CULIACÁN.– La tarde del jueves 17 el Cártel de Sinaloa mostró su poderío en la capital sinaloense al doblegar al gobierno federal con un despliegue de comandos en distintos puntos de la ciudad, los cuales tomaron y bloquearon vialidades y casetas; secuestraron soldados y a sus familias y dispararon contra instalaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Los civiles armados enfrentaron a una disminuida Guardia Nacional y al Ejército para exigir la liberación de Ovidio Guzmán López, a quien se pretendía detener en un domicilio del Desarrollo Urbano Tres Ríos. La estrategia del cártel dio resultado y fue liberado el hijo de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo.
El desarrollo de la espiral de violencia de ese día no es diáfano. Sin embargo, versiones oficiales y videos e imágenes difundidas en redes sociales arrojan luz sobre la cronología del jueves de terror.
A las 14:45 horas, un grupo de entre 30 y 35 elementos de la Policía Ministerial y de la Guardia Nacional acude a un domicilio en el Desarrollo Urbano Tres Ríos. Los uniformados pretenden capturar a Ovidio Guzmán López, quien tiene una orden de aprehensión con fines de extradición a Estados Unidos. El operativo “no fue informado al Gabinete de Seguridad”.
A las 15:00 horas, grupos de civiles armados arriban al lugar donde se encuentra el hijo de El Chapo Guzmán. Buscan liberarlo. Los comandos superan en número a los militares y policías… Se inicia una balacera.
En redes sociales comienzan a difundirse a las 15:15 horas videos de azoteas, negocios y viviendas desde donde se escuchan las balaceras en el Desarrollo Urbano Tres Ríos, en el Centro y en la colonia Chapultepec. En el puente que conduce al estadio de Los Dorados son atravesados vehículos para impedir el paso. En la zona son desplegados elementos de la Guardia Nacional, militares y policías.
En otra de las videograbaciones aparece una camioneta blanca de redilas con dos hombres armados que viajan en la caja y llevan un arma de grueso calibre, recorren la avenida Álvaro Obregón en el sector Centro; otro vehículo más, pero de color negro, dispara a una camioneta blindada de la Sedena.
A las 15:35 horas varios grupos armados comienzan a circular por diversos puntos de la ciudad. Utilizan chalecos antibalas y algunos pasamontañas. En el Malecón Nuevo, presuntos agresores atraviesan una camioneta de doble cabina color plata y disparan contra automovilistas. En total se contabilizaron nueve bloqueos de vialidades.
En el bulevar Enrique Sánchez Alonso, casi enfrente de la Fiscalía General del Estado, se desata otra balacera a las 15:45 horas. Una camioneta Ford Lobo y dos vehículos negros son abandonados. En los alrededores, las personas se refugian en los locales comerciales y restaurantes.
Ya para las 15:50 horas la ciudad luce desierta; el servicio de transporte público y de aplicación, como Uber, comienza a suspender actividades. Se calcula que los grupos criminales se movilizaron en al menos ocho puntos.
Fugas y secuestros
Simultáneamente a los hechos de Culiacán, la caseta de Costa Rica es tomada por un comando a las 14:00 horas. Un video en redes sociales muestra al grupo armado saludando a militares que se encuentran en el sitio. Éstos se desplazan en camionetas del Plan DN-III. Un vehículo similar es conducido posteriormente por sicarios en la ciudad. Los grupos del Cártel de Sinaloa roban a lo largo de la jornada violenta, además, una camioneta y una Hummer del Ejército.
Diez minutos más tarde, los criminales queman un tráiler y bloquean la carretera internacional con una góndola.
Para las 14:30 horas, civiles armados ingresan por la fuerza y disparan en el interior de las instalaciones multifamiliares de la Sedena, en la colonia 21 de Marzo, y secuestran a algunas familias. La Novena Zona Militar también es agredida y los soldados son desplegados en todo el perímetro para proteger el lugar.
Son las 14:45 horas y de la cárcel de Aguaruto se fugan 51 reos. Para escapar secuestran vehículos. En el motín, un interno y dos celadores fueron asesinados.
Liberan a Ovidio
Casi tres horas después de los primeros hechos, a las 17:22 horas, el gobierno de Sinaloa emite un comunicado y pide a la ciudadanía que mantenga la calma y se resguarde. La Secretaría de Educación Pública y Cultura y la Universidad Autónoma de Sinaloa anuncian la suspensión de clases en todos los planteles para el viernes 18.
A las 17:30 horas, ante la violencia generada en la ciudad y el secuestro de militares y sus familias, el Gabinete de Seguridad ordena liberar a Ovidio Guzmán López. El hijo de El Chapo sale del lugar vestido de militar. Sobre esa imagen, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño, dijo el viernes 18 que “esa información no corresponde con la que tenemos nosotros”.
Para las 18:00 horas varios integrantes del Cártel de Sinaloa ordenan un cese al fuego.
Durazo, acompañado del Gabinete de Seguridad, ofrece a las 19:30 horas una videoconferencia. Informa que el incidente ocurrió cuando una patrulla de 30 uniformados realizaba una inspección de rutina y fue agredida con disparos de arma de fuego desde una vivienda en el Desarrollo Urbano Tres Ríos.
Explica que al tomar el control de la vivienda localizaron a cuatro personas y que una de ellas fue identificada como Ovidio Guzmán López. Agrega que al domicilio llegaron delincuentes que los superaron en número y que la autoridad acordó suspender las acciones por la violenta reacción del cártel.
A las 19:30 horas, convoyes de al menos 50 unidades con hombres fuertemente armados circulan por el sector de Santa Fe y en la entrada a la ciudad, por Mojolo, mientras las balaceras, bloqueos y quemas de vehículos continúan unas horas más en sectores como CU, puente Benito Juárez y frente a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
Para las 19:45 horas los medios nacionales confirman que Ovidio Guzmán López fue liberado.
A las 07:30 horas del viernes 18 el Gabinete de Seguridad sesiona en Culiacán y en rueda de prensa reconoce que se trató de un operativo fallido que derivó en hechos violentos que no se previeron, por lo que se decidió liberar a Ovidio Guzmán. En la ciudad se autoimplementó un toque de queda y por la mañana pocos camiones ofrecieron servicio. Un gran número de negocios permanecieron cerrados. l








