El grito femenino sacude al Estado colombiano

BOGOTÁ.-  Colombia fue el país de Sudamérica donde más se replicó la puesta en escena surgida en Chile “El violador eres tú”.

El himno feminista fue coreado, bailado y actuado por decenas de mujeres en las principales ciudades de Colombia y se incorporó de manera espontánea a la ola nacional de protestas que se desarrolla en este país desde el pasado 21 de noviembre contra el gobierno del presidente Iván Duque.

“En las protestas ya estaban presentes varias demandas de género, y el movimiento social de mujeres participa en las marchas y apoya el paro nacional, lo que propició que el performance de las chilenas fuera adoptado rápidamente en Colombia”, dice la abogada del colectivo feminista Mujeres que Crean, Daniela Barrientos.

“Un violador en tu camino”, la canción creada por el grupo feminista chileno Las Tesis, fue interpretada el domingo 1 de diciembre por decenas de mujeres en la plaza La Alpujarra de Medellín y el video pronto se hizo viral en las redes sociales en Colombia.

La puesta en escena de mujeres con los ojos vendados con cintas negras se repitió en el Parque de los Hippies en Bogotá, epicentro del movimiento nacional de protestas que exige al gobierno parar una reforma fiscal, detener la masacre de líderes sociales y cumplir los acuerdos de paz con la exguerrilla de las FARC.

La coreografía al ritmo del himno feminista se repitió en Cali, Bucaramanga, Barranquilla, Cartagena y otras ciudades tan remotas como la noroccidental Quibdó.

Además la han replicado legisladoras, quienes hicieron un performance en las oficinas del Congreso el 3 de diciembre, y dos días después varias periodistas colombianas corearon el himno con los ojos vendados y con carteles con los nombres de víctimas de violación en una explanada en el norte de Bogotá. 

Las periodistas denunciaron que en las redacciones se reproduce el machismo que se observa en la sociedad y que los medios generan estereotipos sobre la mujer.

La canción “Un violador en tu camino” también pasó a formar parte de las marchas y concentraciones que remecen a Colombia.

Daniela Barrientos explica que la mayoría de colectivos de mujeres de Colombia se unieron a las demandas del movimiento nacional de protestas y desarrollan, además, su propia agenda, como la exigencia de reforzar las medidas de protección a las líderes sociales amenazadas, que suman decenas en el país.

Dice que la canción “Un violador en tu camino” simboliza la lucha de las mujeres por sus derechos y por políticas públicas que propicien la igualdad de género, lo que no tiene fronteras.

Colombia tiene sus propias particularidades, como la victimización de la mujer a lo largo de 55 años de conflicto armado interno.

“Las mujeres colombianas hemos hecho parte del botín de guerra”, asegura la abogada de Mujeres que Crean, organización que tiene su base en Medellín, una de las ciudades colombianas más golpeadas por la violencia de género. 

Es precisamente la lucha contra este tipo de violencia el motor de la agenda feminista en Colombia y en otros países de Latinoamérica.

De hecho, la canción “Un violador en tu camino”, inspirada en escritos de la feminista argentina Rita Segato, alude a uno de los peores tipos de violencia contra la mujer: la sexual.

“Y la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía. El violador eres tú, son los policías, los jueces, el Estado, el presidente”, dice la letra del himno feminista que Las Tesis cantaron por primera vez el pasado 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, en una plaza de Valparaíso. 

Para la especialista en temas de género Natalia Mejía la efervescencia social que vive Latinoamérica “es un terreno fértil para la visibilización de las demandas de género, que siempre han estado ahí pero que ahora se ven fortalecidas porque forman parte de una agenda ciudadana amplia, plural y con una enorme legitimidad”.

Mejía señala que Colombia ha registrado avances legislativos en temas de protección de derechos de la mujer, pero éstos “se topan con la insensibilidad institucional, con una cultura machista que minimiza la importancia de estos asuntos y con el desinterés del Estado para poner en práctica leyes que ya existen”.

En 2008, el Congreso colombiano aprobó la Ley 1257, cuyo propósito es adoptar normas y políticas públicas “que permitan garantizar para todas las mujeres una vida libre de violencia”.

La legislación contempla medidas de protección, como ordenar el desalojo de la casa familiar de un agresor que violente a una mujer, pero según Mejía, “no existe ni voluntad ni capacidad para materializar estas disposiciones”.

En 2015, Colombia tipificó como delito el feminicidio, una conducta que consiste en “causarle la muerte a una mujer por su condición de ser mujer o por motivos de su identidad de género”.

La ley respectiva, que se llamó “Rosa Elvira Cely” en honor de una mujer de ese nombre violada y asesinada con crueldad por un excompañero de escuela en 2012, estipula penas de entre 20 y 50 años de prisión a quienes sean condenados por ese delito.

Según datos de la fiscalía colombiana, desde la promulgación de esa ley se ha acusado de feminicidio a unos 400 agresores, pero sólo las dos terceras partes han sido condenados por ese delito.

Sin embargo, colectivos de mujeres estiman que desde entonces han ocurrido mil 528 feminicidios en el país y consideran que un gran porcentaje de esos delitos ni siquiera se tipifican en tal categoría por falta de especialización de la fiscalía y de las autoridades forenses y judiciales.

Una de las demandas de las organizaciones feministas colombianas es la creación de una Unidad de Feminicidios en la Fiscalía que atraiga los homicidios de mujeres en los que haya indicios de que se trata de ­feminicidios.

Lo que es un hecho es que los homicidios de mujeres en el país han ido en aumento desde 2015. Ese año ocurrieron 848 y en 2018 la cifra subió a mil 42, lo que representó un incremento de 22.8% en ese lapso.

Entre enero y octubre de este año han ocurrido 799 homicidios de mujeres en el país, 2.6 al día en promedio.   

La tasa de asesinatos de mujeres en Colombia alcanzó en 2018 una tasa de 6.6 por cada 100 mil habitantes, mucho más alta que la de otros países de la región, como Brasil (1.1), México (1.2) y hasta Honduras (5.1).

De acuerdo con el Instituto Nacional de Medicina Legal (INML) este fenómeno ha alcanzado una “preocupante dimensión” en el país.

Según datos del INML, los casos de violencia sexual contra las mujeres también han venido en aumento, pues pasaron de 16 mil 88 en 2014 a 23 mil 304 en 2018, lo que representa un incremento de 44.8% en ese periodo.

De acuerdo con la abogada del colectivo feminista Mujeres que Crean, Daniela Barrientos, los datos de violencia contra la mujer “nos hablan de un fenómeno en constante aumento, a pesar de que hay un ­subregistro”, y eso explica que “Un violador en tu camino” haya tenido “un éxito absoluto en Colombia”.