Acerca de “El magnate que movió los hilos de la estafa Pemex-Fertinal”

Señor director:

Con lástima me dirijo a usted para volver a comentar las mentiras y fantasías que sus “reporteros” siguen construyendo para cumplir con las evidentes intenciones con las que Proceso opera para afectar reputaciones personales y empresariales.

En esta ocasión, me refiero a la publicación realizada el pasado domingo 21 de julio, en la que, de manera irresponsable y sin sustento alguno, en su portada se hace una condena pública sobre un supuesto fraude cometido por el Señor Ricardo B. Salinas Pliego.

Ante esta reiterada y dogmática actitud, no tenemos más opción que volver a informarle a usted y a su círculo de lectores lo siguiente:

En múltiples medios y espacios, Grupo Salinas ha puesto a disposición de la opinión pública información que desmiente las falsas acusaciones respecto a su participación en la operación de compra-venta de Grupo Fertinal; dicha información demuestra que se trató de una operación absolutamente lícita y apegada a Derecho.

Tras un análisis de la viabilidad financiera y crediticia de Grupo Fertinal, en 2008, Banco Azteca decidió aprobarle una línea de crédito, la cual empleó para mejorar su infraestructura. Dicho crédito fue garantizado mediante la aportación de las acciones de Grupo Fertinal a un fideicomiso.

Cuando Pemex decidió realizar una oferta de compra de Fertinal en 2015, solicitó financiamiento a Nacional Financiera y al Banco de Comercio Exterior, instituciones que solicitaron la inclusión de Banco Azteca para formar un Sindicato de Bancos.

En la operación intervinieron diversos bancos de inversión de prestigio internacional, los cuales llevaron a cabo un detallado y exhaustivo trabajo de la debida diligencia de aspectos operativos, contables, financieros, técnicos, ambientales, laborales y legales.

Al concluir la operación, Banco Azteca transmitió las acciones de Grupo Fertinal a la parte compradora.

A pesar de que todo esto es de dominio público, el semanario que usted dirige y su “reportero” insisten en publicar ficción disfrazada de investigación, brindando espacio a sinfín de falsedades y adjetivaciones cada vez más fantasiosas e insostenibles, cuyo único objetivo es lastimar la reputación de un grupo de empresas exitosas y comprometidas con el desarrollo de México, generando un daño que, sin lugar a dudas, daría lugar a una reparación.

Su edición 2229 hace gala del periodismo más conservador y rancio. En total ausencia de ética, responsabilidad y rigor periodístico, y a partir de elementos inconexos y verdades a medias, su colaborador Mathieu Tourliere busca nuevamente engañar a sus lectores, omitiendo la información publicada por Grupo Salinas.

Ante el sistemático abuso de un modelo de pseudoperiodismo destructivo y tóxico, que tiene un evidente afán difamatorio y de forma dolosa busca generar un daño moral, Grupo Salinas ha determinado dar inicio a las acciones legales correspondientes a la brevedad, con el objeto de defender el prestigio y la reputación que ha construido a lo largo de más de un siglo.

Atentamente:

Tristán Canales Najjar

Vicepresidente de Información 

y Asuntos Públicos de Grupo Salinas

Respuesta del reportero

Señor director:

En una nueva carta, el señor Tristán Canales descalifica el reportaje publicado en la edición 2229 de Proceso y amenaza con tomar “acciones legales correspondientes a la brevedad”; sin embargo, al igual que en su reclamo anterior, no desmiente ninguna parte del trabajo periodístico.

El reportaje “El magnate que movió los hilos de la estafa Pemex-Fertinal” se basa en los documentos corporativos de las sociedades suecas, belgas y luxemburguesas que participaron en la operación de compra-venta de Grupo Fertinal. Estos documentos muestran que, a través de este complejo entramado de sociedades off­shore, Ricardo Salinas Pliego fue socio de Grupo Fertinal a partir del año 2006.

Cada párrafo publicado en este reportaje está basado en información contenida en documentos oficiales y/o documentos internos de Grupo Fertinal, conforme a las reglas de la ética y del oficio periodísticos. No se trata de elementos inconexos ni verdades a medias; se trata, precisamente, de información de interés público. 

El señor Canales aclara unos pormenores de la operación de compra-venta de Grupo Fertinal que ya fueron ampliamente documentados por este reportero en trabajos anteriores; sin embargo, no comenta ninguno de los hallazgos publicados en el reportaje de la semana pasada. 

El señor Canales no desmiente, por ejemplo, que NPK Holding AB –una sociedad sueca que detentaba acciones de Grupo Fertinal cuando se llevó a cabo la compra-venta– también tenía inversiones en Sezmi Corporation y Skyfiber Corporation, dos compañías estadunidenses vinculadas con Grupo Salinas. Tampoco niega que en 2008 cuatro abogados de Grupo Salinas tenían poderes de operación en 51 cuentas bancarias de Grupo Fertinal. 

Menos explica por qué, a pesar del “detallado y exhaustivo trabajo de debida diligencia”, los socios de Grupo Fertinal se otorgaron un dividendo de 51 millones de dólares el 25 de septiembre de 2015.

Éstos y otros son elementos que debería estar investigando la Fiscalía General de la República (FGR), dado que Pemex interpuso una denuncia de hechos el pasado 5 de marzo por las irregularidades que detectó en la compra-venta de Fertinal.

Atentamente:

Mathieu Tourliere