“El viaje de Keta”: La conciencia sobre el consumo de drogas

Ante el aumento del consumo de drogas en la población joven y la falta de políticas oficiales claras al respecto, la temática es abordada con humor en el largometraje de estreno El viaje de Keta para promover mayor información en la sociedad mexicana. Así lo plantea Julio Bekhór, uno de los directores del filme, en el que actúan Horacio Castelo, Laura de Ita, Leticia Huijara y Roberto Wohlmuth, quienes señalan que no se trata de una apología de las sustancias prohibidas.

Uno de los directores de El viaje de Keta, Julio Bekhór, así como su guionista Beto Cohen y sus actores y actrices Horacio Castelo, Laura de Hita, Leticia Huijara y Roberto Wohlmuth, esperan que esta película independiente abra la discusión sobre disminuir las consecuencias negativas del consumo de drogas.

Fue imposible conseguir apoyos económicos para el largometraje, explica Bekhór, quien también actúa en el filme, de 98 minutos, el cual se estrenará este 31 de enero en Cinemex y por todo el circuito de arte. 

“Mi interpretación es que el tema les asustaba mucho porque dentro de la trama existe un personaje, Lucrecia, una youtuber famosa, que habla cómo se deben consumir las drogas, de qué hay que hacer y qué no, para que las personas se cuiden. La gente pensaba que promovíamos el uso de los estupefacientes, pero es todo lo opuesto.”

El realizador, quien dirigió la cinta junto con Fernando Sama, destaca:

“Me sorprende que en México estemos tan atrasados en dichos asuntos, cuando en otros países se habla abiertamente sobre la reducción de daños, ese es el término, en lugar de señalar que esto no existe o que no lo hagas. La reducción de daños consiste en disminuir las consecuencias negativas en tu cuerpo, por eso quisimos crear el filme.”

Todo gira en torno a Keta (Maite Vallejo), una maquillista que por su físico no le dan trabajo en ninguna parte, situación que la orilla a convertirse en dealer (vendedroga) con la ayuda de la youtuber Lucrecia (Madela Bada), por lo que termina repartiendo –en bicicleta y tacones altos– cualquier tipo de drogas a varios personajes: desde su casera hasta una actriz de telenovelas, pasando por una pareja de swingers; una ama de casa de la alta sociedad y una monja.

El elenco lo conforman Angélica María, Eugenio Bartilotti, Alejandra Bogue, Humberto Busto, Fabiola Campomanes, Horacio Castelo, Laura de Ita, Mónica Dionne, Alberto Estrella, Mónica Huarte, Leticia Huijara, Regina Orozco, Gabriel Retes, Patricia Reyes Spíndola, Daniela Schmidt y Roberto Wohlmuth. Y la perrita Thelma. 

Amor al arte

Bekhór expone que El viaje de Keta surgió por una necesidad creativa:

“Deseaba crear un personaje que se adaptara a mí y una historia en la que pudiera expresar lo que quisiera. La idea se la platiqué a otro amigo, Fernando Sama, y coincidimos en la misma propuesta. Empezamos a imaginarnos historias divertidas; además, en ese momento de nuestras vidas estábamos experimentando con drogas y la chava que nos la llevaba siempre nos decía: ‘Acuérdense que esto se lo deben tomar con agua, no vayan a mezclar, porque si no les va muy mal’ y ‘tómenselo poco a poco’. Nos cuidaba. Nos informaba qué hacer y qué no. Eso se nos hizo muy buena onda. Ahí surge Keta. Le platicamos a Cohen y escribió todo el guion”.

Al principio sólo elaborarían cortometrajes, debido a la falta de presupuesto: 

“Les llamamos a varios amigos, les platicamos el proyecto y se empezaron a involucrar. El primer corto que creamos fue sobre la droga ‘éxtasis’, con Bartilotti, Estrella y Huijara, y nos quedó muy bien; luego realizamos más cortometrajes.”

Cohen mencionó que unieran todo y realizaran un largometraje poco a poco que tardaron tres años en filmar. 

“Todos intervinieron desinteresadamente. Es una forma de cooperativa, así se le llama a este tipo de contrato. Cada quien posee un porcentaje y cuando la película se estrene se les dará la retribución. Pero realmente es por amor al arte.”

Bekhór espera que el largometraje provoque debate:

“La discusión es buena. Es interesante tener los dos puntos de vista, de si se debe legalizar, o enseñar a consumir las drogas o no. El ser humano es por naturaleza rebelde y si le indican que no lo haga, es cuando más vas a hacerlo. La película es muy colorida para que el público no rechace el tópico.”

Postura oficial

El 5 de julio del 2019, el presidente Andrés Manuel López Obrador lanzó el programa Estrategia Nacional para Combatir y Prevenir las Adicciones, con el eslogan Juntos por la paz, como parte del plan para atender de fondo el problema de la inseguridad y la violencia. 

Para el 29 de octubre pasado, López Obrador señaló en su conferencia matutina que “es una prioridad informar, orientar y concientizar para que los jóvenes no caigan en el consumo de drogas”.

Señaló que dio la instrucción de no trasmitir durante un tiempo mensajes de lo que realiza el gobierno más que la campaña en contra de las adiciones. “Me atrevo a pensar que vamos a tener éxito”, resaltó.

Una de las prioridades del plan es la implementación de “un modelo de cobertura universal de servicios de salud”, donde la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasamar), la cual aún no existe oficialmente, se encargará de la atención en salud mental y deberá coordinarse con otras entidades como el Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve) y las secretarías de Salud, Educación y Cultura.

Comedia e información 

Para Cohen (guionista de Ella es Ramona, de Hugo Rodríguez), no fue complejo escribir el largometraje:

“Lo que más se me da es la comedia. En el momento en el que unes la comedia con el tópico de las drogas piensas que va a ser difícil, y realmente tampoco lo es, todo fluyó de una manera muy natural. Esto nació como un plan de cortos sobre distintas drogas y escribí para cada actor su papel. Ni siquiera se hizo un casting para ver quién podía recrear tal personaje. Todos son amigos que se integraron desde el guion, así que desde que se van creando los personajes ya sabes quién lo va a interpretar y así es muy fácil escribir.”

–¿Qué implica hablar de las drogas?

–Cuando iniciamos El viaje de Keta las series de televisión de narcos estaban en auge y por lo mismo creímos que no iba a ser difícil conseguir el financiamiento; pero a diferencia de todas esas series que hablan de los narcos y los glamurizan, en este proyecto vamos a las puertas de las casas normales y nos centramos en la gente que consume las sustancias, y eso fue difícil de asimilarlo para las personas, porque son tus hijos, vecinos, en fin. Ahí fue donde primero nos encontramos el primer obstáculo. Además, damos información específica de lo que pueden causar y los que veían la cinta creyeron que incitamos, y no, únicamente ofrecemos información real, aunque la gente lo toma de una manera mucho más personal de lo que es, y ahí nos encontramos con muchas dificultades.

“Todo mundo se unió a la intención de una manera desinteresada y metimos el largometraje a la plataforma Fondeadora/Kickstarter. Y Mónica Lozano nos ayudó a terminar la cinta. Pensamos que por el destacado elenco se nos abrirían las puertas. Pero no.”

El viaje de Keta, producida por Santiago Ortiz-Monasterio, Bekhór, Cohen, Claudia del Castillo y Lozano, ha participado en varios festivales, como el Internacional del Cine de Morelia, el Transilvania International Film Festival, el Black Film Festival en Ginebra Suiza y el Cinequest en Silicon Valley, California.

–¿Cree que El viaje de Keta desatará polémica?

–Sí. Desde su inicio sabíamos que no era una película convencional y tampoco nos sorprendieron los problemas de distribución, porque sabemos que existen temas que incomodan y este es uno de ellos: hay sexo –no demasiado, ni siquiera gratuito– pero la parte de información del consumo de drogas sí es muy fuerte y eso sí crea polémica. 

Relata que participan con el Programa de Análisis de Sustancia (PAS), basado en el modelo de reducción de riesgos:

“Dicha organización acude a distintas fiestas o distintos conciertos y ofrece un servicio anónimo y gratuito para analizar la droga que pretenden consumir. Te dicen de qué está hecha, si está bien o mal, y las reacciones que causa dependiendo el peso de la persona. Eso es lo que se necesita, información y cuidarnos mucho.”

Laura de Ita

La también cantante Laura de Ita comenta que le gusta que en El viaje de Keta se muestre lo que pasa:

“¡Aquí no se engaña!… No dicen: ‘Todos los que se meten drogas acaban felices para siempre’. ¡No! Muestra todos los altibajos, pero con un tono nada dramático. Recuerdo que fui a ver con un amigo la película Réquiem por un sueño, de Darren Aronofsky, y volvió el estómago de la impresión. 

“Este largometraje mexicano podría poseer ese impacto si fuera un drama; pero no, la comedia ayuda mucho. A mí me encanta el espectáculo de cabaret para decir las cosas terribles que están pasado en el país, ahí las expresas como suavecito, disfrazado con lentejuelas. Me gusta que a partir del humor se subraye: ‘¡Miren cómo se pone la gente!’… La cinta no es ni moralista, ni les queremos enseñar, no, no, no. Es mostrar, comunicar, informar lo que sucede. Y si hay risa, libera y te deja seguir viendo.”

Leticia Huijara

En tanto, Laticia Huijara, quien ha laborado en Lola, de María Novaro, y La ley de Herodes, de Luis Estrada, entre otros filmes, señala sobre El viaje de Keta:

“La fuimos creando en diversas etapas, y cada vez me convencí más de que es algo de lo que se debe hablar no poco, sino mucho y muy profusamente, porque estoy convencida de que todo este halo de falsa moral que encubre el conocimiento de qué causan específicamente las drogas, es lo que produce una cantidad de muertes estúpidas y prevenibles.”

–¿Qué opina del papel que han tenido los gobiernos respecto a las campañas contra las drogas?

–En problemas tan importantes como el uso de las drogas, la planificación familiar, el uso de preservativos para evitar las enfermedades de transmisión sexual, en fin, el Estado laico por el que hemos venido votando independientemente de los colores o las siglas, debe garantizar la información. Nadie quiere que todo mundo opine de la misma manera, sólo debemos exigir que haya información para que cada quien tome la decisión que quiera. 

–¿Esta película puede incomodar a los narcos? 

–Es una buena pregunta… No lo creo. No por el momento.

–¿Se puede crear conciencia con un largometraje?

–Lo que en general hacen las obras artísticas, casi es abrir la conversación si te inquieta, incomoda o aplaudes. Es la manera en la que vamos a colaborar. El viaje de Keta me encanta. Me gusta mucho el tono disparatado, totalmente pop; creo que en ese sentido es una película inusual para el cine mexicano. Eso va a ser muy sorpresivo para el público, y posee un tono de comedia que se agradece porque para lo que se aborda, mejor pongámosles un poquito de sentido del humor.

Horacio Castelo 

Con entusiasmo, Horacio Castelo, quien ha laborado en La revolución y los artistas, de Gabriel Retes, y El otro Cochiloco, de Carlos Samperio, indica que siempre trata de escoger proyectos de cine donde trabaje con amigos: 

“Además, éste era independiente, de bajo presupuesto, que no es una apología de las drogas, sino más bien es una instrucción de qué puede pasarte si las usas, y me encantó cuando vi el elenco multiestelar, de gente a la que yo admiro y respeto, me emocioné y dije: ¡Le entro! Sí toca algunas fibras sensibles de la sociedad que asistirá a ver la cinta porque es muy atrevida en todos los aspectos, las historias que se narran contienen un trasfondo muy real.

“De las misiones más importantes del cine es dar a conocer. La ignorancia es el peor pecado que puede poseer este país. Es momento de legalizar algo que está tan comúnmente aceptado en la sociedad por debajo del agua. A lo mejor finalizaría la sangre que se ha derramado tanto en esta nación.”

Roberto Wohlmuth

Por su parte, Roberto Wohlmuth, quien ha sido parte de las series El Señor de los Cielos y Señora acero y la película El fantástico mundo de Juan Orol, de Sebastián del Amo, realza:

“Nos hace falta educación en todo. Y la buena educación que persiste es la que no da correctivos, sino herramientas. México ha sido una constancia de correctivos, todo el tiempo, de: ‘¡Esto no está bien!, vamos a enviar policías a todos lados y ahora van los militares’. El viaje de Keta es un largometraje que revela los resultados negativos.”