El pasado fin de semana la Orquesta Filarmónica de las Artes, liderada por Enrique Abraham Vélez Godoy, ofreció en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli un tributo sinfónico al legendario grupo británico Queen.
¿Quién no ha disfrutado de la música y letras de Queen, la banda inglesa de rock de los setenta en Londres? La encabezaba el genial Freddie Mercury, donde participaron también el guitarrista (y doctor en astrofísica) Brian May, el baterista Roger Taylor y el bajista John Deacon.
Desde sus primeros años la banda encantó al público inglés, y pronto comenzaron las giras por Europa, Asia y América, hasta llegar a convertirse en la banda más exitosa de esa época. Álbumes como Sheer Heart Attack y A Night at the Opera embelesaron al mundo por su insólita música y sus singulares arreglos. ¿Quién no sucumbió al hechizo de “Bohemian Rhapsody”?, un tema del que ya hablamos en esta columna.
En el concierto de la Ollin Yoliztli tocó la Orquesta Filarmónica de las Artes, la cual no se oyó más que en muy contados momentos, pues la sonorización del grupo de rock (sin nombre) era tan atronadora que no permitía escuchar nada más, volumen tipo disco, de ese que hace doler los oídos; el conjunto estuvo formado por cuatro aguerridas chicas: Angelina Durán (piano y teclados), Bianka García (bajo eléctrico). Cinthya Blackcat (guitarra eléctrica) y Yolanda Moreno (batería). Y el vocalista solista: Ruby Rex.
Él se fajó como los buenos con casi 20 muy difíciles canciones.
Ya se sabe que Freddie Mercury no componía lo que se llama fácil de cantar, y Ruby Rex lo hizo excelente. Lo único que le criticamos es que de pronto rompió la magia de la canción británica para arengar a la muchedumbre en un idioma castellano chilango con gritos de “a ver allá atrás que se oigan las palmas” –como si se tratara de un grupo de amenización de fiesta arrabalera de quince años.
Muy correcto el coro formado por las voces de Brenda Santabalbina, Larissa Urbina, Abraham García Fuentes, Juan Pablo Ruiz y Omar Olvera. Nos resultó raro escuchar el tema “Somebody To Love” por una cantante.
Se Interpretaron canciones como “Innuendo” “Radio Ga Ga” “I Want To Break Free”, “Killer Queen”, “Don’t Stop Me Now”, “Fat Bottomed Girls”, “Bicycle Race”, “Save Me”, “Kind Of Magic”, “Love Of My Life” –donde Ruby Rex nos sorprendió acompañándose él mismo al piano–, “Under Pressure”, “Another One Bites The Dust”, “Crazy Little Thing Calles Love”, “We Are The Champions”, “We Will Rock You” y, por si lo anterior no fuera suficiente, la que no puede faltar en un tributo a Queen: “Bohemian Rhapsody”.
Una gozada para los muchos fans de Queen; por supuesto que los temas no suenan como con la mítica banda, nadie esperaba eso, pero interpretaron las canciones más que bien, y eso se agradece. Un concierto para la nostalgia y, como ya se dijo, Ruby Rex se la rifó. l








