AMLO, siempre al rescate de Sheinbaum

“No fue una protesta, fue una provocación”. Esas fueron las palabras que Claudia Sheinbaum pronunció luego de la manifestación del pasado lunes 12, cuando decenas de mujeres exigieron justicia por al menos tres casos de menores que acusaron a policías capitalinos de abusar sexualmente de ellas, pero también por la violencia de género que diario padecen en las calles de la ciudad. Su lema: #NoMeCuidanMeViolan.

La reacción de la jefa de gobierno ocurrió luego de que algunas manifestantes realizaron pintas en la sede de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y lanzaron diamantina rosa a su titular, Jesús Orta. Además, rompieron la puerta de vidrio de la sede de la Procuraduría General de Justicia local (PGJCDMX) y destruyeron mobiliario. La funcionaria advirtió que se abrirían carpetas de investigación por los “actos vandálicos”.

En redes sociales las mujeres reaccionaron al asegurar que no era provocación sino “digna rabia”, “exigencia de justicia” y muestra de “hartazgo”, “dolor”, “impotencia” y “desesperación” por la impunidad ante los feminicidios y desapariciones en la Ciudad de México.

En esa semana, Sheinbaum, Orta y el vocero de la PGJCDMX, Ulises Lara, cayeron en contradicciones respecto a la situación legal de los policías acusados de violar a una menor de 17 años en Azcapotzalco. Además, Televisa presentó videos que pusieron en duda la versión de la joven y la jefa de gobierno convocó a un diálogo con feministas que fueron a adularla.

Ante los yerros de la mandataria y su gobierno, el enojo creció. Colectivos feministas convocaron a una segunda manifestación, el viernes 16, en la Glorieta de los Insurgentes. Más de 3 mil 500 personas acudieron para reiterar sus demandas, rechazar la criminalización de la protesta, gritar “¡Yo sí te creo!” y aclarar que #ExigirJusticiaNoEsProvocación.

Al final, mujeres con el rostro cubierto causaron destrozos en una estación del Metrobús, incendiaron una de policía y escribieron en la columna del Ángel de la Independencia: “Con nosotras no se juega”, “México feminicida”, “Violadores”, “Ni una más”, “Nunca más”, “La impunidad se ve peor”, “Vivas se las llevaron, vivas las quemos”, “La Patria mata”.

En un comunicado, Sheinbaum respondió: “la violencia no se combate con violencia”, reiteró que no caería “en la provocación de utilizar la fuerza pública en medio de la manifestación, pues es lo que están buscando” y, de nuevo, anunció la apertura de carpetas de investigación por daños materiales.

Con el enojo en aumento, el domingo 18, en una reunión privada a la que, ahora sí, asistieron colectivos que participaron en la marcha, las representantes le exigieron a la exdelegada en Tlalpan una disculpa pública y retirar las investigaciones judiciales.

Ante la andanada, la jefa de gobierno tuvo que recular. “Si alguna declaración pudo contribuir a generar distancia entre gobierno y mujeres que luchan contra la violencia de género, no ha sido la intención”, manifestó el lunes 19 en un comunicado. Además anunció que se abrirán mesas de trabajo, talleres y foros para que, máximo en un mes, se generen “programas integrales de prevención, atención, sanción y acceso a la justicia para una vida libre de violencias hacia las niñas, jóvenes y mujeres”.

Espaldarazos

 

Ese mismo lunes, el presidente Andrés Manuel López Obrador le expresó su apoyo. “Todo este asunto lo está atendiendo la jefa de gobierno y le tenemos toda la confianza a Claudia. Es una mujer inteligente, es respetuosa de la lucha de las mujeres, es trabajadora, es una mujer con convicciones, con principios y es una mujer honesta”, dijo.

El tabasqueño agregó que la experredista “va a seguir atendiendo este asunto bien. Es un gran apoyo el que Claudia esté a cargo de este asunto y tiene todo nuestro respaldo”.

No fue la primera vez que el presidente mexicano debió acudir a apoyar a la mandataria. De hecho, fue la sexta vez que Sheinbaum Pardo sufre una crisis en su gobierno y el tabasqueño la rescata.

El pasado 27 de junio el primer mandatario reconoció lo que ella negaba: el aumento de homicidios y la crisis de inseguridad en la capital. Entonces anunció que la Guardia Nacional estaría en toda la Ciudad de México, pese a que en noviembre pasado, como jefa de gobierno electa, dijo que la corporación no sería necesaria, pues la policía local reduciría la inseguridad.

“Al principio se pensó que no haría falta que actuara la Guardia Nacional en la Ciudad de México, pero por la situación que se padece, sí va a haber en todo el territorio de la ciudad”, dijo el presidente.

Otro “espaldarazo” a su pupila política también respondió a las críticas por la violencia en la capital y por la cual surgió el hashtag “#RenunciaClaudiaSheinbaum”, a raíz del secuestro y asesinato de Norberto Ronquillo, estudiante de la Universidad del Pedregal. El 11 de junio en la explanada de la alcaldía Gustavo A. Madero, donde entregó tarjetas de un programa social, aseguró ante miles de capitalinos:

“Me siento muy tranquilo en la ciudad porque tenemos una extraordinaria jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum. ¡No estás sola, no estás sola, no estás sola!”, arengó.

Entre porras le alzó el brazo izquierdo y siguió: “La maltratan mucho unos grandulones, abusivos, ventajosos. Pero no está sola, tiene el apoyo del presidente de la República y el pueblo de la Ciudad de México”.

La mañana del 3 de junio, más de mil 500 taxis, microbuses y autobuses tomaron el centro de la ciudad y el Zócalo contra la “competencia desleal” de las aplicaciones móviles Uber, Cabify y Didi.

Desde el micrófono de Palacio Nacional, el jefe del Ejecutivo los llamó al diálogo y les dijo: “Van a ser siempre escuchados, atendidos por los gobiernos a los que les corresponde atender estas demandas. (Les pido) que le tengan confianza a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, es una extraordinaria servidora pública. Se les va a dar una respuesta a sus demandas, el gobierno representa a todos, la autoridad tiene que actuar con equilibrio”.

El 15 de mayo, luego de seis días de crisis de contaminación en la metrópoli y una “contingencia atmosférica extraordinaria”, López Obrador confió en que la experta en medio ambiente resolvería la situación.

“Está atendiendo este tema la jefa de gobierno de la ciudad. Es una mujer que, además de sus convicciones y honestidad, es muy inteligente y conocedora de este tema en particular. Es buena administradora pública, pero además su especialidad como profesional, como científica, es lo que tiene que ver con medio ambiente”, aseguró en su conferencia mañanera.

A principios de enero pasado López Obrador y Sheinbaum se apoyaron mutuamente en la que podría considerarse su primera crisis de gobierno: el desabasto de combustible tras el combate al huachicoleo.

Ambos negaron el problema y lo redujeron a un “tema de control sobre la distribución”. El 8 de enero Sheinbaum dijo en conferencia: “Ayer el presidente de la República fue muy claro en no llamarlo desabasto porque hay gasolina, hay diésel, hay turbosina en el país. Es un tema de control que están tomando ellos sobre la distribución para acabar con el huachicoleo”.

Dos días después, en su conferencia mañanera, López Obrador explicó: “El problema de la escasez en la Ciudad de México se originó porque hubo un sabotaje a un ducto de conducción de combustible de Tuxpan a Azcapotzalco. Se reparó, se restableció el servicio y volvieron a bloquear, volvieron a afectar el ducto. Sin embargo, se avanzó bastante y ya vamos hacia la normalidad en la Ciudad de México, el Estado de México y otros estados”. l