Pormenores del cierre parcial de la frontera

Washington.- El primer minuto del sábado 21 entró en vigor, por un plazo de 30 días, el acuerdo para cerrar parcialmente la frontera entre México y Estados Unidos a cruces no esenciales, como medida preventiva ante la pandemia del covid-19.

El compromiso no afecta el flujo comercial entre las dos naciones ni la confluencia­ de mano de obra fronteriza y agrícola temporal de mexicanos en Estados Unidos, aspectos vitales para proteger de los efectos negativos que acarrea el virus a la economía y la productividad.

“Nunca dudaré al tomar los pasos necesarios para proteger la vida, salud y seguridad del pueblo estadunidense. Siempre pondré adelante su bienestar”, escribió Trump como apéndice en el documento oficial del acuerdo fronterizo concretado con el gobierno mexicano.

Negociado por Marcelo Ebrard, canciller del gobierno de Andrés Manuel López Obrador; Mike Pompeo, secretario estadunidense de Estado; Chad Wolf, secretario interino de Seguridad Interior y Jared Kushner, asesor especial de la Casa Blanca, el acuerdo fronterizo se aplica de la siguiente manera:

–Estados Unidos prohíbe la entrada a su territorio por la frontera norte de México a todo extranjero, a menos que sea residente permanente.

–Por invocación e instrumentación del Acta Constitucional 42USC265 por parte del Centro para el Control de Enfermedades (CDC), los agentes migratorios que resguardan las garitas fronterizas con México detendrán y deportarán a los extranjeros.

–La orden a los agentes del Buró de Inmigración y Aduanas (ICE) en la frontera sur es detener a todo inmigrante indocumentado y de manera expedita deportarlos a sus países de origen.

–El gobierno de México logró que el de Estados Unidos se desistiera de su intención unilateral de mandar al territorio mexicano a todo inmigrante indocumentado detenido en la zona limítrofe y a los solicitantes de asilo que no fueran ciudadanos mexicanos que se encuentran en ciudades y pueblos estadunidenses a la espera de la solución de sus casos.

–Los inmigrantes indocumentados detenidos por los agentes del ICE serán procesados en centros migratorios de estancia temporal para distanciarlos de la población estadunidense, antes de ser repatriados.

–Miles o cientos de inmigrantes no ciudadanos mexicanos detenidos por las autoridades estadunidenses quedan sujetos a una cuarentena obligatoria en los centros de detención temporal por decreto del CDC para evitar brotes o propagación; también en México, del coronavirus.

–El comercio y los negocios continuarán operando entre los dos países como garantía de que los trabajadores, bienes y servicios no serán trastocados por las consecuencias macroeconómicas del covid-19.

–Los ciudadanos estadunidenses y residentes permanentes, así como todo el intercambio comercial, se excluyen del cierre parcial en la frontera.

–El Buró de Aduanas y Protección Fronteriza se hará cargo del procesamiento del comercio mexicano a su arribo al territorio estadunidense, para asegurarse de su paso bajo el rigor de pruebas fitosanitarias con revisiones más rigurosas.

–Los trabajadores mexicanos que viven en ciudades y pueblos de la frontera norte que estén acreditados legalmente en el mercado laboral estadunidense, no serán impedidos del cruce para acudir diariamente a sus empleos y regresar posteriormente a sus hogares.

–Se mantiene en vigencia para los trabajadores agrícolas temporales de México la validación y emisión de visas de trabajo H2, para que puedan ingresar a laborar a diferentes estados de la Unión Americana sin ningún impedimento por el acuerdo del cierre parcial de la frontera.

–Tanto los trabajadores agrícolas temporales como los de la frontera norte de México deben y tienen que ser sujetos a una prueba clínica antes de ingresar a Estados Unidos, para certificar que no son portadores del coronavirus.

–En homologación al acuerdo de cierre parcial de la frontera de Estados Unidos con Canadá, el gobierno de México debe prohibir la llegada a su territorio de vuelos comerciales y turísticos procedentes de países altamente afectados por la pandemia del coronavirus, especialmente los de China e Irán.

–Los viajes considerados y etiquetados como “esenciales” están integrados en la estrategia bilateral en materia económica, laboral y de salud pública para mantener a flote en lo posible el desarrollo del PIB de sus respectivas economías.

Afectaciones económicas

Con la paralización de las actividades económicas en varias ciudades importantes de Estados Unidos se perjudicará directamente el desarrollo del PIB mexicano.

Las cuarentenas obligatorias a las que las autoridades de salubridad federal y estatales ordenaron en Estados Unidos, dejan sin empleo a decenas de miles de trabajadores mexicanos legales e indocumentados que no podrán enviar remesas a sus familiares en México.

La contracción macroeconómica que inevitablemente sufrirá el PIB de Estados Unidos en el segundo y tercer trimestres de 2020 a causa de la pandemia del covid-19 repercutirá en el de México para el que los expertos económicos calculan una perdida de entre 2 y 4%.

El acuerdo del cierre parcial de la frontera entre México y Estados Unidos valoró por encima de la amenaza sanitaria a la laboral y de comercio, siendo un punto de inflexión en las negociaciones para contrarrestar la debacle económica y financiera que se avecina.

Según las más recientes estadísticas del gobierno mexicano, bajó significativamente el flujo de inmigrantes extranjeros que intentan llegar a Estados Unidos por México, antes de que la Organización Mundial de la Salud declarara al covid-19 como pandemia.

Las cifras proporcionadas a Proceso por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) indican que en promedio y antes del acuerdo del cierre fronterizo, cada día de México se deporta a sus países de origen a unos 200 inmigrantes extranjeros que buscan asilo en Estados Unidos. Muchas de esas personas repatriadas están siendo perjudicadas por el acuerdo que el año pasado aceptó el gobierno de López Obrador por las amenazas arancelarias de Trump.

Esta acción unilateral de Trump y aceptada bajo amenaza por el gobierno de López Obrador es violatoria del debido proceso de las leyes nacionales e internacionales sobre las reglas para solicitud de asilo.

Por la declaración de emergencia de seguridad nacional y salud pública debido a la amenaza de la pandemia del covid-19, en Estados Unidos no tienen precedente jurídico las deportaciones ipso facto de los inmigrantes indocumentados detenidos en la frontera con México.

Los números que proporcionó la SRE a este semanario exponen que actualmente llegan unas 23 mil personas a la frontera norte de México para intentar ingresar como indocumentados a Estados Unidos, de los cuales 65% son mexicanos.

El acuerdo del cierre parcial de la frontera 30 días queda sujeto a revisiones constantes para determinar una posible extensión, que dependerá de la situación en México y Estados Unidos del número de personas fallecidas e infectadas por coronavirus.