El domingo 15 falleció en su casa de Nueva York el músico estadunidense Ric Ocasek, quien fuera el principal compositor de la banda ochentera de new wave The Cars, que por varios años gozó de gran popularidad. Ocasek fue el creador de todos sus mayores éxitos radiofónicos, además de ser uno de los dos vocalistas.
Con su muerte se va uno de los últimos grandes compositores en la historia del rock internacional, pues creó varios de los clásicos de esa década y casi todas sus creaciones dentro de la banda rayaron en la perfección dentro del rock pop. Sin embargo. su genialidad como escritor de canciones se vio opacada por el éxito comercial de la banda.
En The Cars, cada miembro cumplía un rol importante e imprescindible: Ocasek era el compositor, Elliot Easton el guitarrista virtuoso que hacía sonar su Fender Telecaster como muy pocos, Greg Hawkes manejaba con genio los sintetizadores que dieron al grupo su sonido característico, David Robinson –además de ser un sólido baterista fue quien bautizó y diseñó el logotipo y hacía la dirección de arte de sus portadas–, y por último el bajista Benjamin Orr, fallecido en 2003, y voz principal, gracias a lo cual The Cars fue firmado en 1976 por la disquera Elektra.
Richard Theodore Ocasek nació el 23 de marzo de 1944 en Baltimore, Maryland, y durante su adolescencia perteneció a varios grupos sin mayor repercusión. En 1965 ya era conocido como Ric Ocasek y se relacionó con Benjamin Orzechowski (posteriormente Benjamin Orr). El dueto formó varios grupos más durante los setenta (entre ellos uno de folk), cubriendo todo tipo de géneros buscando el estilo que los llevara a grabar su primer disco exitoso.
Ya en ese entonces su habilidad como compositor estaba emergiendo, y escribió los primeros éxitos de The Cars sin saberlo. Tenía un estilo diferente para escribir sus letras, como asentó en su libro Lyrics & Prose (Letras y prosa) en 2012: “No creo que la poesía o la prosa sean ficticias. Todas mis letras provienen de la prosa que escribo. Guardo libros de palabras, y cuando siento que es hora de escribir canciones robo de la prosa para escribir letras. Escribir la música es más fácil que escribir las palabras. Dejo de escribir canciones cuando me quedo sin palabras”.
Ric Ocasek murió mientras dormía en su casa de Manhattan durante la convalecencia de una cirugía. Sufría, además de hipertensión, de corazón ateroesclerótico, por lo cual se le dictaminó infarto fulminante. En años recientes se dedicaba a exponer sus dibujos por todo Estados Unidos, y el día de su partida sus hijos encontraron el último en una silla; en él se puede leer: “Nunca olvides esa mirada. Sigue sonriendo, es lo que es”.








