Angélica, ópera prima de la puertorriqueña Marisol Gómez-Mouakad, aborda el racismo, el machismo, la identidad, la familia, la relación madre e hija y la situación de la mujer actual.
La realizadora externa en entrevista por Skype su emoción e ilusión de que su largometraje –protagonizado por Michelle Nono, Johanna Rosaly, Willie Denton, René Monclova y Yamil Collado– se proyecte en México:
“¡Es estupendo!, ¡estoy muy emocionada!”
Ya se exhibió en la Cineteca Nacional y la Cineteca de Nuevo León. Desde el pasado 29 de agosto se muestra en la Sala Carlos Monsiváis del Centro Cultural Universitario de la UNAM.
La historia, una coporodución Puerto Rico y México, se centra en una joven mujer afrodescendiente que debe dejar Nueva York para regresar a su natal Puerto Rico, debido a que su papá enferma; entonces, se enfrenta de nuevo a su entorno familiar, donde nunca aceptaron el color de su piel (sobre todo, su mamá). Aparte, de lidiar con su madre, lo hace con su pareja de Nueva York, quien va a buscarla para que regrese a Estados Unidos, sin respetar sus deseos personales.
Angélica estrenó en Puerto Rico y República Dominicana. Ha recorrido asimismo un sinnúmero de encuentros fílmicos internacionales, como el African Movie Academy Award (Academia Cinematográfica de África), donde ganó el Premio a Mejor Película de la Diáspora; el New York Latino Film Festival, el Bentonville Film Festival, Francia, y el Festival de Cine Negro de Toronto, Canadá, 2019, entre otros.
A decir de Gómez-Mouakad, su filme ha sido bien recibido en los encuentros del séptimo arte:
“En los festivales que he podido ir, ha sido muy lindo. El primero al que asistí con el filme fue uno en Curazao. Allí, la gente se identificó con la película, igual en Trinidad y Tobago. En general ha sido muy interesante porque muchas personas me platicaban sus propias historias, ya que se veían reflejadas en el relato.”
–Resalta el conflicto racial. ¿Qué la llevó a explorarlo para la pantalla?
–Porque es una situación que he visto. No es tan sólo de un extraño contra un extraño, sino dentro de una familia. Por esa razón era importante contar la historia. Es un conflicto que no sólo existe en Puerto Rico, sino en el Caribe, del cual casi no se habla. Aunque ya se aborda un poco más, pero usualmente se manifiesta: “¡Aquí no hay racismo!” Se justifica. Nadie lo mira y nadie piensa que es un problema. Con Angélica pensé que las personas dialogarán sobre ello.
–Por hurgar el racismo, ¿enfrentó críticas?
–Hay mucha gente que lo niega, y especifica: “¡Ah!, ¿por qué estás hablando del racismo? Si en Puerto Rico no existe el racismo…” Hubo personas que me decían: “¿Pero por qué no te enfocas en otro problema?” o “¡Ése no es un problema en Puerto Rico ni de Latinoamérica!” Y yo opino lo contrario. Total, que sí hubo críticas. Además, hubo gente que trató de darle otro enfoque a la película.
En Puerto Rico le fue bien a Angélica en los cines. De México, expresa:
“Estoy enamorada de México, del cine mexicano y le debo mucho. Angélica es una coproducción con México. El periodista, dramaturgo y guionista de cine Vicente Leñero apoyó el proyecto en su momento. Él fue mi asesor de guion. Yo nunca descarto la idea de filmar en México.” l








