Fabricando las portadas de Proceso

Junto con Julio Scherer García, Vicente Leñero encabezó durante 20 años al grupo de editores, fotógrafos y diseñadores gráficos que cada semana participábamos en la elaboración de las portadas de Proceso. Mal que bien, todos aportábamos alguna idea, sugerencia, frase, en el curso de las intensas juntas que llevábamos a cabo los jueves para dar forma a la revista y definir el asunto y la imagen de la carátula. Era finalmente Vicente, sin embargo, el que imaginaba, ya en el departamento de diseño, lo que sería la cara de Proceso el domingo siguiente. En 1998, el editor de la revista Viceversa, Fernando Fernández, pidió a Vicente Leñero que comentara las mejores portadas de la revista Proceso, que un grupo de amigos, entre quienes estaban Carlos Monsiváis y Rafael López Castro, habían seleccionado. Leñero aceptó, encantado. La idea era publicar su texto como parte de un número dedicado a hacer una “relectura” del famoso golpe a Excélsior del 8 de julio de 1976. La entrega apareció en septiembre de aquel año, 1998, con una portada en la que puede verse a Julio Scherer en primer término, en el momento mismo en que abandona el periódico. 

Detrás de él vemos a Manuel Becerra Acosta, y detrás de ambos, al fondo, debajo de la “V” central de Viceversa, reconocemos el rostro inconfundible de Leñero. La imagen es de Aarón Sánchez. 

A cinco años de la muerte de quien fue fundador de Proceso y el subdirector durante 20 años, reproducimos el material de Viceversa, tomado del blog de Fernando Fernández..