La herencia artística y social de El jilguero sinaloense, Amparo Ochoa, late en el sentimiento y la evocación de su hija María Inés Ochoa, La Rumorosa, quien le rendirá homenaje el 24 de octubre en el Teatro Esperanza Iris. La acompañarán los reconocidos Gabino Palomares, Óscar Chávez, Guillermo Velázquez, Gorrión Serrano, y Caña Dulce y Caña Brava, más jóvenes invitados de Sinaloa. Voces con Libertad: Celebrando la vida de Amparo Ochoa es el nombre del concierto, para impulsar asimismo a nuevos cantautores.
Apodada La Rumorosa, María Inés Ochoa, hija de El jilguero sinaloense Amparo Ochoa (1946-1994), presentará su quinta grabación en reconocimiento a su madre con el concierto Voces con libertad: Celebrando la vida de Amparo Ochoa en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, acompañada de otras voces contestatarias y bravías del arte popular y social de México, el jueves 24 de octubre a las 20:30 horas.
“Estoy buscando en este homenaje llevar el trabajo musical de mi madre a nuestro tiempo”, dice María Inés, nacida el 22 de octubre de 1983 en la capital mexicana, fruto del amor de Amparo y el cineasta Jorge Amézquita.
“Quiero que los artistas ya consagrados de mi madre asistentes a su tributo (Gabino Palomares, Óscar Chávez, Guillermo Velázquez y los Leones de la Sierra, Caña Dulce y Caña Brava, Gorrión Serrano), sirvan de catapulta a otros músicos e intérpretes más jóvenes que están haciendo un trabajo increíble, pero sin la oportunidad de contar con un escaparate importante”. María Inés ha invitado asimismo en Voces con libertad… a artistas sinaloenses con buena trayectoria en la Ciudad de México “para ponerlos en el ojo público durante este concierto en homenaje a la labor que mi madre realizó por tantos años, y esto significa la construcción de nuestro México a través de la cultura, su tradición musical y, por supuesto, con la juventud”.
–¿Qué es la música para usted?
–La música es mi lenguaje, mi forma de existir, mi forma de luchar desde esta trinchera. Con ella hago revolución en todos los sentidos.
–¿Cómo ha vivido que comparen su cantar con el de su madre?
–Ha sido un extenso proceso emocional durante años, pues he tenido que ir evolucionando con ello para quitarme esa escarcha del recuerdo de mi madre; pero luego de participar ocho años en un colectivo de fusión de rock y música mexicana con Sabo Romo y Xavier López Miranda, entre otros, a estas alturas de mi carrera he podido construir mi propio camino como La Rumorosa, con mi voz dentro de un mundo difícil; es un sendero que mi mamá dejó allanado y del que pienso todavía queda mucho por hacer… Me siento contenta hasta ahora, así como ella me lo enseñó llevo un camino muy libre; pero también con dignidad y congruencia a la hora de hacer mi trabajo.
“En cada canción la recuerdo y le hago un homenaje, pero ya no la veo como esa sombra que era para mí. Ahora es una fuerza que dejó bien puesta. Yo nací en el D.F. aunque crecí en Culiacán, una tierra que se abrió a mí para siempre. Siento que en este momento es trascendental llenarme de Sinaloa, deseo poner a Sinaloa en el ojo de la cultura en México y que no se piense que sólo tenemos narcocorridos allá sino otras cosas bien fregonas para que el público las vea, las observe.”
Así, tanto la presencia de artistas oriundos de la pequeña patria de Amparo que estarán en el Esperanza Iris como las fotografías que aparecen en el cartel publicitando el tributo y los videos del quinto álbum de La Rumorosa, son obra de creadores sinaloenses. Además, la también cantautora participa en el documental fílmico de la vida de Amparo que elabora Modesto López, de Ediciones Pentagrama, cuyas imágenes serán proyectadas en Voces con libertad: Homenaje a Amparo Ochoa la noche del jueves 24.
“Yo estoy apoyando a Modesto en todo lo que sea necesario porque él tuvo mucho que ver con la trayectoria de mi madre, él ha recorrido Sudamérica para entrevistas a artistas y compañeros cercanos a mi mamá, es una labor muy interesante y de gran valía este documental cinematográfico.”
Fundación para la juventud
En “Nace la vida en Culiacán”, capítulo segundo de la biografía del periodista Julio Bernal Se me reventó el barzón: Amparo Ochoa (Universidad Autónoma de Sinaloa/Difocur, 1996, 221 páginas), con testimonios de Federico Álvarez del Toro, Guadalupe Loaeza, Luis Enrique Mejía Godoy, Teresa Parodi, Mercedes Sosa, Paco Ignacio Taibo I, René Villanueva y poemas elegíacos de Óscar Chávez, leemos:
El 29 de septiembre de 1946, en el domicilio ubicado en la esquina de las calles Colón y Granados, nace la niña María Amparo Ochoa Castaños, quien al cabo de los años había de ser considerada como la representante más fiel del llamado Canto Nuevo y de la música folclórica mexicana…
Y en el capítulo “Se me reventó el barzón” (página 185):
Amparo fallece a las 10:45 de la noche del lunes 7 de febrero de 1994, sin poder siquiera despedirse de sus hijos y hermanos. No hay más signos de adiós que su llanto silencioso. La tregua con la muerte no fue posible. El jilguero se quedó dormido.
“Yo era muy pequeña cuando mi mamá murió –relata La Rumorosa–, la verdad te puedo decir que el recuerdo que tengo de ella es más bien el que he construido en estos años con anécdotas, son pequeños recuerdos de algunas cosas; pero no convivimos tanto como a mí me hubiera gustado… Creo que entre más madura y consciente soy de esta vida, más la extraño, me hace falta.
“Y creo que más le hace falta a la música, a México. De repente hablo con Gabino sobre eso, ¿no? Nos encontramos en algún evento o algo así y siempre decimos: ‘¡Cómo hace falta mi madre!’ o ‘¡Cómo hace falta su voz, su alegría, su congruencia en este momento!’. Yo creo que también le hace falta a una generación; una generación que se ha perdido en mucha vanidad a la hora de estar en un escenario, a la hora de componer, de tomar un micrófono. Y creo que hacen falta maestros así de la dignidad y de la congruencia, de la historia social y política de México. Porque cuando tenemos la historia bien firme estamos decididos a dar pasos importantes y claros hacia el futuro. En este momento, la cultura está en riesgo.”
La luchadora y mujer de carácter que se escondía tras la frágil figura de Amparo, mostraba un carisma increíble y una simpatía desbordante en el escenario. ¿Cómo vive María Inés la experiencia de cantar en un foro público?
–Para mí es mi ecosistema –ríe–, es mi lugar ideal. Donde me pongo, ¡uh!, despliego esas alas que me heredaron mis padres y me echo a volar en todos los sentidos.
–¿No le sucede que de pronto le pidan “El barzón” (de Miguel Muñiz), que fuera carta de presentación de Amparo Ochoa y Luis Pérez Meza?
–Claro. Me encanta cantarlo. Fue una canción de los exámenes finales que tuve en la Academia de Música Fermatta, y lo presenté con un rapero…
“Pero mira, ahora que hablamos de esto, veo que ha habido una efervescencia importante de música tradicional mexicana en las nuevas generaciones. He tenido la fortuna de viajar a diferentes países a lo largo de mi carrera, y conocer hombres y mujeres maravillosos en la música de su respectivo país. Sin embargo, encontramos una conexión con esta falta de espacios y de oportunidades en la cultura.”
De ahí que anhela “crear una mancuerna no sólo con artistas jóvenes de mi país, sino también del extranjero, tejer una comunidad artística entre todos para que no nomás nos apoyemos, sino que impulsemos el trabajo del otro”, por medio de la Fundación Voces con libertad: Amparo Ochoa. María Inés la echó a andar “desde hace algunos años, pero está parada porque no había una oportunidad real de sacarla adelante, y creo que este es el momento de cristalizar mi sueño; yo invito a los jóvenes a ser parte de esta fundación en memoria de mi madre”, afirma La Rumorosa con ligero acento norteño.
Amante del vasto universo musical de hoy día, María Inés Ochoa presentará ese día 24 las 13 piezas de su quinto álbum Del alma, curiosamente el primero grabado con mariachi, producido por Xavier López Miranda y arreglos de Fernando Santiago (ver https://www.larumorosa.mx).








