Señor director:
La edición 2251 del semanario Proceso, mismo que usted dirige, contiene una nota que alude a mi persona, “El exbrazo derecho de García Luna, en la nómina de Ricardo Salinas Pliego”; en ella, su colaborador Mathieu Tourliere presenta una gran cantidad de información falsa e inexacta y que, por lo tanto, me es preciso aclarar.
En ningún momento fui titular de la Policía Federal, por lo que es insostenible la referencia de que “la PF de Cárdenas Palomino otorgó contratos”; nunca estuvo en el ámbito de mis atribuciones la asignación de contratos.
Cuando renuncié al servicio público de cara al cambio de administración pública en 2012, me incorporé al sector privado como director de la empresa Adamantium que, como señala la nota, proporciona servicios a entes privados y órganos públicos, bajo un esquema de licitaciones públicas y mecanismos establecidos legalmente.
En la nota se hace referencia a diversos casos en los que, según el autor, a lo largo de los años “volvió a surgir” mi nombre. Quiero ser muy enfático, mi actuar siempre ha estado apegado al estricto cumplimiento de las leyes, por lo que cualquier inferencia en medios de comunicación a un servidor como partícipe de un hecho contrario a la ley, es absolutamente falsa.
Ahora bien, también es oportuno precisar lo siguiente:
-En el caso del secuestro del hijo de Alejandro Martí, fue precisamente el área de la Policía Federal que estaba bajo mi mando la que detuvo a los responsables de su privación de la libertad y posterior homicidio. Fue una autoridad local quien imputó a una policía federal inocente, quien fue absuelta y puesta en libertad, e incluso en este mismo año 2019 se le otorgó por parte del Estado Mexicano una disculpa pública por la falsa imputación.
-Respecto del homicidio de Enrique Salinas de Gortari, las personas detenidas por las autoridades formaban parte de la Dirección General de Despliegue Policial de la entonces Agencia Federal de Investigación, a la cual nunca pertenecí, ni tampoco encabecé.
-En relación al enfrentamiento entre miembros de la Policía Federal en las instalaciones del AICM, es sabido que se trató de un operativo diseñado precisamente para la captura en flagrancia de elementos vinculados con las redes de tráfico de droga; las investigaciones correspondientes determinaron quiénes habían sido los asesinos y se logró la detención de uno de los involucrados en dichas actividades ilícitas.
-Por cuanto hace a la supuesta carta de Édgar Valdez Villarreal, como ya sostuve en el pasado, buscaron desacreditar la función policial; fue la propia Policía Federal quien logró la detención de este sujeto y, por tanto, su versión es inverosímil y carece de sustento o fundamento alguno.
-En la nota se asegura que tengo un parentesco o relación familiar con el señor Gustavo Cárdenas Moreno, lo cual es absolutamente falso.
He dedicado casi toda mi vida al servicio, en particular al tema de la seguridad pública; mi mayor satisfacción ha sido contribuir a la liberación de cientos de víctimas de secuestro, y siempre he trabajado y apostado por el fortalecimiento de las instituciones.
Soy un hombre de leyes y a ellas me atengo; los juicios corresponden a las cortes y las condenas a los tribunales. Hoy, es mi responsabilidad hacer honor a la verdad para proteger mi reputación, la cual he construido con base al trabajo honesto y actuando, en todo momento, en estricto apego al marco normativo aplicable.
Solicito a usted publicar esta respuesta en su diario, portal de internet y redes sociales, así como darle la misma difusión que se le ha dado al artículo en comento.
Atentamente
Luis Cárdenas Palomino
Respuesta el reportero
Señor director:
En respuesta a la carta del señor Luis Cárdenas Palomino, aclaro lo siguiente:
Como lo plantea el reportaje, el nombre del exfuncionario surgió en los casos del asesinato de Enrique Salinas de Gortari y el caso Martí, entre otros, en los cuales la extinta Agencia Federal de Investigación (AFI) tuvo un papel central.
Respecto al enfrentamiento en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), quedaron dudas que las autoridades no esclarecieron y señalamientos directos hacia el señor Cárdenas, como lo cita el reportaje.
La carta de Édgar Valdez Villarreal tuvo una amplia notoriedad pública y su contenido se divulgó en los medios de comunicación en su momento.
El vínculo familiar con Gustavo Cárdenas Moreno fue reportado por la periodista Anabel Hernández en su libro México en llamas.
Atentamente
Mathieu Tourliere








