientras perdure la contingencia.

Estas peticiones se basan en cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) de 2018, que revelan a la comunidad artística como aportadora de un 3.2% en materia de empleo al país, es decir 1 millón 395 mil 669 trabajos.

En el caso de No Vivimos del Aplauso, emitió un comunicado a raíz de la contingencia dirigido a la Presidencia de la República y las secretarías federales de Cultura (SC), del Trabajo, y de Hacienda y Crédito Público ante el paro de actividades y la petición “Quédate en casa”, que sólo hacen más visibles las carencias del sector cultural.

Tras la solicitud de entrevista al colectivo a través de la actriz y titiritera Guadalupe Ocampo (quien forma parte de la Comisión Jurídica y Logística), finalmente la narradora y tallerista Florina Piña habló con Proceso, así como el gestor y productor musical Ignacio Trujillo, y la asesora legal de la agrupación, Lendalí Báez.

“Nuestra lucha tiene cuatro grandes rubros –refirió Piña–, entre ellos el legal, con el cual buscamos una reforma a mediano y largo plazos para que los trabajadores de la cultura tengamos acceso a seguridad social y salud, con una personalidad jurídica; porque aunque está más o menos considerada en la Ley de Derechos de Autor, no hay nada que la respalde.” 

Añadió la demanda por la salud, pues “con la petición de aislamiento hay artistas que tienen condiciones vulnerables con diabetes, hipertensión, enfermedades respiratorias, que además no tienen dinero para subsistir”. También explicó la posibilidad de trabajar en un censo de artistas a nivel nacional, para considerar a todos los independientes y puedan formar parte de lo que se obtuviera de ese fondo emergente:

“No vemos sensibilidad ni acciones contundentes por parte de la Secretaría de Cultura (SC) federal. Hace unos días la secretaria (Alejandra Frausto) decía: ‘No se desesperen’… ¿Pero cómo no? Hay compañeros que aún no cobran facturas de 2019 y estados que les piden trabajo gratuito con motivo de la contingencia; ella dijo que no iban a suspender contrataciones, pero, ¿cuáles contrataciones? ¡Todo está parado, no hay congruencia con el ‘No se desesperen’!”

Administrando pobreza

Si bien la convocatoria digital dirigida a artistas “Movimiento de Arte en Casa” –respaldada por 40 millones de pesos en la plataforma “Contigo en la distancia”, que lanzó la SC como parte de la contingencia sanitaria– “tiene buena voluntad”, en la realidad “es insuficiente” para Ignacio Trujillo:

“Si se toman en cuenta los limitantes tecnológicos, muchos de los creadores del sector viven y/o trabajan en comunidades que no tienen acceso a internet, otros no pueden cumplir con la petición burocrática, además de no dejar claro a cuántos artistas alcanzarán y bajo qué esquemas se seleccionarán los proyectos.”

Expresó el gestor:

“Esto también es un llamado a las autoridades a sensibilizarse con nuestro gremio, somos un motor económico y factor importante de desarrollo en economía… Hay convocatorias en diferentes estados que llaman a aportar trabajo virtual por la contingencia, pero gratis. Un artista estudia, se prepara, y merece ser remunerado, de ahí el lema No Vivimos del Aplauso”

Finalmente recordó que hay un tema pendiente con la SC:

“Nos canceló una reunión el pasado 23 de marzo y no estamos de vacaciones, las instituciones de gobierno tienen que seguir funcionando, están las videoconferencias, pero a la fecha no sabemos nada.”

Sobre el tema de organización jurídica cuentan con asesoría legal de la socióloga y abogada Lendalí Báez (UAM-Azcapotzalco), quien con amplia experiencia en el tema laboral refirió a Proceso:

“El gobierno de la Cuarta Transformación no debe permitir que los artistas sigan viviendo en una simulación laboral y contractual que los pone en desventaja ante derechos elementales como el de la salud. El gremio artístico ha sido muy golpeado laboralmente, tanto por el sector público a nivel federal, estatal y local, como en el privado, existen las mismas condiciones precarias desde hace años y encima de eso no les pagan en tiempo y forma. Veo un panorama difícil con despidos injustificados, de ahí la insistencia de no dejar de tener el canal con las autoridades y aún más en estos momentos.”

De manera casi paralela, la agrupación Asamblea por las Culturas en la Ciudad de México, a través de un comunicado, fue enfática en la insuficiencia del programa “Contigo en la Distancia”. El dramaturgo José Luis Cruz, creador del Festival Ollin Kan en Tlalpan, dijo:

“La Secretaría de Cultura tiene que corregir las políticas que han dejado a los artistas ninguneados, es importante en este momento establecer la verdadera emergencia que vivimos para atender a miles de artistas, redirigir el presupuesto y que puedan sortear este periodo especial de transición a crisis. Pienso en varias cosas, como una renta básica universal, por ejemplo… 

“El programa que lanzaron de ‘Contigo en la Distancia’ no va a resultar, son demasiados requerimientos; es para cuando estás en un estado de paz, pero estamos en un plan de emergencia; lo planteó así la Secretaría de Salud y el gobierno de la Ciudad de México con ‘Quédate en tu casa’… pero recluido, ¿qué fabricas, qué haces? Los proyectos están parados.”

El artista que dirigió Esperando a Godot a finales del año pasado culminó:

“No podemos ser solidarios físicamente porque estamos en medio de un contagio; pero la Secretaría de Cultura tiene que estar consciente de que estamos muy alterados. Yo no tengo ahorros, lo tiene la gente que tiene un empleo fijo, vivimos al día administrando pobreza y la falta de recursos. Yo tuve que cancelar muchos proyectos de puestas en escena. Hay un impasse porque no sabemos en mes y medio con qué nos vamos a encontrar. Ni siquiera estoy pensando en mí, pienso en la comunidad.”