Como un espejo

Emiliano Monge (1978) es un autor que ha escrito obras destacadas como El cielo árido (2012), Arrastrar esa sombra (2013), Las tierras arrasadas (2015) –estimada ésta como la mejor novela sobre los migrantes centroamericanos–, y la colección de cuentos La superficie más honda (2017). Ahora da a conocer la novela: No contar todo (Literatura Random House; México, 2019. 388 p.).

La narración cuenta la historia de tres generaciones de hombres apellidados Monge: el abuelo, el padre y el propio escritor. Cada personaje utiliza una persona gramatical y una técnica narrativa específica. El abuelo recurre al diario de vida en primera persona, el padre emplea el diálogo en segunda y el escritor cuenta su vida en tercera persona.

Los Monge son hombres de su época autoritarios y egoístas. La vida gira en torno a ellos y someten e ignoran a sus mujeres, hijos, familiares. Seres insaciables buscan desaparecer y adquirir otra identidad para realizar sus antojos insatisfechos. Las actitudes, agresiones, ausencias… generan dolor en sus allegados y provocan reacciones. En el caso particular de Emiliano busca comprender para tratar de no repetir la trama opresiva que sufrió. La manera en que lo hace es escribiendo esta novela.

No contar todo gira en torno a la prepotencia. Los hombres por historia y cultura se han erigido, a través de muchas formas de violencia, en sujetos predominantes. Así imponen sus deseos y sojuzgan a los demás. En un primer momento a los familiares y amigos. Luego a personas de otros ámbitos como el trabajo, la escuela… Las actitudes crean una cultura que extiende la altivez. Sin embargo, el desprecio provoca en algunos el anhelo de modificar una vida sostenida por la furia. Asimismo varios de los ofendidos se rebelan y enfrentan a los déspotas para crear una comunidad que descanse en la libertad y el respeto.

No contar todo es una novela profusa que como un espejo refleja nuestra esencia y cultura.  l