El trayecto no ha sido fácil para la primera Big Band Infantil y Juvenil de México, según su fundador y director artístico Pavel Loaria, que por segunda ocasión forma parte del Big Band Fest en el Lunario del Auditorio Nacional.
Cuenta a este semanario cómo levantó al grupo, cuya formación califica contra todo pronóstico musical en el país.
Han sido ya tres años de esfuerzo –cumplidos el 30 de abril–, y las edades de sus integrantes oscilan entre los seis y los 19 años. Los jóvenes ya ejecutan con la mentalidad de convertirse en músicos profesionales, a decir de Loaria, nacido en el Distrito Federal en 1982.
El director explica que la Big Band tuvo su origen en sus años de estudiante en la Facultad de Música Clásica de la UNAM, primero cuando formó parte de la Big Band de la Escuela Superior de Música en 2002 por invitación del músico Francisco Téllez, después en la Joe D’Etienne Big Band por tres años, y en 2003 con la Big Band Jazz de México por nueve años más. Dice:
“A partir de ahí se me abrieron muchas puertas. Durante 10 años toqué con muchos artistas, como Armando Manzanero –grabé dos discos con él–, con Aleks Syntek, Leonel García, Reily, Natalia Lafourcade, Ximena Sariñana… Me moví en el medio del pop sobre todo, y tuve la oportunidad de acompañarlos en festivales y viajes, hasta que tuve una experiencia que me hizo ver que si no hacía lo mío, si no apostaba por mi propio proyecto, un día iba a ser desechable.
“Busqué la oportunidad de estudiar fuera de México, hice un diplomado en Saxofón Barítono en Julliard de Nueva York, donde estuve becado, y le di un giro musical a mi vida. Me di cuenta de que no existía una big band infantil en nuestro país porque en realidad no tenemos esa tradición musical.”
A su regreso, tras algunas dificultades, reunió a un grupo de alumnos a los que les daba clases, así como a estudiantes de música de la UNAM, y comenzó el sueño. Ahora, con presentaciones en diversos escenarios en la ciudad, que incluyen el propio Lunario este domingo 11, se presentan como parte del Big Band Fest:
“La meta principal de este año fue enfocarse en el concierto del Lunario, mostrar a los integrantes más pequeños y tener un repertorio de nivel. Primero comenzamos tocando música de caricaturas y películas animadas; es curioso porque me preguntaban que si es complicado hacer que a los adultos les interese el jazz, mucho más a los niños, pero en realidad ellos tienen mucho contacto, pues todas las películas (Frozen, Toy Story, El libro de la selva, Los increíbles, La pantera rosa), todas tienen jazz.
“Después pasamos al repertorio de Duke Ellington, luego a Sammy Nestico, Ella Fitzgerald, y ahora a Count Basie, quien tiene temas que considero mucho más complicados. También surgió un proyecto alterno con los seis solistas de la agrupación, Jazztet, y ya han tenido presentaciones en la Ciudad de México y Morelia.
“Cuando estudiaba buscar hacerlo fuera del país, era un tanto más difícil por los gastos que implicaban viajar. Ahora se tiene la oportunidad de hacerlo aquí vía Skype, por ejemplo, sólo basta querer algo, no me canso de decírselos a los jóvenes, se trata de impulsarlos a que busquen sus propios sueños.” l








