Gritos de furia en Palacio Nacional

Dos mujeres se dan un abrazo largo, como para contrarrestar el mal. Sobre sus cabezas encapuchadas circulan las consignas del movimiento: “Machos necios que matáis a la mujer sin razón”, “Ni una más”, “¿Cómo es que el feminismo incomoda más que los feminicidios?”

A las 06:30 horas del viernes 14 los muros de Palacio Nacional se convirtieron en una pizarra de indignación: “La prensa lucra con los feminicidios”, “Nos están matando”, “AMLO cómplice”, “Aborta tu patria”, “Justicia”.

A las 07:00 horas las mujeres prenden velas, hacen una hoguera con sus pancartas y leen un manifiesto contra los feminicidios afuera de la Puerta Mariana. El fuego ilumina el rostro de la madre de Diana Velázquez Florencio, de 24 años, víctima de feminicidio en Chimalhuacán, desaparecida el 2 de julio de 2017 y encontrada cinco días después en el Servicio Médico Forense de Nezahualcoyótl.

Minutos después un globo con pintura roja estalla en la puerta. “Es la sangre de Ingrid”, murmura una de las mujeres congregadas para protestar por su asesinato y la exhibición del cadáver en la prensa.

Las mujeres japapean mientras intentan prenderle fuego a la puerta, pero se activa una cascada de agua. Un grupo de policías es recibido con un reclamo: “Ustedes filtran las fotos para que los medios las compartan. ¡Váyanse al carajo!”.

La indiferencia del gobierno llegó hasta sus últimas consecuencias, cuando una comitiva de mujeres fue recibida por personal de la Presidencia. “Lo siento, no podemos hacer nada”, fue la respuesta de una funcionaria después de un diálogo que se prolongó más de una hora dentro de Palacio Nacional.