La expansión de la pandemia de covid-19 va a encontrar en la hipertensión, la diabetes y la obesidad –enfermedades que en 2018 provocaron la muerte de más de 100 mil personas en el país– un caldo de cultivo que aumenta el riesgo para los pacientes que se contagian del nuevo virus Sars CoV-2.
La alerta proviene de la Secretaría de Salud (Ssa), que mencionó los padecimientos previos que afectaban a los primeros 60 fallecidos (hasta el cierre de edición) de la pandemia en México.
43.33% de los infectados por covid-19 padecía hipertensión; 41.67%, diabetes, y 40%, obesidad, enfermedades crónicas que suman miles de casos nuevos al año, según el Anuario de morbilidad de las autoridades sanitarias.
El Sistema de Información en Salud reportó en 2018 la muerte de 100 mil 350 personas por complicaciones derivadas de la diabetes mellitus. Por lo que se refiere a la obesidad, el Inegi indica que en 2018 murieron mil 298 personas por esta causa, mientras otras 23 mil 15 por enfermedades hipertensivas.
Y la Organización Mundial de la Salud adelantó que 7% de la población mexicana puede requerir hospitalización de terapia intensiva debido a sus padecimientos crónicos, los cuales contribuyen al agravamiento de otras enfermedades, como sucede con el coronavirus.
Integrante de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia por Coronavirus, el doctor Malaquías Cervantes advierte que las llamadas comorbilidades, como la diabetes y la hipertensión, “no equivalen a una sentencia de muerte” de las personas contagiadas, pero sí urge a la Ssa a definir un protocolo de atención temprana para este tipo de pacientes.
Subregistro
Las comorbilidades no son el único problema al que se enfrentará el sector salud ante el aumento de enfermos de covid-19: desde el inicio de la epidemia existe un subregistro de personas contagiadas por la poca disponibilidad de pruebas para confirmar casos sospechosos y la falta de insumos que la Asamblea Nacional de Médicos Residentes documentó entre 413 de sus afiliados.
El subregistro de los casos de covid-19 es un tema que desde el inicio de la emergencia ha causado polémica, pero hay coincidencia entre neumólogos, residentes y especialistas de la UNAM en que no se trata de una estrategia del gobierno federal para ocultar casos deliberadamente.
Sin embargo, el oficio girado por la Comisión Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (Conave) de la Ssa, fechado el 24 de marzo, para identificar los casos sospechosos de covid-19 restringe las pruebas para confirmar el contagio de personas a casos que presenten síntomas graves de la enfermedad y a 10% de los enfermos que presenten síntomas leves y que reciben atención ambulatoria, es decir a quienes piden irse a sus casas para aislarse durante 14 días.
“Las instituciones que forman el Conave avalaron el siguiente porcentaje de muestreo para la vigilancia epidemiológica de covid-19: casos sospechosos con síntomas leves: 10% (ambulatorios); casos sospechosos con síntomas graves: 100% (dificultades respiratorias). Toma el 100% de muestras a pacientes graves que cumplan con la definición de Infección Respiratoria Aguda Grave (IRAG).”
Ese mismo documento define como caso sospechoso a “una persona de cualquier edad que en los últimos siete días haya presentado al menos dos de los siguientes síntomas: tos, fiebre o cefalea. (En menores de cinco años, la irritabilidad puede sustituir a la cefalea)”.
Para Cervantes, este tipo de muestreo deja cientos de casos sin notificación debido a que los pacientes asintomáticos no son tomados en cuenta ni tampoco los que presentan síntomas leves similares a los de una gripe.
Advierte que el subregistro se va a agravar por el número de personas que acuden a consultorios de farmacias por no presentar síntomas graves de la enfermedad, debido a que este tipo de servicio médico no notifica a la Ssa sobre enfermedades epidémicas.
La neumóloga María Isabel León Rodriguez explica que en su práctica privada y pública no ha recibido ninguna orden de ocultar casos de covid-19; por el contrario, cualquier neumonía que se presente en un hospital especializado en enfermedades respiratorias ya es tratada desde ahora como un caso sospechoso de covid-19.
Cervantes agrega que es natural que los médicos no aventuren un diagnóstico sin las pruebas, pero también adelanta que en dos o tres semanas, en el pico de la epidemia, ya será natural que todas las neumonías se contabilicen como casos de covid-19.
Protestas
La Asamblea Nacional de Médicos Residentes (ANMR) ha documentado paros y protestas en centros hospitalarios de la Ciudad de México, el Estado de México, Morelos, Yucatán, Jalisco y Sonora, entre otras entidades, por la falta de insumos básicos para atender a los pacientes de esta emergencia.
Integrante de la ANMR, Samuel Hernández señala que los días 22 y 23 de marzo realizaron una encuesta entre personal de salud, principalmente residentes, para conocer la situación de los centros hospitalarios.
El resultado fue alarmante: 83% dijo que carece de cubrebocas N95 para proteger sus vías respiratorias, 71% no cuenta con guantes quirúrgicos y 56% trabaja sin goggles para proteger sus ojos.
Además, 58% de sus encuestados respondió que aún no recibían cursos de capacitación para casos de covid-19, situación que, a decir de Hernández, es todavía más preocupante en hospitales que se van a reconvertir para atender de manera exclusiva a personas que se infecten con el coronavirus.
“Debemos recordar que ya estamos en la fase de propagación comunitaria y que, aun cuando hay hospitales designados para la emergencia, la gente va al que tiene más cercano; por lo mismo, todo el personal de urgencias y de primer contacto con los pacientes debería estar equipado con mascarilla y guantes, aunque no vayan a ser ‘centros covid’”, sostiene.
Residente en el Instituto Nacional de Nutrición, señala que en su centro de trabajo tienen material suficiente, no así en los hospitales del gobierno capitalino, cuyos residentes han denunciado malas condiciones de trabajo, desabasto de insumos básicos y hasta retraso en sus pagos en plena pandemia.
Cuestionado sobre el subregistro de casos de covid-19, Hernández coincide con Cervantes en que el problema obedece a que sólo se confirman con pruebas los casos graves, mientras que a la mayoría de las personas que presentan síntomas leves de la enfermedad “simplemente se les manda a sus casas”.
Sobre la cifra oficial de muertos por covid-19, León Rodríguez señala que es obligación de los centros hospitalarios hacer la confirmación de personas que mueren de neumonía sin un diagnóstico definido, con el fin de confirmar si fue un deceso por covid-19 o por alguna otra enfermedad respiratoria.








